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HAY OTRO MODO, ABRE LOS OJOS

Lizzie Miller en Glamour
Hay otro modo de ser hermosa, hay otro modo de ser un galán, hay otra forma de entender el arte, y hoy el semanal de EL PAÍS, nos muestra tres ejemplos.

Una mujer de talla 44, que se atreve con pantalones cortísimos, vestidos de punto y una colección de prendas mínimas y sugerentes, en una sesión de fotos estupenda. Lizzie Miller es una mujer muy guapa que tiene de todo un poco, o algo más que un poco, parecida a muchas de nosotras. Y sonríe, vive de su cuerpo, pero come. 

Javier Cámara
Un hombre feo, o al menos muy lejano al patrón de belleza habitual, ni  ojos azules o verdes, ni un cabello rubio maravilloso, ni "tableta de chocolate", es el protagonista de un largo reportaje. Nadie diría que es guapo, pero tiene algo, es un actor maravilloso, capaz de hacerte llorar y reír, e incluso sonreír cuando quieres llorar, se parece a ese amigo con el que te apetece tomar un café un día nublado. Y probablemente se parece más al hombre con el que compartes tu vida, salvo que seas Angelina Jolie. Javier Cámara es un hombre real y está triunfando.


Qi Baishi

Y para que seamos conscientes de no ser el ombligo del mundo, un descubrimiento, después de Picasso y Warhol, el autor más cotizado es un pintor chino fallecido hace ya cincuenta años. Se llama Qi Baishi y su arte es diferente, delicado, antiguo, etéreo, dicen que alejado de la tradición caligráfica china. Pero, salvo honrosas excepciones, no sabíamos nada de él. Y simplemente porque se nos olvida pensar en el resto del mundo, creemos que lo occidental es el todo, y nos equivocamos.

Nos equivocamos al ver el mundo desde un único punto de vista, y cuando algo nos enfrenta a otras verdades, a otras realidades, nos cuesta verlo como lo que son, otra cara del mundo, otro modo de ser, tan válido como el nuestro, y pensamos que son esas excepciones que confirman la regla; una modelo gorda, un actor feo, un pintor chino carísimo. ¿Y si no es así? 

La realidad es poliédrica, compleja, distinta, variada, más parecida a un mosaico que a una pared pintada de blanco sucio. Deberíamos abrir los ojos, ver más allá de lo habitual, ser conscientes de la diferencia, y tratar de incorporarla. 

La uniformidad es fea, abre los ojos, hay otros modos.

4 comentarios :

  1. Me quedo con ese hombre imperfecto que es Javier Cámara.
    Y no me gustaría compartir mi vida con un hombre perfecto, sería demasiada presión. Además, enamorarme de los defectos de cada día hace la vida más interesante.

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  2. Mi chico es más parecido a Cámara que a Pitt, pero cuando me abraza creo que ni la Jolie se siente tan cómoda.

    Arriba los calvetes!!

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  3. Pues si, la perfección no existe.

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  4. Me encanta que estemos de acuerdo, la perfección no puede ser más que un objetivo. Somos imperfectas y debemos amarnos también por ello.

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