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COMIDA CASERA

Descubro en El País (artículo aquí), una iniciativa de la Universidad de Bolonia y el gobierno regional de  Emilia-Romagna, que promueve el conocimiento de la cocina tradicional italiana de un nuevo modo, o realmente nada nuevo, ya que se basa en el concepto de comida casera, así los interesados pueden acudir a veladas gastronómicas en los domicilios de las Cesarinas, que es el nombre que reciben las socias (o socios, que alguno hay) que se "atreven" con el reto de recibir en casa a estos nuevos turistas, nacionales o extranjeros que desean ir más allá del disfrute de la alta gastronomía y buscan "fundirse", aunque sea por un rato, en el corazón de la cocina de la mamma, o si somos exactos, de la nonna, porque las madres cada día tienen menos tiempo, saber y curiosidad por la cocina tradicional, y ese valor se está perdiendo.

Y no solo en Italia, también entre nosotros es cada vez más común recordar con añoranza las croquetas de la abuela (ahora las compramos hechas, peores, pero rápidas y todavía baratas), aquel cocido de tres platos y siesta obligatoria, o ese plato sabroso, sencillo y común que ya no hacemos y, por supuesto, no encontramos en el restaurante de "comida casera" que nos alimenta entre semana, en medio de una jornada laboral que se prolonga más de lo razonable si aspiramos a trabajar para vivir y no al revés.

come despacio, disfruta la vida
Esta iniciativa a medio camino entre el desarrollo rural, la puesta en valor de la tradición y el empleo femenino, me recuerda al Slow Food, que además de oponerse sistemáticamente a la comida basura/rápida, lucha por recuperar el placer de los sentidos en la mesa.

Con los excesos navideños alojados aún en cartucheras y barriguitas (je,je) suena extraño hablar de comida, pero no se trata de la cantidad, ni del exceso de aquellas recetas pensadas para un mundo de esfuerzo físico, sino de la ceremonia de comer en familia, el ritual de poner la mesa, comer juntos, charlar sin prisa, recoger y preparar café, conversar, compartir; más allá de los sabores, (ricos, ricos) en esas mesas se hablaba de todo, y la vida transcurría troceando la comida de los pequeños, eligiendo el trozo más grande para los jóvenes y las piezas más tiernas para los mayores, hablando de lo bueno, lo malo, el futuro y el pasado, disfrutando de pequeños placeres, porque comer es algo más que alimentarse, es vivir en comunidad, y en una sobremesa, el mundo se crea, la vida avanza.

Nunca como ahora había conocido a tanta gente que asume con una mueca de "mira que mono/a soy" que apenas se defiende en la cocina, ¿quién preparará esa paella, cocido,  lasaña, asado que se recuerda y añora? Es un placer salir a comer fuera, disfrutar de la innovación en los fogones, de la magia de color, sabor y texturas que el mundo moderno pone a disposición de los grandes genios, pero comer en casa, es algo más. 

(sin andais justos de recetas Valdomicer, Tita, Carmen o Isabel, os echan una manita)

30 comentarios :

  1. Exquisito post, Pilar. Esto sí es cocina de fusión...pero de la buena, de la de siempre, de la que mantiene fusionada a la gente, a la familia, un valor de nuestra cultura, casi el que más nos identifica: comer en familia, comer en compañía.

    Besos

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  2. Cómo la comida de mi abuela nada! Por eso, he intentado aprender a cocinar y me sale bastante bien, debo de admitir. Pero creo que llevamos una vida que no admite ponernos en los fogones para preparar un buen guiso, y si además añadimos que compartimos casa y frigorífico y cocina, menos todavía. Una pena, porque mis croquetas están de vicio, como las de mi abuela.

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  3. Bendito microondas, los que van a sobrevivir te saludan.

    Sí, vivo sola y como mal. Muy mal.

    Y es verdá. La comida de mi abuela era la mejor.

    Uf.

    Besos de madrugá y tableta de chocolate comprada en los chinos.

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  4. Muy bueno Pilar !
    La información que aportas, y los conceptos vertidos.
    Nada es como era, dicen. En ésto de la cocina y la mesa familiar hay mucho más que alimento para el cuerpo.

    Un beso.

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  5. Aquí me has tocado la fibra, yo soy mucho de cocina tradicional, me gusta cocinar y creo que es necesario hacerlo para mejorar la calidad de vida. No nos damos cuenta de que somos lo que comemos, cada vez se come peor y nos sorprendemos de que aumente el cáncer alarmantemente. Pero no se trata solo de cocinar, hay que elegir bien los ingredientes, nos venden mucha basura.

