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BYE, BYE, BABY

baby
Defiendo la igualdad de derechos entre sexos, entre personas de diferente credo o color de piel, y me meto en  demasiados charcos al señalar los restos de machismo que se cuelan, como costumbres, entre nosotros.

Me molestan los sobreentendidos, las alusiones a nuestras limitaciones disfrazadas muchas veces de halagos y tan tópicas como los chiste de los funcionarios, las mujeres no somos más dulces, tiernas o amables que los hombres, como tampoco los empleados públicos se pasan la jornada en el despacho jugando al solitario en el ordenador o tomando café.

Buena parte de nuestros hábitos vienen de siglos de cultura machista, y no se cambia el mundo en tres días, las mujeres seremos realmente iguales cuando las oportunidades sean las mismas y las limitaciones del ejercicio de la maternidad sean asumidas por nuestras parejas y la sociedad como propias, ya que esta especie sigue necesitando reproducirse ¿no?

Queda trecho, y en temas tan dolorosos y sangrantes como el maltrato, hay influencias que no podemos obviar, la literatura romántica nos presenta como modelo el hombre capaz, fuerte y listo que salva a la doncella, frágil y desvalida, y no es verdad. 

Debemos inventar nuevos modos de contarlo, de educar a niños y niñas en la bondad de relaciones más igualitarias y sanas, porque ellos también lloran y nosotras, a veces, somos las valientes y no necesitamos que nos salven. Pero demonizar a los hermanos Grim me parece pasarse dos pueblos y corregir un texto legal para acabar llamando a los bebés, criaturas, total. ¿Dónde está la discriminación por razón de género en el término recién nacido?

8 comentarios :

  1. Totalmente de acuerdo. Si me pinchan, no me sacan sangre...

    Por cierto, eres genial eligiendo títulos para tus entradas. ¡Felicidades!

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  2. ((Debemos inventar nuevos modos de contarlo, de educar a niños y niñas en la bondad de relaciones más igualitarias y sanas, porque ellos también lloran y nosotras, a veces, somos las valientes y no necesitamos que nos salven.))
    Estoy contigo al cien por cien.
    Beso grande.

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  3. ¡No me lo puedo creer! ¿criaturas?
    ¡Impresionante! ¿y eso entienden ellos por fomentar la igualdad de género?

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  4. Qué ha pasado qué?? no me entero de nada! ha existido debate sobre la igualdad por el termino recien nacido? no me lo creo...

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  5. Vuelvo después de informarme y no me lo puedo creer! y menos que sea un documento de sanidad en lugar de "igualdad", simplemente es ridículo...con la que está cayendo y nosotros preocupandonos del sexo de los angeles...nunca mejor dicho!!

    PD: gracias por tu visita besos

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  6. Pilar: por lo común estoy de acuerdo contigo pero hoy siento discrepar.
    El lenguaje, como bien sabes, nunca es neutral. Las palabras son las que nos definen. Lo que no se nombra no existe. El lenguaje está elaborado a la medida de los hombres, de lo masculino, porque hasta no hace demasiado tiempo, eran los hombres quienes ordenaban en mundo en exclusiva. Ellos eran los protagonistas y quienes nombraban a las cosas y a los seres.
    Si observas bien, lo masculino es siempre lo excelente y lo femenino lo secundario o lo despreciable.
    Bebé es un término de uso reciente. Lo usual era definir al recién nacido - observa, nacido, no nacida - como el niño.
    La alternativa que se contempla en la Estrategia Nacional de Salud Sexual y Reproductiva es denominar criatura al bebé recién nacido. No es que esté prohibido llamar recién nacido, es que se propone el vocablo "criatura" como alternativa neutra.
    Tampoco es que sea un invento del Ministerio de Sanidad, la Ley de Igualdad impone a la Administración que, de forma transversal, procure eliminar las acepciones exclusivamente masculinas cuando se refieran a hombres y mujeres y alienta a buscar y utilizar términos que expresen más adecuadamente la pluralidad actual.
    Disculpa la extensión de mi comentario, no soy capaz de decirlo más brevemente.

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  7. Gracias a todas por vuestros comentarios, y a La de la tiza por su explicación, reconozco que me encuentro a veces, entre la espada y la pared, con el tema del uso sexista del lenguaje y mi aprecio por el uso propio del mismo, al estilo de la RAE.
    Me parece estupendo poder debatir con calma, gracias.

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  8. Pues ni con la explicación termino yo de entenderlo, ¿no nos estamos pasando?

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