, ,

¿ESPERANDO A ZOLA?

En España, hoy, cualquiera puede pedir amparo a la Justicia y ser atendido, y nadie está tan alto como para no poder ser juzgado, véase, Falange contra el Juez Garzón. Esta parte funciona.



Parece que no andamos sobrados de confianza con respecto al resto del proceso, y muchos se curten en palestras mediáticas apoyando a unos o al otro, pero esto no es un circo, ni una velada de boxeo.

No es lo mismo, popularidad  que legalidad. No es lo mismo, elegir a la reina del baile que emitir una sentencia. No es lo mismo, abuchear a un árbitro que juzgar a un hombre. No es lo mismo, un artista mediático que un juez. No fué lo mismo, morir que caer por la patria.

No es lo mismo errar en la interpretación jurídica que actuar injustamente de forma patente y grosera con ánimo de dañar, y eso el Código Penal lo deja claro.

Mientras me convenzo de la solidez democrática del país, de la integridad de los magistrados y de su capacidad para ser justos, una vocecita impertinente me recuerda que Esterhazy se libró y Dreyfus se hubiera podrido en Guyana sin la intervención de Zola.

0 amig@s dejaron su opinión...¿te animas? :

Publicar un comentario