EL TRABAJO ES SALUD

Y por lo visto en tiempos de crisis mucho más. Parece ser que desde que se desató la crisis y el paro ha alcanzado proporciones dramáticas, se está produciendo un curioso fenómeno, los que conservan su trabajo, enferman mucho menos, o dicho de otro modo, faltan mucho menos al trabajo por motivos de salud.

Se me ocurren dos opciones, o ahora el personal se arrastra al trabajo en cualquier estado, sin pasar por el médico ni para la consabida receta, o antes al primer semisíntoma de malestar se presentaba uno en el seguro con cara de ir a morir en cualquier momento y salía con la "baja" bajo el brazo. 
Lo que debería plantearnos dos cuestiones, que hemos sido muy poco respetuosos con el trabajo, con el sueldo, con los compañeros y en general con nosotros mismos, abusando de nuestra suerte; y la segunda, que quizás sea peor, hemos presionado tanto a nuestros médicos que antes de enfrentarse a nosotros nos han dado baja tras baja sin ejercer esa parte de su función que consiste en valorar si estamos en condiciones o no para trabajar, dejando en nuestras manos la decisión, contagiados de la misma falta de respeto por el trabajo que los demás.

22 comentarios :

  1. Yo creo que también pasa eso otro que dices, que la gente va a rastras a trabajar a veces. Yo misma he ido a trabajar mala por "no quedar mal" y eso tampoco es lo más correcto.
    Eso sí, lo otro no me parece bien tampoco.

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  2. Hay de todo, hay quien es muy honest@, demasiado, y se jode la salud por cumplir, pero también hay mucha picaresca, quizá más de esto último, tanto en las altas esferas como en la gente en general. Y así va el tema.

    Besos.

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  3. Interesante pensamiento, creo que un sociólogo tendría material para investigar y profundizar. Yo creo que en todos los países, existe el que evade el trabajo, el que usa todos las agudezas para "ganarle al sistema". El problema se suscita cuando gira la balanza, el trabajo es escaso y los sueldos sufren bajas, en ese momento nadie evade hasta el más flojo se vuelve competente, parece que las crisis son necesarias.
    Un beso.

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  4. No sé qué ha pasado.
    decía que yo creo que antes la gente iba al médico a las primeras de cambio, y ahora no van tan a la ligera, el trabajo peligra. A mis compañeros y a mi, nos quitan el dinero del día que no vayamos a trabajar aunque estemos con 40º de fiebre en la cama y llevemos el justificante médico. Quizás este método no es lo mejor (de hecho no lo es en absoluto) pero deberían de poner uno intermedio.
    Un beso

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  5. Un tema controvertido difícil de generalizar, creo que cada caso debe analizarse en particular. Habrá quien saque ventajas y quien no.
    Abierto el debate te dejo un abrazo.

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  6. Te dejas otra opción, Pilar, que se esté incentivando a los médicos para que no den bajas, y creo que no ando muy desencaminada. Así le dan la vuelta a la tortilla, los médicos tienen que elegir entre la presión del paciente y el "extra" a final de mes... y ´como dicen nuestros vecinos, "la pela es la pela".

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  7. Aquí podríamos hablar largo y tendido sobre los tipos de trabajadores, yo creo que en esencia hay 3: los que se dejan la piel e incluso la salud, los que cumplen sus 8 horas sin excesos hacia un lado u otro, y los escaqueadores. Que los médicos contribuyan a que se escaqueen está muy mal, pero después de escuchar ayer que certifican muertes de ancianos sin ver siquiera el cadaver, pues como me voy a escandalizar de que firme una baja por enfermedad inexistente....

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  8. A ver si un día se hace un verdadero catálogo de enfermedades profesionales.
    A ver si se realizan inspecciones de las condiciones de salubridad en que se trabaja.
    A ver quién les devuelve la vida a estos chavales que han muerto hace unos días en accidentes de trabajo.

