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MEMORIAS DE AFRICA

Yo tenía una granja en África...

No sé cuántas veces he visto esta película, cuántas he tenido que disimular las lágrimas, y no sólo al final, me desarma cuando se arrodilla pidiendo para sus "quicullos" un mínimo de lo que ella misma ha contribuído a robarles, pero, y seguro que hay quien me entiende, esta escena cuando él le lava el pelo es sin duda más intensa que muchas otras mucho más explícitas.

Son dos almas libres, que se aman pero que no se rinden, no se entregan, no se dan, su libertad por encima de todo, el precio es tan alto que no sabría si compensa.

http://www.youtube.com/watch?v=QizNLO1i1cg

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