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POR SUPUESTO QUE NO TODOS

Parece que de pronto todos sean culpables, que todos se aprovecharan de su situación para abusar, que en ninguno de ellos quedase un ápice de moralidad, de respeto, de decencia. Como si todos los que hubieran crecido a su lado hubieran corrido un grave peligro, si no eres capaz de recordar una nota sórdida, parece que hubieras vivido una realidad alternativa o sufrido un adecuado lavado de cerebro.

No es cierto, no todos eran o son o serán unos depravados capaces de abusar de aquellos más débiles puestos bajo su custodia, para aprender algo más que geografía o matemáticas y reto a cualquiera a contradecirme

Pero tampoco es posible comprender porqué a aquellos que pervirtieron su vocación no se les juzga más duramente, porque en ellos convive, además del delito, el pecado y no hablo de faltar al sexto sino de convertir en una grotesca caricatura aquello de "dejad que los niños se acerquen a mí "

La mayoría son hombres de vocación, de servicio, de renuncia, de bondad y de sacrificio y no puede permitirse que su imagen sea mancillada por quienes les traicionaron con sus actos y mucho menos por quienes les niegan de nuevo al ocultarlo primero, y tratar de minimizarlo, después.


El pecado se lava mediante la confesión y la penitencia, el delito mediante el juicio y el cumplimiento de la condena, el primer proceso es necesario para un creyente y a la Iglesia compete su gestión, pero al segundo deben ser sometidos todos y es al Estado a quien corresponde. No puede olvidarse, ni entenderse que el perdón de los pecados libera al culpable de la fuerza de la ley.

2 comentarios :

  1. No lo que puede tolerarse es que ahora parece que la víctima es el Papa y nos los niños, un poco de vergüenza, por Dios.

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  2. Cada día se descubre un escándalo sobre este tema, el detonante no es la Iglesia, sino el abuso de autoridad, y quizás un cierto efecto llamada, cuando se empieza a tirar de la manta hay más gente que se atreve a decir: A mí también.

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