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  6. Lo primero que voy a hacer ahora mismo es colocar una receta de las rápidas fáciles que he creado, porque en casa la comida la hago yo entre lunes y viernes (mi mujer me da cuartelillo el finde, que además es cuando nos permitimos ir a algún sitio de los de comida basura, que por cierto nos encantan a todos: el chino de al lado, las pizzas, la hamburguesa - el Sundy de Mac Donalds me encanta, y las patatas fritas de Burguer King -, el Durum Kebab ... que curiosamente aparecía en el libro de texto de alemán de la escuela de idiomas como plato típico alemán, jajajaj).
    Sé cocinar y se me da bastante bien, pero siempre comidas básicas y potentes, y nunca con ingredientes extraños y exóticos.
    En casa no me gusta comer en la mesa, salvo que pueda levantarme cada dos por tres, porque me resulta un rollo inmenso (para horror de mi mujer), y para charlar con los niños o con mi mujer prefiero todos los demás sitios de la casa. Me gusta comer rápido y hasta atiborrarme. Por supuesto he ido (a estas alturas) a mi buen montón de restaurantes caros, y en alguno hasta he disfrutado, pero no me gusta la comida de diseño, testimonial y escasa. Será que las papilas gustativas no las tengo desarrolladas o que soy muy zafio.
    Por mí, comería carne y potajes hasta la extenuación, : )
    (mi abuelo, tío estupendo, era carnicero y sus filetes eran kilométricos... eso sí lo echo de menos).
    Visita mi blog si quieres ver una receta para hacer en 10 minutos.

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  7. No hay nada como un buen almuerzo en buena compañía.
    Aún conservo el recuerdo de algunos olores.

    Me apunto a desgustar. XD

    Besos.

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  8. que razon tienes!1 yo me defiendo lo justo pero la pereza me puede la mayor parte de las veces!!
    la paella por ejemplo no se hacerla!! y los estofados o platos de olla aunque se hacerlos...no los hago nunca!!en fin!! que me has dado hambre y acabo de comer!!

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  9. Ayyy yo donde se ponga un plato cocinado al "chup-chup" que se quite todo lo demás. Soy fan de la cuchara.

    Besos Pilar!!

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  10. Joder Pili estoy a dieta y ahora mismo estaría vendiendo mi alma a cualquier interesado en ello por un plato de lentejas...
    dónde esté un puchero que se quite la nouvelle cuisine
    PD tu deseos son órdenes por fin he posteado lo último de zeta
    Besos

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  11. A mí me gusta la comida: toda, salvo escasísimas excepciones. Me gusta cocinar y además me relaja. Me encanta preparar platos para los amigos o la familia pero, por lo común, guiso cosas sencillas o sofisticadas - según grado de inspiración - para mi chico y para mí. Me parece un acto de amor hacia él y de cuidado de nuestra relación. Y procuro hacer de la comida un rito, adorno la mesa, pongo velas cuando la ocasión lo requiere - y lo requiere con frecuencia - y disfruto una sobremesa bien conversada. Es parte del deleite de vivir, de los amigos, de los afectos: una buena comida bien acompañada.

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  12. Gracias Pilar, acabo de llegar a tu magnifico blog y me encuentro con esta entrada.
    Yo creo que esta complicado volver a la cocina de las abuelas, incluso a la de las madres, porque vivimos en la era de las prisas y del poco tiempo y son factores que conjugan mal con la cocina del chup-chup.
    Sin embargo las nuevas tecnologias en materia culinaria y la atención al detalle gastronómico, han hecho que las nuevas generaciones se metan en los "fogones". No hay más que darse una vuelta por este tipo de blog.

    Y claro, todo chef que se precie necesita "su" público y su ratito de sobremesa, como el mejor colofón a una buena comida; aunque a veces solo se pueda llevar a cabo en los festivos

    Un beso

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  13. ah qué post tan delicioso...
    creo que tienes razón, la cocina y la mujer de hoy creo que no encuentran un hueco para conocerse, con paciencia y preparar deliciosos platos para ella y los suyos,,¿cómo lo suplimos? pues comprando en el supermercado algo rápido y medianamente correcto para pasar el momento de la comida o la cena.
    Ah nuestras abuelas, sabias gourmets,y cocineras excelentes..!

    un abrazo

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  14. Hola Pilar, cada vez que entro en tus Abalorios, algo nuevo e interesante me sorprende gratamente.
    Magnífica idea la de ese club, la comida italiana es apetecida por mucha gente y si es una comida casera y tradicional, sin el sello que le imprime el comercio, imagino que la iniciativa tendrá un rotundo éxito.

    Te mando un cálido abrazoamiga.

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  15. Está bien eso de un Turismo de comidas caseras, el problema es el tamaño de las casas, y lo que supone tener que estar guisando todos los días para un montón de gente, aunque sería una forma de no perder nuestra cocina tradicional.

    Un abrazo

    Pilar

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  16. Cada vez tengo más claro que estos horarios laborales que nos venden nos están robando la vida. Me parece que detrás del boom del querer aprender a cocinar (y a tantas otras cosas) está ese deseo por querer parar un poco y vivir de verdad, nada que ver con ese ir a salto de mata todo el día que nos venden a diario.

    Besos.

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  17. ¡Que deliciosamente has descrito esas comidas que ya no abundan Pilar! Demasiada prisa... para llegar a ninguna parte.

    Yo tengo pendiente aprender a hacer paella, es una asignatura que tengo pendiente desde hace mucho tiempo ya.

