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UN BALÓN PARA UN SUEÑO

No conozco el nombre técnico que explica porqué nos congregamos ante el televisor con el corazón en un puño para ver un partido, porqué las evoluciones de un balón determinan nuestro ritmo cardiaco, pero es así.



No sigo la liga, aunque reconozco cierta debilidad merengue, (una chica debe encontrar espacios comunes con su padre), pero veo los partidos de la selección o como se dice ahora, la roja. 


Me ha gustado verlos salir de la mano de niños y niñas igual de orgullosos de los colores de sus camisetas como del de su piel, ébano y marfil decía la canción, me encanta contemplarlos abrazados muy juntos mientras suena el himno que no se canta, enemigos irreconcilliables dispuestos a luchar hombro con hombro por una camiseta que representa mucho más.


En sus botas, en la precisión de sus pases, en su velocidad, en su arrojo e incluso en su sangre derramada nos volcamos, corremos con ellos, saltamos, gritamos, suspiramos y nos desesperamos, necesitamos ganar, necesitamos crecernos, son ellos pero somos todos.

Hoy en Ellis Park no hemos ganado nada, tan sólo la oportunidad de no perder un sueño, y eso tal y como están las cosas, no es poco. Lo necesitamos, creer en él y alcanzarlo o al menos luchar por él, porque del Mundial no dependen ni mi salario, ni el empleo de quien no lo tiene, ni la solución de muchos de nuestros problemas, pero si ganamos, nos sentiremos más capaces, más seguros y tan sólo por eso, quizás lo demás esté un poco más cerca.

Puede que sea una tontería pero desde la antiguedad se ha valorado a aquellos que con los mismos mimbres que los demás, son capaces de llegar más rápido, más alto, más fuerte, y el hecho de hacerlo con un balón, suma una variable más a la hazaña. 



10 comentarios :

  1. Supongo que lo de sentarnos delante del televisor para ver a la selección de futbol, es mucho más que el simple hecho, implica poner de manifiesto que nuestro país tenga algo que decir al mundo aunque sea en lo deportivo, ya que en lo político deja mucho que desear.
    Pasaun buen día.

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  2. Casi me haces llorar!! y eso que no me gusta el fútbol, pero he de reconocer que hasta yo, acérrima detractora del deporte rey, cuando juega "la roja", echo algún vistacillo así como quien no quiere la cosa, y en ocasiones hasta exclamo huyyy!!

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  3. En verdad, en estos momentos tan duros económicamente, viene bien mantener la ilusión de 'la Roja', aunque su éxito o fracaso no cambien en nada nuestras vidas. Ayuda a desviar un poco la atención y pensar en otra cosa.

    Besos

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  4. Mira yo no soy ni española pero voy con la roja a muerte... ayer en el bar estaban colombianos, peruanos,los del Atleti, el real, el barça todos vibrando a la vez, compartiendo el mismo sueño... y un buen rollo que estar allí
    No me gusta mucho el fútbol, pero el mundial es lo que tiene está por encima de todas las diferencias...
    Besos

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  5. Me encanta el fútbol y además tengo dos selecciones a las que animar (soy mitad española mitad italiana...).
    Me encanta quedar con mi amigos-hombres (a mis amigas ni les va ni les viene) y charlar sobre jugadores, sobre partidos, estar de acuerdo y no estarlo y gritar cuando meten gol y hecharle la culpa al árbitro cuano sale mal... es divertido. :)

    Da gusto que haya un momento en la vida es la que a una le permitan ser patriótica... y que pinte algo serlo ;)

    ¡Un beso!

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  6. No soy una aficionada al futbol, (aunque algo sé, por el tiempo compartido con la otra parte), pero el mundial es otra cosa.
    Ayer cuando despues del partido, conectaron con Madrid y se vieron esas imágenes de público felíz, contento, orgullosos de ser Españoles, saltando, cantando... era una sonrisa para el alma y con lo que está cayendo..., vale la pena que exista este deporte.
    ¡¡Enhorabuena a la roja!!
    ¡¡Y a todos!!
    Besitos.

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  7. olá, estou passando para lhe desejar uma semana maravilhosa... beijos =) adoro seu blog !!!

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  8. Pues a mí el futbol me da lo mismo, me llama poquísimo un deporte que no deja ser un negocio de una panda de señoritos consentidos y pagados en exceso.
    Me da grima comparar lo que cobra un futbolista y lo que cobra un investigador.
    Y, encima, no le veo el encanto a unos tíos en calzones, sudorosos y con cara de mala leche.
    O sea, que tengo por delante un mes con muuuuucho tiempo libre.

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  9. Dicen los que saben que los deportes son el sustituto emocional de cuando los hombres iban de caza. Esa adrenalina por la avetura de cazar, la eespera, la incertidumbre de nuestros ancestros se sustituye ahora por los deportes, dónde el balón es el anmal a cazar, la vistoria representa comida, festejo y seguridad, y el entrenamiento mantiene a los guerreros con el cuerpo en forma.
    No hay nada nuevo bajo el sol.

    Un abrazo.

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  10. Pues me alegra que aunque sea por el fútbol tantos y tan distintos nos sintamos uno y queramos lo mismo.


    A los que os habeís asomado por aquí, muchas gracias, ponéos cómodos

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