,

PEQUEÑO DINERO

Si nos parase una chica o un chico en la calle, con o sin cámara detrás, y nos preguntase qué pensamos del trabajo infantil, tod@s contestaríamos lo mismo, con posibles variaciones en la forma, pero en el fondo, lo mismo: nos parece mal, o como se dice? ahora "estoy en contra".


Si hiciéramos la buena obra del día y al descolgar el teléfono en mitad de la siesta, consintiéramos en contestar "dos o tres (docenas)" de preguntas (alguien lo hace, o eso quiero pensar, al fin y al cabo el CIS nos cuenta muchas cosas de vez en cuando, sobre lo que al parecer opinamos) y después de hablar de lo divino y lo humano, nos hiciera la pregunta de marras "¿está usted a favor o en contra del trabajo infantil?", pues lo mismo, "en contra".

Porque a tod@s nos viene a la mente la misma imagen, niñas hacinadas cosiendo a destajo por dos duros (o menos), niños de un metro de altura picando la dura roca en busca de minerales con los que fabricar móviles más ligeros, y cosas similares. Pero la realidad no es siempre así, o al menos, hay más realidades.

Olvidamos que hacer películas o cantar también es un trabajo y aplaudimos las precocidades de pequeñas estrellas, olvidando que la tempranísima fama suele pagarse cara, baste recordar a Marisol y a Joselito en territorio patrio, a Drew Barrymore y Macaulay Culkin en los USA (aunque parece que el made in Hollywood es más capaz de recuperarlos después de haberlos despedazado), sin entrar en esos niños (mayoritariamente niñas) a los que se exhibe disfrazados de adultos en programas de tercera, obviando la impropiedad de lo que cantan, o las coreografías que bailan, por el gusto de sus padres de mostrar lo "monos" que son y de paso sacar unos cuartos que está la vida muy achuchada.

Pero el mundo avanza y hay nuevos modos, en los que ya no se pone en peligro la posible salud mental de los menores, sino directamente su vida, así Jordan Romero tenía 13 años cuando escaló el Himalaya, y ahora al entrar su nombre en Google aparecen unos 2.180.000 resultados, o Laura Dekker que con sus 14 años, sólo obtiene 1.450.000 resultados, quizás porque aún no se ha resuelto el problema legal que le impide lanzarse a dar la vuelta al mundo navegando en solitario. Si admitimos que cada resultado le reportará a los niños (perdón, a sus padres, porque ellos son niños y no pueden gestionar dinero, claro) algún que otro emolumento, deberíamos admitir que estos niños trabajan, y se juegan la vida en ello.

Puede que no lo pensamos cuando hablamos de trabajo infantil, y les admiramos cuando cuentan sus hazanas en el telediario, no me queda muy claro si en el capítulo de sucesos o el de deportes. Quizás deberíamos hacer algo.

14 comentarios :

  1. Hablas de casos de trabajo infantil disimulado y es cierto. Pero también hay miles de niños trabajando directamente en lo que todos consideramos trabajo y tampoco se hace gran cosa. Siempre hay algún adulto sin escrúpulos o sin cerebro dispuesto a destrozar una infancia.

    ResponderEliminar
  2. Estoy muy de acuerdo contigo, y sobretodo me ha llamado la atención la verdad de la gestión de dinero por parte de los padres pues en ese caso los niños son vistos como nada mas que maquinas de trabajo.
    Muy buen post :)
    un beso!

    ResponderEliminar
  3. Siempre estamos en la misma, una gran mayoría de los chicos trabaja para poder ayudar a los padres y otra para alimentar el ego de los padres. Realmente no entiendo a los que, supuestamente son adultos, y exponen a sus hijos a semejante mal trato.
    Un cariño, siempre es un gusto leerte!!

