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MALAMADRE

Paseando por la red he tropezado con el blog Madre y Más  donde la autora desgrana su sorpresa por la "absoluta felicidad" de las madres primerizas que la rodean, de cuyos labios no salen más que bellísimas palabras para sus criaturas, y me he acordado de una conversación de hace unos días con una amiga, madre de un bebé de nueve meses, que venía de unos días en la playa.


Mi amiga, ahora de vacaciones en Nueva York, se quejaba de lo mismo, sus amigas, madres recientes, no se quejan nunca, hablan de bebés muy buenos que resultan no dormir más de dos horas seguidas, de niños muy dulces que cada día tiran y escupen la papilla acabando con la paciencia del Santo Job, pero no de sus mater amantísimas; madres que no recuerdan qué es ir a la peluquería desde el parto porque les destroza el corazón dejar a sus criaturas un par de horas en las perversas manos de sus padres o de sus abuelas; mujeres al borde de un ataque de nervios ante la idea de volver al trabajo tras la baja, negociadoras durísimas que lloran por los rincones al dejar a sus angelitos en la guardería; mujeres entre las que se avergüenza de decir, que "coloca" a su bichito para quedar a comer conmigo, o que le encanta irse al trabajo y dejar al padre al cargo de la intendencia, porque se siente Malamadre.

Recuerdo mi primera baja maternal, meses en los que estaba siempre sola con un bebé que exigía todo de mí, en un idioma para el que no tenía traductor, esperando a un padre que entraba preguntado por el príncipe de la casa, y hablando por teléfono con abuelas a las que tan solo les preocupaba el peso, el sueño o los gases de mi bebé.

Salía poco a la calle, normalmente a la farmacia para la prueba semanal del peso, tortura donde las haya, camino de ida rogando porque hubiera engordado y camino de vuelta levitando, o por en el infierno, (si no habíamos ganado la lorcita de rigor), a veces coincidía con una amiga en la misma situación, que parecía encantada, incapaz de hablar de algo que no fueran los bebés, su crianza, crecimiento, desarrollo y demás universo, como si la realidad se hubiera difuminado tras la trascendencia de la maternidad.

Yo quería volver a mis tacones, mis faldas estrechas, mis libros, mi música, mis amigas, mi trabajo, mi vida, y me sentía fatal, Malamadre.

Han pasado los años, yo lo he asumido, y mis hijos también, saben que puedo hacer cualquier sacrifico por ellos, pero que no son la única causa de mi felicidad, ni lo único que me importa, yo soy mujer, amante, amiga, profesional, y además, su madre.

Eso sí, llevan por ahí un mes y me muero de ganas de achucharlos.

16 comentarios :

  1. Eso no es ser una mala madre, quizás no seas una madraza a tiempo completo, pero querer tener tu vida, los hace a ellos más libres ¿no?

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  2. Pues yo debo ser también muy mala madre, porque me muero por "colocarlos" los viernes a mediodia y salir corriendo a los brazos de mis amigas, a respirar ambientes cargados de humo, a reirme a carcajadas sin miedo a despertar a ningún terremoto... y sentirme viva. Adoro a mis hijos como la que más, pero necesito descargarme de madrugadas eternas, de sueños a deshoras y de llantos torrenciales...
    Yo soy de esas a los que mis hijos aún no dejan dormir bien, que crié con biberón porque no paraban de llorar.. en fin, que no han sido bebes perfectos, pero como eran los mios, sí que lo eran.
    Besos y un enorme abrazo.
    Sonia.

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  3. Pues yo, malpadre, los tengo en el extranjero y me divierto un montón yendo a vistarlos, tengo el "España quince" y puedo hablar con ellos todos los días.
    El próximo lunes viene el inglés y ya le tengo elaborado los menús para los días que pase aquí.

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  4. El rótulo de malamadre viene de la época de nuestros padres, que por otras circunstancias de ese momento, podían dedicarnos tiempo completo y criticaban con mucho rigor a quién no se dedicaba a sus hijos o no hablara todo el tiempo de ellos. Creo que nuestra generación cambió mucho ese tema. En el caso mío tengo dos hijas, una de 24 y otra de 19, las dos se criaron yendo a guardería y teniéndonos de a ratitos porque teníamos que trabajar. Y realmente hoy las observo y son dos mujeres normales y felices, con sus parejas y también llenas de proyectos, (dato curioso: el único proyecto que nunca les escuche es el de ser madres) Desde ya todos los padres en algún momento de la vida pasamos a ser carne de diván para nuestros hijos, hayas hecho bien o mal las cosas.
    Lo cierto es que nunca dejamos de ser padres y estén en la etapa de vida que estén, siempre estamos al lado de ellos, apoyando, ayudando. Como decía mi madre, "ni adelante ni atrás, al costado" Espero que haya servido mi visión de papá, pero creo que nadie es mala madre o mal padre, porque aparte de tener hijos quiere ser feliz también con otros aspectos de la vida.
    Muy buen tu nota!!

