SUSURROS EN LA NOCHE

Salvo algunas ocasiones a las que no voy a referirme porque este es un blog sin rombos, lo cierto es que cada noche me quedo dormida mientras un hombre me susurra al oído.

No siempre es el mismo, pero es un  hombre el que mece mis últimos pensamientos, y no, no se trata de que mi chico me lea o me recite o me susurre tiernas palabras de amor.

Más bien se trata de algún periodista de deportes que me explica con detalle los trascendentes hechos de la jornada, mayormente futbolística, lo que antes, cuando no había partido todos los días, requería un enorme esfuerzo por su parte, ya que hablar de casi nada durante mucho rato y cada día, es complicado. Ahora lo tienen más sencillo y poco a poco voy aprendiendo las virtudes y defectos de cada jugador, entrenador o árbitro.

Para ser sincera, no es una costumbre impuesta, sino asumida en otra época de mi vida e incorporada tal cual, me despido de la consciencia con frases redondas sobre la habilidad de Guti, la rapidez de Messi, la visión de Guardiola o la soledad del farolillo rojo de la liga. Y a veces, aprendo sobre deportes minoritarios o disfruto de la narración de aventuras extraordinarias como cruzar el atlántico en solitario o escalar el K2.

Y me evado, me duermo y descanso sin llevarme dentro las justificaciones de Zapatero o las pataletas de Rajoy, así que al menos por un instante entiendo a quienes disfrutan del fútbol y lo convierten en su pasión. Al final es una mera cuestión de paz mental.

Los domingos lo tengo un poco peor, porque lo de los toros por la radio...

1 comentario :

  1. No es la primera vez que alguien me cuenta que se duerme oyendo los deportes en la radio....pero por más que intentéis explicármelo no lo entenderé nunca.
    Sigo pensando que la mejor forma de caer dormida como un tronco es después de ...¡Qué pena que no siempre se den las circunstancias!

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