CUAL ES EL CAMINO?


Respeto, tolerancia, compromiso, esfuerzo, responsabilidad y libertad.
Estos son algunos de los valores que marcan mi modo de caminar por el mundo, no son siempre la elección más fácil, pero cuando los he traicionado me ha costado mucho encontrarme en el espejo, ¿de dónde han venido? sin duda los adquirí en casa, desde niña, con el ejemplo de mis padres, y los he ido reencontrando en aquellos a los que admiro y quiero.

Ahora trato de que sean mis hijos quienes los adopten como propios, pero no parece fácil, las recompensas o los castigos pueden condicionar un comportamiento, pero no suponen comprensión o asunción, educar es algo más que enseñar, puedo contarles una y otra vez qué está bien y qué está mal, pero realmente esa sensación profundamente cálida que te inunda cuando haces lo correcto no se puede explicar.

El esfuerzo y el compromiso no están de moda, ni entre los niños ni entre los adultos, cada día el mundo nos muestra triunfadores por la puerta de atrás, héroes de la mentira y la falsedad, vagos que se retrepan en sus sillones dispuestos a pelear por no hacer nada.

Establecer reglas claras, atenerse a los compromisos y armarse de paciencia, con un poco de suerte lo sembrado dará fruto, pero mientras, mientras...

1 comentario :

  1. Seguramente tu madre una vez y mil más pensó lo mismo sobre lo que tú hoy reflexionas, y su madre también y la mía y mi abuela... y todos los padres y abuelos. El resultado con los años, no parece tan malo. Tú lo has dicho: Paciencia. SEguramente tú sí se lo podrás leer a tus hijos algún día también, en su cara o en su blog. NO hay tierra suficientemente yerma para que no queden al menos hierbajos. Siempre queda algo Pilar. Algo siempre queda, esa es la recompensa.
    B.A.H

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