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SANTIAGO AL FINAL DEL CAMINO

Muchos son los caminos y diferentes los caminantes, algunos peregrinos en pos de una indulgencia que reduzca su penar más allá, otros jóvenes de espíritu que se lanzan a la aventura de cruzar la vieja Europa camino del fin del mundo, pero todos unidos por el esfuerzo, el descubrimiento y el gozo de culminar la travesía bajo el vuelo del botafumeiro.

Dicen que no hay un camino sino tantos como peregrinos, bajo la distante mirada de la Vía Láctea, miles de personas sienten la llamada y comienzan su aventura.

El viaje interior se presenta tan pleno y misterioso como el exterior y ante la mirada de piedra de cada ermita, monasterio o catedral, el caminante se enfrenta a sus miedos y a su soledad, porque el camino es silencio, roto en las paradas y en las noches al abrigo de albergues, donde los desconocidos se convierten en cómplices por encima de las diferencias.

Los años transcurren y son cada vez más quienes enfrentan el camino, buscando algo que se encuentra mucho más cerca, pero precisa la distancia para ser descubierto. Hay quien lo inicia muy lejos de la meta y quien tan sólo cubre alguna etapa, pero comparten la sensación de ser minúsculos en un universo amplio y generoso, de ser pequeños pero sublimes y especiales, únicas gotas en un mar inmenso, un mundo dentro de otro más grande que se expone a nuestra mirada para permitirnos descubrir quienes somos, aunque a veces nos de miedo.

8 comentarios :

  1. El camino es algo que tengo en tareas pendientes, un año de estos cojo la mochila y me pierdo para luego encontrarme de nuevo.

    BESOS GRANDOTES

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  2. He visitado al Apóstol en dos ocasiones, nunca en Xacobeo, y el camino sigue siendo mi asignatura pendiente. Ayer estuve un bonito documental alusivo en La 2 y nme entró una morriña...

    Buen domingo y mejor semana

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  3. Cuando yo hice el camino, algunos de los asiduos del mismo, que ayudan a los peregrinos, me dijo que no se es la misma persona después de esa experiencia.
    A mí me pilló en un momento de grandes cambios personales y no puedo hablar demasiado porque el camino ya me pilló medio cambiada pero sí puedo decir que es algo que todos deberíamos hacer alguna vez en la vida, incluso quienes, como yo, no somos fieles católicos.
    Amén de su paisaje, sus obras de arte, el inconmensurable románico que lo bordea, no hay que olvidar que se trata de la calle mayor de Europa.
    Y, en última instancia, es una excelente oportunidad de hacer una pausa y cuestionarse a uno mismo.

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  4. Oye, qué bonito encabezamiento, por cierto.

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  5. Mi camino (andando)fué cortito...
    Interiormente "algo" más largo...
    Enriquecedor, alegre, y sobre todo con un sentimiento final, muy positivo.
    Precioso como siempre tu comentario Pilar.
    Un besito.

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  6. Oh Santiago.....mon mari et moi, nous voudrions y aller avant d'être TROP plus âgés!!! La photo pour ton "Blog Header" est superbe. Merci Pilar, pour être venue chez moi aujourd'hui! C'est bien que vous parliez le français!!

    Mille bisous, Anita

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  7. Meme; también está en mi lista.

    Canoso; estar en la meta no implica haber llegado ¿verdad?

    Tiza; gracias. Es una de las experiencias que quisiera vivir.

    Anónimo; creo que la distancia del camino no se mide en pasos. Gracias por pasarte por aquí.

    Castles Crowns and Cottages; bienvenida de nuevo, siempre un placer.

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  8. Así es Pilar, el camino nunca acaba, llegar a la meta es solo sinónimo de haber cumplido otra etapa.

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