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SHOW MUST GO ON

Sin duda el american way of life se impone entre nosotros, y una de las mejores muestras es la televisión, las series norteamericanas copan todas las horas y poco a poco realizamos las propias sobre los mismos temas y con las mismas pautas, lo que a veces les priva de fuerza, frescura o verosimilitud.


Los terribles programas de testimonio que con tanta persistencia se mantienen en parrilla, también vienen de allende los mares, y el crecimiento sin límites del tiempo destinado al tiempo (climatológico) con presentadores guap@s y/o gracios@s que además de las borrascas, muestran fotos, cuentan historias o hacen chistes, tampoco lo inventamos nosotros, en USA ser la chica/chico del tiempo siempre ha sido un buen trampolín para presentadores, actrices y famosos en general.

También los programas dedicados al mundillo rosa (descalificados no hace tanto como telebasura), han ampliado el abanico de sus temas y dedican parte de su tiempo al debate sobre asuntos calificados como serios, al más puro estilo del Saturday Night Life o el programa de Ophra, entre jocosas declaraciones sobre el último salto de cama del famosillo de turno. 

Y los políticos se han subido a este tren, así Blanco explicó los recortes presupuestarios en la Noria, Cándido Méndez acudió para pedir apoyo a la huelga general, y hoy es Montilla, en plena precampaña, su primer invitado.

Si la gente desconecta del telediario, si no se lee la prensa, si ya sólo los convencidos acuden a los mítines, de algún modo los políticos deben acercarse al pueblo, y en cualquier caso, al menos ahora que es novedad, la televisión mantiene su audiencia.


Sólo me queda una duda, si el público es el mismo ¿se toma en serio a Montilla y no al Gran  Hermanísimo de después, o los archiva a ambos en el mismo cajón de su mente?

10 comentarios :

  1. Probablemente el espectador habitual se hará un batiburrillo entre unos y otros y pontificará sobre la perversión intrínsica de los políticos y se apiadará del hermanísimo o de la "pobre" Esteban.
    Es una cuestión de cultura, que, como bien sabes, nada tiene que ver con los títulos académicos sino con la educación.
    Besos, guapa.

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  2. Generalmente el espectador está acostumbrado a la mezcla a veces inverosímil pero cierta.
    Todas las tardes con los sálvame diarios se mezclan muchísimos temas y empiezan hablando de gran hermano y terminan hablando de política o de asuntos personales. Suele llevar una cosa a la otra y ya nos acostumbramos a las rarezas, creo yo.

    Un saludo

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  3. Es tremendo. La poca fe que me quedaba se desmoronó cuando supe que los candidatos por Marid en las primarias del PSOE fueron a "La Noria". Pero qué fuerte... Y Belén Esteban habla de la renovación del gobierno... Esto es un camino sin retorno. El apagón analógico debió ser simplemente apagón, sin adjetivos. Mejor nos habría ido. Todo esto lo sé por lo que leo. Mi religión me prohíbe encender la tele para nada que no sea poner un DVD con una peli o una serie de calidad.

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  4. Pilar ma chère,

    Merci Dieu que vous parliez français et on peut discuter! Votre espagnol est magnifique, et le mien, NADA!! Merci pour vos mots si raffinés et tendres. J'aime bien écrire et encourager quiconque passerait chez moi. Je vous souhaite un bon dimanche et une semaine merveilleuse et paisible! BISES, Anita

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  5. Lo siento, yo en temas de televisión soy totalmente analfabeto, no la veo nunca. Creo que por ahí, en algún sitio hay un aparato; pero no suelo acercarme a él.
    Un besino.

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  6. Una sociedad sin valores, como la actual, mezcla todo. Lo mezcla porque no tiene estanterías donde colocar cada cosa según su importancia. Lo mete todo en el mismo cajón, pues en definitiva, da lo mismo un tío en calzoncillos que un político con corbata. Los primeros buscan salir adelante a cost de una fama fácil, generalmente basada en el culto a lo fácil, lo escandaloso y el pelotazo. Justo lo que muchos políticos nos enseñaron con sus actos. Lo que para mí está muy claro, es que todo eso da mucho dinero. Televisión es negocio, y no saldría nada de eso si no fuese rentable. Ellos ponen lo que los demás vemos.
    Un beso, Pilar.

    La Ranita

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  7. Pues yo no lo tengo tan claro, creo que la televisión es un servicio publico, y tendríamos que ser exigentes con lo que nos ofrece, es cierto que muchos de nosotros ya tenemos edad y recursos para olvidarla en un rincón, pero eso no es lo general, y muchas personas la siguen viendo y tienen, tenemos derecho a que sea de calidad. Sobre todo la televisión publica. Como creo que podemos exigir a nuestros políticos que valoren y sepan medir los espacios que se utilizan para explicar sus mensajes. Por que no todo vale. Y si lo hacen tendrá que asumir las consecuencias, de que sus mensajes se mezclen con otros, para bien o para mal.

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  8. Ya veo que hay división de opiniones, pero a ninguno os "veo" pegaditos a La Noria, ni casi a la televisión ¿eh?
    Gracias por vuestras visitas y vuestras palabras, se aprende mucho leyendoos, me parece que más que viendo la caja tonta.
    Un beso

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  9. Pero somos los dueños del mando a distancia y nos queda ver una buena pelicula, por ejemplo ( que las hay ! )

    Besos desde Málaga .

    ( no soporto a la Noria )

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