    Besos :)

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  18. @Tita Fusión, verdadera fusión. Besos
    @fairytales Croquetas, yammmmm
    @Larisa Comer mejor, vivir mejor, prueba, eso sí con chocolate.
    @Cecilia Comer en casa, es crecer a la vida con buenos fundamentos. Aunque solo sea el fin de semana. Besos
    @marikosan Hacer la compra en el mercado, eso da para otra entrada ;)

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  19. ¡Hola Pilar! muy buen post, lo único que me gusta de las labores de la casa es la cocina, lástima que la creación dure poco, muchas veces ninguno se acuerda de decir que está bueno y entonces digo: -sobró pero no haré taper para nadie porque me queda comida para mañana, no veas con que cara me miran...
    Por cierto para mañana hay guiso de carne, con sus patatas, guisantes, pimiento rojo etc... y siempre puedo poner un plato más a la mesa.
    Besitos

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  20. Yo echo de menos las comidas caseras con mis padres y mis hermanos y sobre todo, la sobremesa que tanto le gusta a mi madre, con su café y sus pastas...

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  21. @rafarrojas Esto es un comentario con "chicha" ¿eh? Me encanta que los hombres den el paso adelante en la comida de diario, no hay reglas fijas para el reparto de tareas. A mi me gusta hablar en todos lados, y en la mesa (recogida y sin migas también) Me escapo a por la receta. Besos
    @Sonia Podríamos organizar una comida ¿eh? Un beso
    @Uma No me estraña que tengas hambre, se te están comiendo ;)
    @Rosa Si es que comer bien es lo que tiene, pone de buen humor (del peso hablamos otro día) Besos
    @Cruela A dieta, pero rigurosa estamos más de una. Gracias, voy volando

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  22. @La de la tiza El deleite de vivir, tú lo has dicho. Y con una copa de buen vino, perfecto.
    @Carmen Me encanta la comida de antes y la de hoy, bueno creo que me encanta comer y disfrutar de ello. Bienvenida, esta también es tu mesa.
    @filo La mujer y el hombre ¿no? Cada día más de ellos se atreven con el diario, y es un placer. Un beso
    @Miuris Sin duda suena muy bien, ¿verdad? Un abrazo
    @Mª Pilar Supongo que tendrá tambien sus pegas, pero como idea suena bien. Besos
    @Olvido Probablemente tengas razón, es un modo de volver a lo que recordamos bueno. Un beso

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  23. @"ACAPU" Pues ya sabes, un poco de arroz, el doble de agua, un refrito sabrosito, cariño y tiempo (bueno mejor con una receta al uso) Bon apetit

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  24. @Alondra Que estoy a dieta!!! Jo que bien suena...gracias guapa.
    @MEME Pues ya sabes, casi cualquier excusa es buena para recrear ese ambiente. Un beso

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  25. Hola, Pilar:

    Cuando trabajaba, era en jornada partida. Comía en casa comida casera. Yo sí sé cocinar y cuando me marché de casa ya sabía. Además, trabajé en hostelería.

    Ahora estoy en el paro y vivo con mi familia. Aquí siempre se come casero, porque es más barato que ir de restaurante. Además, al plato que tú preparas, le pones lo que te parece a ti que está bien (menos sal, nada o poca grasa, pollo sin piel, etc).

    Si sobra comida, se guarda y para el día siguiente o para dentro de dos días. Y con lo que sobra del cocido, preparas ropa vieja.

    Besos.

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  26. Mar, que rico suena, y que seguridad da saber que con poco y ganas, tienes una comida estupenda. Besos

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  27. Llevo unos días muy apretados y no había leído tus últimas entradas.
    No pude ver los periódicos del lunes, por lo que me perdí el artículo al que haces referencia. ¡Mujer!, esas cosas se enlazan.
    Muchas gracias por el enlace, esta vez sí, a mi blog.
    Un besino.

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  28. @Valdomicer Tosa la razón, creí que lo había "enganchado" a Cesarinas, pero veo que no, el contacto es este:

    http://www.elpais.com/articulo/Tendencias/negocio/mamma/elpepitdc/20110114elpepitdc_1/Tes

    Besos

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  29. ¡Qué pena sería perder esas recetas "heredadas" de padres a hijos durante generaciones. Yo soy del País Vasco, y, como es sabido, aquí el buen comer forma parte de nuestra cultura y de nuestra tradición: los txokos, las sociedades gastronómicas... y aún así, cada vez es más raro encontrar a gente joven que sepa cocinar un mínimo. La vida moderna tan ajetreada que llevamos nos lo impide muchas veces. Yo como a diario en casa. Tengo esa gran suerte. Aún así, yo siempre digo que yo entre semana, por las prisas lo que hago no es comer , sino tragar e irme corriendo. Por eso de verdad que me parece importante el concepto de slow food: de sentarse, disfrutar de la comida, sin prisas, saboreando... Tan importante o más que la comida en sí.

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  30. @superamatxu Estas son las tradiciones que no podemos perder, ni cambiar por modas pasajeras que nos uniforman a todos. Un beso

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