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  5. Creo que nunca se deja de ser malamadre o mal padre en este sentido que comentas, aunque con el matiz de que cuando en una pareja, cuando nace un hijo, para la mujer el primero puesto lo pierde el padre, para tomarlo el hijo, mientras que en el caso del padre, la madre sigue teniendo el primer lugar y a continuación el padre.

    Cosas de la genética.

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  6. Pues yo soy de las que daría la vida para estar con ellos full time. Supongo que son etapas, y yo ya llevo nueve años en esta, y sin ninguna duda es la que más me ha llenado. Tengo cuatro hijos y no me importaría ir a por el quinto... ¡maldito parné!
    No me siento "buenamadre" ni "madraza", incluso este último me suena despectivo por mucho cariño que le pongan. Simlemente soy la mami de mis niños y eso me hace feliz.

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  7. A mi la verdad es que me gustan estar con ellas y saber que están bien pero tienen que volar,ley de vida,
    Bss y feliz finde

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  8. Fui madre muy joven , con 22 y 24 años , pero tambien trabajaba fuera de casa . Y ahi el dilema , porque hace 42 años no habian las guarderías de hoy , mi madre a 2000km y que tambien trabajaba .
    En fin , la lucha interior de no saber si lo estas haciendo bien y sentirte culpable un monton de veces, y la mayor parte de las veces sin el apoyo del marido .
    Pero viendo mis dos hijas y sus familias pienso que no lo he hecho demasiado mal y algo haran aprendido de mi lucha.
    Ahora les toca a ellas y yo alegrarme por ello .

    Besos desde Málaga.

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  9. Que bien lo has contado ! te lo dice otra malamadre, jajaja ...

    Espero que disfrutes muchísimo tus merecidas vacaciones !

    Besos y hasta la vuelta !

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  10. Anónimo; creo que saben de mi amor incondicional pero entienden mi necesidad de vivir más perfiles. O eso eso espero.

    Sonia; creo que de eso se trata, de acabar con el estereotipo de que todas somos iguales ante la maternidad, no es cierto, y salvando el maltrato y el abandondo(asuntos mucho más serios que lo que quería traer aquí) cada una vive su maternidad, y su relación con sus hijos de un modo, y no hay buenos ni malos.

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  11. Valdomicer; eso es igualdad ¿no? Un beso.

    Caly; cómo me gusta tener hombres aquí como Valdomicer o tú, que os sentís igualmente interpelados cuando hablamos de hijos.Creo que lo cuentas muy bien, la vida ha cambiado y a veces algunos bancos se quedan con el cartel de recién pintados.

    Canoso; no sé si es así, porque realmente la vinculación con un hijo por parte de la madre es muy intensa, pero conozco padres tanto o más enamorados de sus hijos que las madres. Lo ideal es saber que no son nuestros, crecerán y se irán, volarán lejos y solo volverán a vernos si se sienten cómodos (o cocinamos también como Valdomicer, claro)

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  12. Sonia; sabía que hoy estarías aquí, lo que me gusta de tu forma de ver y vivir la maternidad es que te hace inmensamente feliz y eso es lo importante. Creo que cada una debe poder elegir su camino, y no como ahora que hemos montado un mundo en que ejercer de madre full time no es posible sin un capitalazo detrás. Una vez más pasamos de la seca (todas en casa por obligación, gustara o no) a la gran remojá (todas a trabajar a la calle, guste o no) Besos.

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  13. Cecilia; creo que como casi siempre, en el medio la virtud.

    Annick; qué cierto es que antes era mucho más dificil, a mi lo que me extraña que es en algunas cosas nos seguimos juzgando entre nosotras con la misma dureza de antes. Un beso

    Bet; bueno siendo tantas, fundaremos un club. Hoy he terminado el trabajo, ya estoy de vacaciones. Bieeeeeen!!1

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  14. muy muy muy pero que muy bien dicho!!

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  15. A mí me gustaría que cuando sea madre, pueda seguir siendo yo, con mis inquietudes, mis pasiones y demás, pero claro, si algo en esta vida he aprendido es que no hay que decir "de este agua no beberé" así que Dios dirá....
    Me ha gustado mucho tu entrada.
    Besos.

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  16. Princesa XXI; muchas, pero que muchas gracias.

    Claire; cuando eres madre no dejas de ser tú, sólo que adquieres un compromiso absoluto para toda la vida. Gracias por pasarte.

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