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GRACIAS POR TANTO

Lo reconozco, ha habido otros, antes y después, y a todos les he mirado a los ojos y les he dicho lo mismo, pero en el fondo sé que no hay más que uno, él es mi jefe.

He aprendido mucho de él, y no hablo de normativa europea, de planificación, seguimiento o evaluación, ni de negociación o gestión de equipos, ni siquiera me refiero al hecho de confirmar que estamos en lo público para intentar un mundo mejor para todos y debemos avanzar aunque a veces no nos indiquen ni el norte.

Las cosas que me ha enseñado son más básicas, saber que lo bueno es alcanzable y su peor enemigo es lo mejor; que no hay motivación sin implicación y que sin ella la vida y el trabajo son tan sólo espacios vacíos; que lo ideal sería separar lo personal de lo profesional, pero no siempre es posible; que gustarás más fuera que dentro, que dentro puedes querer matar a alguien pero para los de fuera siempre somos una piña, que el éxito es del grupo y el fracaso del jefe, y sobre todo que en el mundo hay de todo, pero no porque haga falta, simplemente por la diversidad.

Y todas estas lecciones me las ha dado como los mejores maestros, hablando lo justo y mostrándose mucho, gracias por estar ahí, por exigirnos ser mejores y por cuidarnos, a tu modo.

3 comentarios :

  1. Que sencillo y que bonito. Las palabras justas para decir lo importante.

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  2. Asi es como hay que hacerlo.

    www.estanochesoyunaprincesa.com

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  3. Suerte tienes de tener un jefe así. Es un rara avis, creo.

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