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SECRETO

Como si hoy fuera igual que ayer, como si tan sólo hubiera pasado el tiempo, las mismas caras,  las mismas palabras, simple ruido, pero no puedo mirarte y siento tu mirada cubriéndome la boca.


Me centro en la conversación de mi derecha, política y poder entrelazados, ¿porqué nos gusta hablar de lo no se encuentra a nuestro alcance? parece casi imposible que con tantas ideas, con tanto conocimiento y prudencia, ni siquiera un poquito se filtre a quienes deciden. Pero mi mente divaga, no consigo centrarme, vuelvo una y otra vez a oír tu voz y me pierdo.

Salimos del restaurante y te colocas a mi lado, nadie lo nota, pero entre los dos el aire vibra y tiembla, no dices nada pero temo que todos se den cuenta y me deslizo hacia ella, su charla es tan simple como siempre y su perfume demasiado fuerte, recuerdo como éramos, jóvenes, simples y felices. No quiero tener en mis manos su dolor y alabo el color de su vestido, sabiendo que me explicará con detalle dónde, cuándo y porqué lo compró, la suerte que tuvo al encontrarlo y así habremos llegado a la terraza.

Al volver del servicio te veo callado, escuchando la intrascendente charla sobre las increíbles prestaciones de un nuevo móvil y retiro la mirada, no quiero verte, no quiero recordar, yo no debería estar aquí y saber esto.

La madrugada viene en mi ayuda y la velada se acaba, en pequeños grupos nos vamos retirando. Al despedirnos, tu beso en mi mejilla sabe a sal y no puedo evitar sentir frío, os marcháis, uno al lado del otro, sin saberlo nadie notaría que la distancia es algo mayor de lo normal, os veo caminar solos, uno al lado del otro pero solos, ella no lo sabe, yo soy la que guarda tu secreto.

Me acerco a él y le beso en la boca aunque sé que no le gustan estas cosas en la calle, pero necesito sentir que estamos juntos, que nuestro amor resiste y que ninguno de mis amigos se ha ido a casa sabiendo que me engaña, porque él no es como tú.

11 comentarios :

  1. Una entrada preciosa y esa distancia de la que hablas es la que más nos duele...

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  2. Siento ese temblor y ese aire pasar a mi lado vibrando. Es bonito y triste a la vez, el amor imposible y disfrazado de amistad duele casi más que el que es del todo imposible.

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  3. Gracias Pilar por la invitación,me pilla un poco lejos y ya desayunada hace rato.M eha encantado y dolido leerte hoy...........
    Un abrazo muy fuerte,
    Bss

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  4. TeologiadeS, esa distancia apenas imperceptible para los demás es un abismo insalvable para quien la mantiene o la sufre, verlo de lejos entre personas a quien aprecias, triste, realmente triste. Gracias por tus palabras.

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  5. Fairtales; a mi me duele saber que él la engaña y callar porque las confidencias de un amigo son como bajo secreto de confesión. Quisiera obligarle a ser sincero con ella, a afrontar lo que ha hecho, pero no está en mi mano y me resulta duro saber y callar.

    El amor y la amistad mantienen una extraña relación, uno sin la otra no es posible, pero saltar de la amistad al amor, es mucho más complejo, lo que se arriesga es tanto...

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  6. Cecilia; gracias por tus palabras.

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  7. Desde luego hay ciertos temas entre los hombres y las mujeres que nos separan. En ciertos asuntos (pocos) el modo de pensar es tan distinto que no hay puente por el que llegar a un acuerdo. Esta entrada está cargada de eso y de mucho más y me ha parecido como una bonita historia de las que más me apetece en verano. Y qué inevitable y por tanto justa tristeza con esa distancia y esos secretos y esa realidad en la que nada es lo que parece. Como cualquier realidad, la verdad.

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  8. ¡Qué habilidad tienes analizando los sentimientos!
    Al contrario que Houellebecq, no estoy muy segura de que los hombres y las mujeres seamos tan diferentes en materia de sentimientos, si acaso nosotras estamos más acostumbradas a expresarlos.
    De siempre he tenido la suerte de tener buenos amigos - más que amigas - y me parece que son tan capaces de lealtad y de deslealtad como nosotras.
    Muy hermosa la entrada, como siempre.

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  9. Houellebecq; no sé si es tanta la diferencia entre unos y otras, sí pienso que cuando alguien traiciona sea hombre o mujer, el dolor es inmenso. Pero como bien dices la realidad es así, a veces dura y a veces hermosa.

    Tiza; gracias por el piropo. Tod@s somos capaces de lo mejor y lo peor, y a veces incapaces de decir no, aunque cause un dolor innecesario.

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  10. Esos momentos son los que nunca te gustaria tener,porque te hacen participe de algo que no puedes compartir y te agujerea por dentro.
    Ha sido como verlo desde lejos...en color pero con una luz que poco a poco deja al desnudo una realidad cruda pero que contado asi suena a ficcion tras un velo de celuloide.
    Me ha encantado.

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  11. Lissi, muchas gracias por tus palabras, me alegra que te gustara.

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