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"No olvidéis que a la perfección se llega con la pasión"
Pedro Extenike

jueves, 21 de mayo de 2015

Entre la lorza y el palmero

Di Caprio y sus lorcitas
Cuando aún no he conseguido aprenderme lo de "fofisano" palabro con el que se pretende designar a aquellos hombres que a pesar de no encajar en los cánones de belleza física imperante (tableta de chocolate, bíceps escapando de las mangas de la camisa...) siguen siendo atractivos, o aún mejor se proclaman como el nuevo paradigma del hombre atractivo, me tropiezo con la polémica del Festival de Cannes, que al parecer resulta más interesante por lo que sucede en su alfombra roja, que se inauguró con la  prohibición de selfies y ahora ocupa espacio a costa de los tacones.

¿Y qué tienen que ver las lorzas de algunos famosos con los zapatos (con o sin tacón) de algunas famosas? Pues quizás nada, tantos días de campaña afectan a cualquiera, pero tengo la sensación de que andamos de nuevo con la eterna ley del embudo en los asuntos hombre/mujer.

Niña a los palmeros
Ellos, hartos de la condena de gimnasio, ensalada y tónica sin gin, han decidido lucir sus carnes caídas y la tan hispánica curva de la felicidad en lo que parece un "esto es lo que hay" muy liberador, y me parece bien, esto es lo que suele haber, y lo otro, esos cuerpos propios de 300, son la excepción, pero mientras celebro su liberación no dejo de tropezar con dietas, ejercicios, tratamientos e incluso operaciones que resultan imprescindibles para afrontar con algún tipo de esperanza el temido momento bikini, mientras deciden en Cannes que para ser glamurosa hay que subirse al palmero.

¿para cuándo la moda de las mujeres normales? 

Enfriando la campaña

A tod@s nos resulta más sencillo aferrarnos a explicaciones sencillas, acantonarnos en nuestras posiciones que escuchar de verdad a los demás, simplificar el debate y obviar los matices, caer en el juego infantil del "buenos y malos", pero debemos tomar aire y recordar lo obvio, porque de nuestras decisiones no solo dependerá el futuro, sino el modo en el que habremos llegado a él.

No todos los políticos son unos ladrones, ni todos los ladrones son políticos.

Llevar toda la vida en política no te desacredita automáticamente.

No todo lo nuevo es mejor, al menos, por ser nuevo.

Los impuestos financian el sistema de servicios públicos, no nos los quitan, los aportamos.

Nadie es objetivo, por mucho que lo intente, somos quienes somos.

Lo que funcionó ayer no tiene porqué funcionar mañana.

Seguro que es más lo que nos une que lo que nos separa, aunque no siempre sea fácil verlo.
 
El PP y el PSOE NO son iguales.

La derecha y la izquierda existen, pero no son el cielo y el infierno (o viceversa)

El blanco y el negro no son más que caricaturas interesadas de una realidad en claroscuro.

La mentira sigue siéndolo aun cuando se repita mucho, se publique o salga en TV.

El insulto personal daña irremediablemente a quien lo usa.

Somos responsables de convertir la dialéctica electoral en batalla en lodazal cuando sonreímos con complacencia si el atacado es "de los otros".

"Los otros" no son tan diferentes, de hecho, todos somos los otros alguna vez.

Es cierto que la tentación vive arriba, pero caen en ella muchos menos de los que son tentados.

La culpa mancha, la responsabilidad puede ser asumida.


Las elecciones no son una forma moderna de ajuste de cuentas, 
sino el mejor sistema que hemos encontrado para enfrentar el futuro.

miércoles, 20 de mayo de 2015

Cuando los números cantan

En plena campaña tod@s l@s candidat@s usan y abusan de los números, sirven de punta de lanza para atacar la gestión ajena, de escudo y motivo para defender lo hecho y sobre todo dan un respiro a los escasos de ideas o a quienes tienen que esconderlas.

Necesitamos un fact check
Como todavía no hemos conseguido que cada vez que un candidato mienta se encienda una bombilla y aparezca la falacia y su correspondiente realidad en un vistoso cartel, hemos de escucharlos con la lección aprendida o con la libreta de notas a mano para buscar la realidad si es que Ana Pastor no ha elegido nuestra mentira, "son tantos los llamados y tan pocos los escogidos..."

Una buena fuente de datos es la propuesta de El País en que se pueden consultar datos de gestión presupuestaria de Comunidades Autónomas y Ayuntamientos, una imprescindible radiografía de esta última legislatura, en la que ver por ejemplo cómo en Aragón tras los mayores recortes en servicios públicos que se recuerdan, la deuda pública se ha multiplicado por tres, eso sí es una herencia.

La mitinera intrépida

¿quien le habla del paro a Rajoy?
Las nuevas tecnologías permiten hacer un seguimiento de las campañas electorales cómodo y discreto, puedes colarte en los mítines de cada candidato sin necesidad de desplazarte y sin que nadie te mire mal por no aplaudir entregadamente a cada eslogan, si obviamos lo ridículo que resulta replicarle a una pantalla, es un modo sencillo de hacerte idea de quienes son quienes se presentan y sus amigos; Aznar, Pedro Sánchez, Alberto Garzón, Iñigo Errejón, Albert Rivera y Mariano Rajoy.

Habituada a ese instante que la TV "pincha" para los telediarios, me ha sorprendido la liturgia, el orden de intervención, el reparto de mensajes y sobre todo la gente, tan entregada al aplauso que he echado de menos la presencia física para buscar al apuntador, al jefe de la clá, porque hay aplausos que se entienden; de bienvenida, de ánimo, de apoyo a la ilusión de tomar las urnas, pero a frases como ¿quien habla hoy del paro?

Seguramente nadie le habla del paro a Rajoy, como nadie le habla de precariedad, de no llegar a fin de mes, de la crudeza de la cola del Banco de Alimentos, del miedo a un mañana que no se presenta más próspero, de la angustia ante la enfermedad del abuelo que se ha convertido en el único sostén económico de demasiados hogares. 

Nadie le habla a Rajoy, solo le adulan quienes de él obtienen prebendas o ese espacio de oscuridad en el que manejarse a su lucrativo antojo, nadie le habla a Rajoy porque se niega al debate abierto, nadie le habla a Rajoy, porque su sarta de obviedades y mentiras impiden que la verdad (que suba el PIB no significa que a los ciudadanos les mejore la vida, que tras cuatro años de Rudi la deuda se ha triplicado tras destrozar los servicios públicos, que dos contratos de 350 no son mejor que uno de 800, que se desahucia menos porque queda menos gente con casa...) pueda escucharse.

Nadie le habla a Rajoy porque anda perdido en un mundo en el que afirmar que España es un gran país que hace cosas importantes y tiene españoles merece una ovación cerrada.