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ENVUELTAS COMO JOYAS PRECIOSAS

Se escucha en toda Europa un run-run contra el velo, pero velo no hay sólo uno, son muchos los modelos, desde el pañuelo que cubre cabello y cuello, parecido al que no hace tanto llevaban las españolas del mundo rural, más si se habían quedado viudas, hasta la mortaja que tan famosa se hizo para justificar la guerra de Afganistán.


Se aducen razones religiosas para llevarlo y razonamientos laicos para impedir su uso y de camino todos los símbolos religiosos. Parece claro que no todas las que los llevan lo han decidido libremente, y que ir cubierta de pies a cabeza, hasta parecer una masa informe que se desplaza por la calle, es bastante incompatible con un mundo, en el que por motivos básicos de seguridad, uno debe poder saber ante quien se encuentra.

Pero más allá de lo expuesto, sinceramente me pierdo, no creo que ningún dios se entretuviera creando sedosos cabellos con el objeto de que sus poseedoras se vieran obligadas a cubrirlos bajo pena de maldición, pero no hace tanto se clamaba desde los púlpitos contra las minifaldas y hace tan sólo dos telediarios, el clero católico se oponía con contundencia al topless en las playas. ¿dónde está la diferencia?

Hasta aquí lo pensado, meditado y contrastado, y más allá, la pura víscera, a mí, como mujer europea, española, libre, me duele ver mujeres cubiertas como muertas en vida al estilo afgano, me desagrada profundamente esas ánimas negras ocultas bajo el Niqab, no puedo entender el chador, que entre otras cosas debe ser cómodo, cómodo de llevar, y frente a los pañuelos, me sorprende verlos acompañados de vaqueros ajustados enseñando la tirita del tanga, y me resulta violento cuando los lucen mujeres vestidas para no existir, que caminan un par de pasos detrás de un hombre, cargando bolsas y niños, con la mirada baja, como perdida. Me resulta difícil creer que es libre para llevarlo o no, porque no la imagino capaz de decirle a él que NO, en nada.

Como en tantas cosas, creo que finalmente depende, depende del tamaño del pañuelo, de quien y porqué lo lleva y de qué significa realmente, más allá de una nota folclórica de la que nosotras ya nos hemos liberado, pero sólo para pasar a sufrir otro tipo de tiranía, la del espejo, la eterna juventud, la delgadez imposible o la belleza inalcanzable.

5 comentarios :

  1. Pues a mi me molesta, me enfada, me indigna.

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  2. A mi cuando lo llevan en su país, me pueden parecer muchas o pocas cosas y no entro en ello ahora, pero si se trata de personas que viven en nuestro país, tendrán que respetar (o sería bueno) las costumbres que tenemos, ya que a todos nos parece tan natural ir a sus paises y tener que usar pañuelo, descalzarse y demás, porque así es su costumbre. Se respeta y listo.
    No entiendo el tener que hacer del tema algo tan importante.
    Uno debe acatar o aceptar las costumbres del país al que decide ir a vivir.

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  3. No soy políticamente correcta, pero soy sincera:no me gustan las mujeres tapadas.

    Me gustan las mujeres libres.

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  4. Cada una debe poder hacer lo que quiera eso es ser libre ¿no?

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  5. Gracias por vuestros comentarios, probablemente no tenemos todos los datos y así no es posible posicionarse, pero debemos hacer un esfuerzo por entender.

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