    ResponderEliminar
  4. Es triste pero no tenemos una moral definida, estamos condicionados por prejuicios adquiridos sobre lo que está bien y lo que está mal y eso es consecuencia de no hacerse preguntas. Un limpiabotas de 6 años está mal y una estrella de cine está bien, porque nuestra propia impotencia ve en el niño exitoso la promesa de que se puede, y ahí radica la perversión. Un gran beso.

    ResponderEliminar
  5. "Quizá deberíamos hacer algo..." Sí, deberiamos reeducar a los padres y a esta sociedad en general. Me indigna, sobre todo cuando se trata de niños/as. Bien expuesto.Un beso.

    ResponderEliminar
  6. Como siempre, tocas un asunto candente y lo tocas muy bien.
    Se cruzan aqui dos cuestiones que no sabemos resolver adecuadamente. Por un lado, el capitalismo feroz que no atiende a edades ni a debilidades, en el caso del trabajo infantil; por otro, a la apariencia, en el caso de los niños expuestos a la fama. Está bien visto porque son admirados por la gente. ¿Admirados? ¿Qué es lo que se admira?
    Y finalmente, los padres/madres que se realizan en los hijos, que se engañan diciéndose: que tenga lo que yo no tuve, cuando deberían decir: que sean lo que yo no fui. Pero, a lo mejor, el/la niñ@ no quiere ser su padre, quiere ser él.
    Un asunto peliagudo.

    ResponderEliminar
  7. El trabajo infantil es trabajo a fin de cuentas, y los chicos lo que deben hacer es jugar, estudiar y crecer, es como el sangrante caso del niño de 8 años que quiere ser torero y cada vez que reaparece lo coge el toro y lo tiene en una cama dos o tres meses, para recuperarse, reaparecer y otra vez ser cogido.

    ¿Nadie se plantea quitarle la potestad al padre?

    Siento ser así de brusco, pero es lo que pienso.

    ResponderEliminar
  8. Estoy de acuerdo Pilar,creo que no debería permitirse semejante "explotación",
    Bss

    ResponderEliminar
  9. yo no se q se puede hacer , y a lo mejor todos tienen un poco, pero q es horrible, lo es

    ResponderEliminar
  10. Toda la razon, cuando les vemos en disney son geniales pero pidiendo o cosiendo zapatillas nos da mucho coraje y no queremos. Y al fin y al cabo todo es lo mismo. Son niños que se estan perdiendo su infancia y esa solo pasa una vez.

    ResponderEliminar
  11. Houellebecq; tienes toda la razón, quería llamar la atención sobre lo absurdo de demonizar una situación y aplaudir la otra, cuando son lo mismo, algo deplorable.

    Lexy; gracias, en uno y otro caso son vistos como fuentes de ingreso, en un caso puede que imprecindible para sobrevivir y en el otro para alimentar el ego o satisfacer la codicia.

    Caly; no soy capaz de expresarlo también como tú, gracias por esa capacidad de sintesis.

    Ignacio Reiva; encantada de tenerte por esta tu/mi casa. Demasiadas veces nos movemos por ideas preconcebidas a las que no dedicamos un segundo reflexión.

    ResponderEliminar
  12. Minerva; me gusta volver a leerte aunque sea aquí. Un beso.

    Tiza; realmente un asunto complejo en el que se juega con los sueños de los mayores o de los niños, no lo sé.

    Canoso; es que me temo que ese es el problema, estos niños son usados por sus padres/madres.

    Cecilia; que dificil resulta a veces descubrir las cadenas cuando son de oro.

    Eva; gracias por tu presencia, tienes razón le demos las vueltas que le demos, al final, un horror.

    Princesa; ese es el fondo del asunto.

    ResponderEliminar
  13. Estoy totalmente de acuerdo contigo. Los niños deberían ser niños y quedar al margen del afán de éxito y fama de los padres.
    Un abrazo.

    ResponderEliminar
  14. Claire; simplemente ser niños, sería estupendo, ya me parece duro crecer para tener que hacerlo aceleradamente.

    ResponderEliminar