EL TOURMALET

Esta es la etapa reina del Tour de Francia, la reina de las carreras ciclistas por etapas, unos kilómetros atroces, en los que hay que subir tres puertos, uno de ellos de primera categoría antes de llegar a las faldas del Tourmalet, que es un "hors categorie", que es como llaman los franceses a las barbaridades medidas en rampas y altura.




Este año hay dos grandes corredores jugándose el todo por el todo en esta etapa y estamos esperando verlos sufrir a lomos de sus bicicletas, demarrando y dejando a todos atrás en un cambio de ritmo, pasando de nivel héroe a nivel inmortal.

Sentada ante el televisor con el café en la mano y el aire acondicionado encendido, me adivino empujando al uno frente al otro y pidiéndole más de lo que yo jamás sería capaz de hacer, porque en cuanto la carretera se empina yo me bajo de la bici y casi me subo al coche que está la rodilla para ruidos; y pienso que quizás eso es lo que hago con otra gente y en otros picos, menos lucidos, pero igualmente duros.

¿Dónde ponemos nosotros el límite para sacar un pico de los parámetros? ¿En base a que argumentos determinamos las categorías? Demasiadas veces en función de lo que a nosotros nos cuesta subir, del esfuerzo medido con nuestras fuerzas, con nuestra bicicleta, con nuestra bebida isotónica en la mano, con nuestra personal motivación en la meta.

Y si lo hacemos así, ¿cómo sabemos que no pedimos más de lo que debemos? ¿Acaso es posible adivinar qué quieres hacer esta tarde si no vives en tu propia mente, y sobre todo si te empeñas en que lo adivinen?

Porque eso de las miradas, queda mono en los cuentos, en las películas,  ya se ve poco creíble y en la vida real, o miras directamente las entradas del cine, el periódico sobre la mesa, con la función de ballet bien remarcada (en rojo por favor), o nadie adivinará que esa mirada melancólica(¿) significa que te apetecería ir a dar un paseo al parque, porque hace exactamente tres meses y medio, fue allí donde te propuso iros juntos de fin de semana por primera vez; o que ese empecine en mirar la televisión dice claramente que hoy y precisamente hoy, con cuarenta grados en la calle, es el día perfecto para, abandonando el aire acondicionado, salir de rebajas por el centro, porque en los centros comerciales no hay modo de encontrar gangas de verdad, por mucho que lo que mires con fijeza sean los anuncios de las rebajas del Corte Inglés.

Si los dejamos elegir, creo que más de uno se marcha al Tourmalet.

8 comentarios :

  1. Te voy a recomendar un libro: "Contrarreloj" del que es autor ese genio de la novela negra que es Eugenio Fuentes y que publica Tusquets (colección andanzas), en la que hace una descripción detallada de la subida al Tourmalet.
    Besos.

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  2. Yo probablemente no elegiría ir de compras, es de las pocas cosas que dejo siempre para cuando es inevitable, pero si me pones en esa tesitura no sé yo, igual me enfundo el maillot y tiro millas, pero en llano, en? que tampoco hay que ser más papistas que el papa.

    Besotes

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  3. Valdomicer, ¿antes, después o en vez de cada particular Tourmalet?

    Canoso; pues creo que el sábado hay contrereloj.

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  4. La contrareloj previa al 5º tour consecutivo de españoles, si hay un poco de suerte.

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  5. Como buen aficionado a la bici, ya me he hecho este año el Tourmalet por la cara de la Mongi y por la de Argeles. Las rampas de los puertos como la vida misma, ponen cada uno en su lugar. Uno no puedo aspirar a adelantar a los mas preparados, uno no puede hacer esfuerzos indebidos, uno debe regular, uno debe saber cual es su ritmo, uno debe ser consciente de la gente que esta por delante pero tambien de la que esta por detras, uno como en la vida misma debe ser consciente cual es su sitio para subir el puerto con exito.

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  6. Pues yo siempre lo he pensado pero con respecto a las marcas mundiales...habrá un momento chica que es que sea imposible batirlo...menos de 5 segundos para correr 100 metros'? ...no se es que lo veo una pasada..pues con lo de las bicis igual..uff a mi me gusta mucho la bici y además cuando practicas un deporte te das cuenta de lo difícil que es y admiras más a los profesionales..pero digo bici, tenis, fútbol hasta el Curling tendrá su dificultad..

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  7. Yo creo que debemos desistir de usar la telepatía para adivinar al otro. Especialmente cuando tenemos un lenguaje muy elaborado y muy instruido y que se ve que hemos curtido con mil lecturas y otras tantas escrituras. Expresar de viva voz y preguntar ya resuelve los problemas. Eso sí, debo añadir que el cerebro masculino(y lo digo por experiencia) es muy poco dado al diálogo. Tú también lo sugieres así. Yo no me iría al Tourmalet pero de compras menos. En tu caso haces bien en ir de compras. Si él se empecina en ver la tele es que realmente quiere ver la tele. No hay doble lectura en una actitud tan básica.

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  8. Dr Mikel; algo más que simple aficionado diría yo, y a algo más que al ejercicio también. Totalmente de acuerdo, pero más que saber el sitio creo que se trata de saber la meta y tus propias fuerzas.

    Turuleta; a mi el deporte me gusta y mucho pero desde el sofá, me considero incapaz de tanto esfuerzo físico, me impresiona su tenacidad.

    Houellebecq; creo que esa manía tan "femenina" de que nos adivinen es sin duda fuente de permanente conflicto. En el fondo creo que es el miedo a pedir y que no nos den, en fin, me lio. Yo me voy de compras y tú, si no al Tourmalet ¿a dónde?

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