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  9. Yo creo que ahora la gente ve peligrar el pan si se pone de baja y ve que hay mucha gente rapiñando trabajos ajenos y por un lado aguanta más y por otro finje menos.
    El aumento del numero de ispecciones ayuda a que los médicos se pongan más en su papel...a nadie le gusta pelearse con nadie y tal y como está la sociedad actual los médicos tenían las de perder...
    besos

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  10. Hay de todo pero aquí la culpa siempre es del paciente y no del médico. Imagina que le dices a uno que puede trabajar y luego le pasa algo, vaya responsabilidad. Creo que somos adultos para decidir si podemos o no trabajar (ayudados por el diagnóstico médico, por supuesto). Y sí, esto va con la persona. Como dice Acapu hay gente que va a trabajar esté como esté. Yo los he visto medio muertos por una gripe y trabajando (yo mismo en ocasiones) y otros que todo lo contrario. En fín, está claro que las dos opciones que das para el bajo absentismo laboral actual son válidas.

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  11. No es que antes se cogiera la baja a la mínima (que habría de todo, claro) sólo que ahora, con la crisis, la gente prefiere ir a currar aunque se le estén saliendo los higadillos.

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  12. Imagino que hay de todo, lo que sí que es verdad es que normalmente no “espabilamos” hasta que le vemos las orejas al lobo.

    Un beso

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  13. Hay de todo. Hay quien abusa de las bajas y jefes que también abusan y amenazan con que como faltes te despiden. El médico está para curar, tratar, pero realmente no conoce el trabajo que desempeña el paciente como valorar si tu enfermedad es lo suficientemente seria para estar en casa o en el curro y el paciente generalmente ayuda poco a tomar la decisión.

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  14. Yo creo Pilar que con el ambiente de terror que está generando la prensa y la televisión, cualquiera se da de baja. Estamos muertos de miedo con la palabra crisis, no están matando en vida. Ya podían hablar de cosas más positivas.
    Besos.

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  15. Ya lo dice el doctor, es mi sangre la que destila por mi pluma (M. Machado) Me escaqueo de la pregunta, pero te diré, querida Pilar, que "ni muy muy, ni tan tan". Abrazo de Navidad y año nuevo...

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  16. Yo creo que también tiene mucho que ver el miedo. Hay poco trabajo y muchos candidatos. Faltar al trabajo puede suponer represalias y despidos a corto plazo, y que ese sueldo del que se alimenta quizá una familia entera, desaparezca, pues los niveles de paro son alarmantes. Esto nos lleva a otra reflexión: gente realmente enferma o al menos, con motivos para una baja temporal, trabajando poniendo en pleigro su salud por Miedo al paro y a miseria.

    Un cordial saludo de Marpin y La Rana

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  17. Soy de las que "con las tripas pa' fuera" va a trabajar...hace tres años me puse mala, se me declaró diabetes...y estuve 4 meses realmente mal, aunque no lo parecía, pero por las mañanas tenía que hacer un esfuerzo grande pa' levantarme, tomar la medicación...en fin...que no fue bueno para mí...pero tampoco quería quedarme en casa pensando en todo lo que tenía que hacer...porque la enfermedad se me declaró por estrés y exceso de trabajo...por suerte ahora estoy bien, aunque la diabetes es la intrusa que me acompañará toda la vida...que le vamos a hacer...besooss

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  18. Seguramente hay de todo; irresponsabilidad e insolidaridad por parte de quienes se escaqueaban y miedo por parte de quienes van estando enfermos.
    Pero es que la crisis es en sí misma una enfermedad que nos mete el miedo en el alma y en el cuerpo. Un mal que no tiene cura, además, porque ya se están encargando de avivar el incendio aquellos a quienes les interesa tenernos acollonados.

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  19. HOLA PILAR SOY MEME EN MI NUEVO BLOG
    Pues yo soy de las que trabajo aunque me esté muriendo,,,una loca,,,es mas en mi primer embarazo trabajé casi los 9 meses y con el barrigón casi no veía la tabla de planchar,,,en fin por mi parte casi era necesidad mas que otra cosa,,,y exceso de responsabilidad quizá.

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  20. Gracias a tod@s por pararos un momento para dejar vuestra opinión, el tema es complicado, y más allá de que los "listos" se corten un poco, es preocupante que asumamos riesgos por miedo, la salud es un bien precioso que solo valoramos cuando perdemos, y en algunos puestos, el no estar en plena forma puede ser peligroso, para el trabajador enfermo y para los demás.
    Si no nos equivocamos, y somos muchos hoy opinando, en la lectura de la situación, quizás estamos asistiendo a un ataque en plena línea de flotación de los derechos de los trabajadores. Si seguimos así, ¿dónde está el límite?

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