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MÚSICA EN CASA


Cuando llegaron los niños quise que aprendieran música, quizás porque para mí las partituras son poco más que hermosos arabescos y me parece magia que personas de todo el mundo sean capaces de leerlas, aunque cada uno le aporte algo de su personalidad. Sopesamos pros y contras y nos decidimos por el piano, capaz de ofrecer melodías deliciosas a las inexpertas manos de un profano, con sólo deslizar las yemas de los dedos por sus teclas, tiene el inconveniente de ser poco transportable, pero es un mueble elegante. 

Poco a poco, clase a clase, hemos podido disfrutar de música hecha a mano, a veces de fondo de actividades tan cotidianas como tender la ropa o repasar los deberes. Pasamos malos ratos, escalas y canciones horrorosas, pero han ido progresando y alguna vez nos han emocionado.

A medida que sus pies llegaban al suelo, y sus manos crecían para permitirles alcanzar todas las teclas, he tenido que luchar a brazo partido para que practicaran, para que le robaran el tiempo a actividades más de moda, y sobre todo con la imagen de que tocar el piano es propio de chicos raros, estudiosos, retraídos y un poco marcianos. Pero cuando han terminado la primera fase de fornación, con el título básico en la mano, después de seis años, cuando ya disfrutábamos de Chopin, o Beethoven, lo han dejado.

Me apena que el estudio de la música sea residual y se limite al aprendizaje de biografías, sin pararse a descubrir que la música es un lenguaje universal que va más allá de las culturas, los idiomas o las épocas, veo con envidia como en otros lugares es normal que en los colegios se formen pequeñas orquestas o bandas, aquí no hay tiempo o no hay dinero.

En compensación, (quizás para amortizar el piano), mi chico ha decidido aprender y como la constancia es una la virtud propia de la edad, ya me imagino las tardes de mi vejez con un libro y una bella melodía de fondo, porque para entonces habremos superado las escalas ¿no? 

14 comentarios :

  1. Yo siempre he querido tocar un instrumento que no fuera la flauta dulce que tocabamos todos en la clase de música, de hecho tengo una guitarra que muchos me han tocado pero a la que yo nunca le he arrancado ni una nota y empiezo a pensar que ya va siendo hora.
    Uno de mis primos ha decidido por su parte ponerse con el piano, y como a ti, me emociona no sólo Beethoven si no cualquier melodía que es capaz de arrancarle a ese teclado porqué para mí la música es vida.

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  2. Cuando era más jóven quise aprender a tocar el violín, afortunadamente para mis padres no pasé del solfeo, do, re , mi,..., no tenía oído para la música. Si a tus niños les gusta la música, estoy convencida que una vez que ya están metidos en ella, sea más fácil que vayan sólos a buscarla.
    Sigue pensando en ese sofá con ese libro y esa música de piano de fondo.
    Un beso.

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  3. Las escalas pasan rápido, pero el aprendizaje de nuevas obras se vuelve igual de monótono. Es delicioso llegar a casa y oir una nueva melodía, pero cuando día tras día sufres una nueva obra... no es tan monótono, pero también cansa, te lo digo por experiencia. Aunque como el repertorio va aumentando las repeticiones también son menos, tiene sus ventajas.

    Buen fin de semana.

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  4. No siempre se le divierte a los chicos tocar un instrumento de musica , y mucho menos por imposición por padres frustados .
    Al menos que sea otro Mozart , siempre habra tiempo para que aprenden cuando a ellos le apetecen ( lo digo por conocimiento de causa ).

    Besos desde Málaga.

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  5. No sé ahora, pero cuando yo iba al colegio poca música nos enseñaban, aparte de himnos y eso, biografías.
    Sí, la música es un lenguaje universal!

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  6. Tu misma lo reconoces: El piano es un mueble (elegante).
    Cuando tenía once años me mandaron al conservatorio a estudiar violín. A mí lo que me gustaba era la guitarra y la toqué durante algún tiempo. Me sirvió para sacar buena nota en magisterio, ahora hace años que ni la afino y sería incapaz de leer una partitura.
    Que yo sepa, solamente en el Levante se estudia música de una manera regular.
    Eso sí disfruto tremendamente cuando la música la hacen los demás. "Gianni Schicchi" y "Rigoletto" son mis preferidas.

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  7. Rebeca; que pesadilla aquella flauta, qué recuerdos, je,je.

    fairytales; yo tampoco tengo ninguna capacidad musical, salvo para la escucha y deleite, así que con tiempo y paciencia nos convertiremos en unos abuelitos, él tocando el piano para ella (suena bien).

    Canoso; lo que me pena es que ahora que ya sonaba bien, los niños se han plantado y no quieren seguir, me he quedado con un solista.

    Annick; qué dura has sido conmigo, pero seguramente tienes razón, no tanto frustrada, pero si con la sensación de no haber podido hacer algo. De todos modos quizás tambien tengas razón en que puede que lo retomen cuando sea por su gusto unicamente.

    Acapu; ahora más o menos lo mismo, historia, biografías y la flauta, dificil instrumento, por cierto.

    Valdomicer; que con lo que me ha dicho Annick ya va bien servida la cosa. El piano es más facil que el violín y enseguida se tocan melodías agradables, pero tienes razón, les ha servido para mejorar las notas del colegio y tener una base, quizás en el futuro vuelvan. A mí tambien me gusta mucho la ópera. Besos

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  8. Pues qué bonito, tardes de sonidos melódicos esparciéndose por toda la casa mientras se escapa alguna mirada furtiva y una sonrisa cómplice. Mmmmmmm........la cosa pinta muy bien.
    Besos

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  9. Magdalena; lo cierto es que suena bien, realmente bien.

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  10. Te entiendo. Me encanta la música, pero nunca pude ir a aprender a tocar ningún instrumento. Y para la voz soy negada total. A mi hija, con sólo 5 años el año pasado la admitieron en la esolanía que precede a un coro de bastante prestigio. Me emocioné un montón. La verdad es que la niña lo hace muy bien. No se parece a mí, esa habilidad la ha heredado de mi suegra. Pero este curso, para mi disgusto, no ha querido seguir. Tampoco la puedo obligar, además es muy pequeña. Pero me da tanta pena que lo deja, con lo bien que se le daba... En fin. Pero he de asumir que son mis deseos, no los suyos. Y respetarla.

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  11. superamaxtu; pues eso que no nos podemos realizar en ellos como me regañaban Annick y Valdomicer, con toda la razón, pero da una pena, si se les diera mal, pues vale, pero cuando encima lo hacen más que bien. En fin, resignación.

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  12. Tienes bastante razón en lo que dices, a veces se paran demasiado tiempo en enseñar la historia que en lugar de darla a aprender.

    Si quiere practicar música desarrollará una parte de su cerebro más y eso es mejor. Un saludo

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  13. teologíadeS; pues nada, hemos hecho los cuatro años y finito, espero que se les haya desarrollado bien y con el tiempo vuelvan

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  14. Tres intiresno, gracias

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