UN HOMBRE TRANQUILO

En esta película un hombre fuerte, inteligente y capaz se niega a pelear. Tiene sus motivos, pero más allá de ellos la cinta nos muestra lo absurdo de algunas formas de actuar.

Con el pacto o no pacto de la educación asistimos a una situación similar, Gabilondo es ese hombre tranquilo que busca algo más que un acuerdo para una situación importante, la educación de nuestros hijos.


La democracia ha acabado con el analfabetismo, ampliado el periodo obligatorio desde los 6 a los 16 años, se financia la educación de 3 a 6 años, el estudio de un idioma extranjero es obligatorio, las lengas maternas se han incorporado al sistema; muchos cambios, pero no  un buen nivel educativo.

En un mundo global y en crisis, la única salida es incrementar el valor añadido de productos y servicios y para ello es imprescindible elevar la formación. Estamos de acuerdo, debemos mejorar los resultados, desterrar el fracaso educativo. Pero se sientan a la mesa y los grandes problemas se diluyen entre asuntos menos claros, más espinosos, más políticos, o dicho claramente, más partidistas.

Al ministro se le azuza a una batalla que no busca, que trata de esquivar, no sé si le será posible, lamentablemente lo que está en juego no es el amor de una hermosa pelirroja, sino una oportunidad de elevarnos sobre lo que nos diferencia y trabajar para solucionar un problema que no sabe de partidos, sino de vidas y futuros.

0 amig@s dejaron su opinión...¿te animas? :

Publicar un comentario