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LA TIA TULA

La tía Tula de Unamuno
Era muy joven, y creía que lo sabía todo sobre el mundo, el amor y la vida, cuando me tropecé con este libro. Teníamos que hacer un trabajo de literatura y  lo elegimos porque a mí me gustaba Unamuno, porque es corto, a mi amiga Mari Mar, leer le costaba mucho y la chica nueva que pusieron en nuestro grupo, también tenía esta colección de libros de RTVE.

Empezamos a leer y a escribir sobre lo que leíamos, y sin saber cómo nos enfrascamos en complejas disquisiciones sobre si Tula es buena o mala, sobre si Ramiro es un cobarde, sobre lo absurdo de esa obsesión con la maternidad interpuesta, sobre ese extraño personaje que es el sexo, del que no se habla y casi no se percibe, más que en sus frutos.

Recibimos una nota excelente y el libro pasó a dormir en la estantería hasta que una de las mil veces que he intentado poner en organizar mi biblioteca creando una base de datos y esas cosas tan ordenaditas, me volví a tropezar con él.

Han pasado los años y ahora que sé no sé mucho del amor, la felicidad, el mundo o la vida,  el viejo sabio me segue interpelando; más allá de la época en la que se sitúa la acción, sigue vivo.

4 comentarios :

  1. Pilar:
    El amor es un eterno desconocido. Varía según el acompañante que pongamos en nuestra vida.
    El amor es todo y el sexo, mmmm..., no sé ;.)
    Un beso.

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  2. Quizás esa es parte de la respuesta, nada es igual cuando todo cambia.

    Otro de vuelta.

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  3. Me encanta cuando dice que al principio de estar con ella, cuando le ponía la mano en el muslo se le encendía todo su ser y que, pasados los años, sentía ya lo mismo si ponía la mano en el muslo de ella que en el de él mismo, pero en este punto, si le cortaran la pierna a ella le dolería lo mismo que si se la cortaran a él.

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  4. Parece que tampoco a tí te ha dejado indiferente, me alegro de coincidir.

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