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DE PANTALONES VA LA COSA

mujeres con pantalones

La ministra, firme con pantalones
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Carmen Alborch cuenta en su libro MALAS que las mujeres somos malas con nosotras mismas. Rivalidad, envidia... son palabras desagradables, incómodas, que nos rechinan en los oídos. Cuando una mujer hiere a otra con una frase irónica o una mirada hostil, se hiere a sí misma; y cada vez que manifiesta menosprecio hacia otra, refuerza lo acumulado por la historia sobre las mujeres.

Me asusta comprobar como incluso cuando valoramos a un personaje público del peso de un ministro, y ojo en este caso ni más ni menos que de Defensa, no somos capaces, ni ellos ni nosotras de dejar de entrar a este trapo, que si viste mal, que si es fea, que si se pinta, que si no se pinta, que si ..., cielos! recuerdo a un ministro de defensa dar Vivas a Honduras ante una compañía formada de militares salvadoreños, pero no soy capaz de recordar qué llevaba puesto. ¿dónde esta la diferencia?

Quizás pensemos que ya no hay machismo, que la igualdad es real, pero basta una polémica tan absurda como la que se plantea ahora para que seamos conscientes de que no es cierto. Nos valoramos y nos dejamos valorar por patrones muy diferentes y no me refiero al de la falda o el pantalón.

El mismo articulista que critica a la ministra se deshace en alabanzas para con la princesa de Asturias y su hermoso traje rojo, quizás no se ha dado cuenta que la primera es protagonista y la segunda comparsa, que la primera es un cargo electo y la segunda la esposa del principe heredero, que lo importante de la primera es lo que dice y decide y de la segunda lo que calla y luce.

De acuerdo con la Real Academia, llevar los pantalones significa tener el mando, ser que el manda, el que da órdenes, el que tiene el poder, el que dice la última palabra, quizás esta acepción le preocupa más que la sumisión al más rancio protocolo.

Y nos dejamos llevar porque es más fácil, más liviano, más amable sacarle la piel a tiras a una mujer que lleva pantalones que pensar en si los militares tienen derechos políticos como los demás ciudadanos, que por cierto de eso habló la ministra.

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