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SOLO CUESTIÓN DE TIEMPO


Hay muchas formas de ser mayor y me temo que no dependen tanto de nuestra voluntad como de un conjunto de circunstancias sobre las que  no tenemos control.

Hay quien envejece bien de salud, y eso le permite un periodo de vida volcado en lo que le gusta o le interesa, hay quien envejece en compañía y descubre una nueva manera de amar y ser amado, hay quien envejece con una seguridad económica y eso le permite ser libre en la mayoría de sus decisiones.

Pero algunos llegan a mayores con la salud quebrantada, solos y con apuros económicos, y entonces descubren un mundo gris, feo y angustioso en el que cada día no es una bendición sino un día más de condena, porque cuando ni el cuerpo, ni la mente funcionan ya como lo hicieron, todo es más difícil, más peligroso o simplemente más absurdo.

No creo que debamos vivir presos de un mañana que cualquier instante podemos perder, pero cuántas decisiones, que parecían sin trascendencia, marcarán la diferencia cuando crucemos la barrera y dejemos de ser nosotros para convertirnos en viejos.

Hay colectivos con los que nos cuesta mucho identificarnos y por tanto sus problemas siempre nos serán extraños, y sus reivindicaciones absurdas, pero, con un poco de suerte, todos seremos mayores, quizás por ello deberíamos ser más conscientes de que aún cuando la piel se arruga, los pies se vuelven pesados y se cuentan las cosas una y otra vez, en el fondo, todos queremos lo mismo; que nos quieran, que nos abracen, que nos cobijen, que nos miren a los ojos y nos reconozcan.

2 comentarios :

  1. Tan tierno y tan real al tiempo. Qué bien nos iría si todos derrocharamos un poquito de esa sensibilidad que tenemos hacia la infancia, y la trasladaramos a la vejez. Qué bueno sería!

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  2. La palabra viejo ofende ¿porqué? el eufemismo persona mayor oculta una realidad que no tiene nada de malo. Deberíamos mirar la vida y la muerte a la cara y disfrutar del viaje de principio a fin.

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