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ADIOS, MAESTRA

Hoy nos deja una mujer importante, maestra (que me gusta mucho más que pedagoga) y escritora. Enamorada de la enseñanza (fundadora del Colegio Estilo, en la línea de la Institución Libre de Enseñanza) y consciente de la época que le había tocado vivir, nos trasladó con sencillez y naturalidad la vida desde la perspectiva de una maestra de escuela (de esas de pasar hambre, en los pueblos perdidos de aquella España que hoy nos parece de cuento tenebroso, pero de la que apenas nos separan una par de generaciones).

Es su prosa sencilla, ágil y de imágenes potentes, de novela breve, sin adornos, pero profunda en lo que cuenta sin ahondar y en lo que no cuenta pero se lee entre los blancos de las páginas. No se me ocurre mejor homenaje algunos párrafos de su propia pluma: 

Nunca he vuelto a sentir con mayor intensidad el valor de lo que estaba haciendo. Era consciente de que podía llenar mi vida sólo con mi escuela. Cerraba la puerta tras de mí al entrar en ella cada día. Y las miradas de los niños, las sonrisas, la atención contenida, la avidez que mostraban por los nuevos descubrimientos que juntos , íbamos a hacer, me trastornaban, me embriagaban. Leíamos, contábamos, jugábamos, pintábamos, nos asomábamos a mundos lejanos en el tiempo y el espacio; nos sumergíamos en mundos diminutos y cercanos que encerraban milagros naturales. (...)


Continué hablando largo rato. Necesitaba contarle que mi amor por Ezequiel no era una sacudida violenta, ni un arrebato incontrolado. Era un sentimiento confiado, tranquilo, que no alteraba el ritmo de mi pulso. Y su amor me rozaba la piel como una caricia, un ligero cosquilleo grato y confortable.

-No te preocupes por la pasión -dijo mi padre-. La pasión puede llegar o no. Puede inundar tu vida y dar a tu existencia vaivenes insospechados. Puedes pasar del infierno a la gloria sin darte cuenta. Pero el amor es otra cosa. Hay muchas clases de amor. Yo creo que entre vosotros hay amor.(...)

Yo, que había sido avanzada en mis ideas educativas, sin embargo me atenía en mi vida privada al esquema tradicional: un matrimonio es para toda la vida, un hijo es un grave obstáculo para el divorcio. Educada por mis padres sin frenos religiosos estaba condicionada, sin embargo, con el ejemplo de su conducta que de forma tácita contradecía la educación libre que pretendían haberme dado. La libertad está en la cabeza, solía decir mi padre. Y era cierto. Pero un fuerte entramado de actitudes, opiniones, puntos de vista, se levantaban entre esa libertad y mi forma de actuar. Libertad de pensamiento sí. Pero es peligroso traspasar, en favor de esa libertad, los eternos tabúes que rigen la dualidad malo-bueno, propio-impropio. Impropio de mí hubiera sido, para mis padres, que yo un día pusiera en duda la fortaleza de mi matrimonio.(...)

Historia de una maestra


Aquel día, como siempre, se acabó hablando de España. Inesperadamente la mujer dijo: «Todos los que se han quedado dentro son unos traidores.» Lo dijo con rabia, con una suerte de resentimiento. Se hizo un silencio instantáneo pero enseguida intervino mi madre, aunque nunca había sido discutidora ni agresiva. «Todos no», dijo con firmeza. Yo sabía que estaba pensando en Eloísa, en los padres de Amelia. «¿Por qué has venido tú, entonces? Yo creía que habías venido porque te faltaba el aire y te sobraba la vergüenza para convivir con los asesinos de tu marido...» La mujer estaba exaltada. Le brillaban los ojos con furia. Había tomado una sola copa de rompope, el ponche inofensivo que hacía Remedios. Los demás escuchaban apesadumbrados. Mi madre estaba tranquila: «Hace falta tanto valor para irse como para quedarse», aseguró. «Hace falta mucho coraje para seguir viviendo allí sin rendirse por dentro.» (...)

«Siempre es mejor irse que quedarse, hija mía», me dijo Remedios en uno de sus últimos discursos. «El que se va deja atrás la piel antigua y desde que sale por la puerta ya empieza a vestirse con otra. Pero el que se queda no encuentra más que huellas en el polvo, olores en las telas, ah, y hasta el eco de la voz prendido en los rincones de las habitaciones...»
Mujeres de negro

24 comentarios :

  1. No la conocía, pero estos dos fragmentos que nos muestras hablan de una mujer que sabía decir esas cosas que son difíciles de decir.
    Descanse un paz.
    Un abrazo.

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  2. Gracias Pilar; por darme a conocer a una narradora de historias como lo fué esta mujer. Lástima haberla conocido tan tarde, habría sido fácil esperar cada una de sus nuevas obras... La leeré. Me han gustado mucho estos fragmentos. De mujer, para mujer.
    Le has brindado un muy buen homenaje con este post.

    Un beso guapa!

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  3. Nos ha dejado una mujer admirable. Nos quedan sus palabras para no olvidarla.
    Un beso enorme

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  4. Pilar, gracias por el homenaje y por compartir con nosotros tu manera de sentir. Un abrazo, amiga.

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  5. Comparto la emoción de tu tributo y despedida.

    Un abrazo

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  6. Descanse en paz! me han gustado los fragmentos, inculta de mi no la conocia, pero al hacer el resumen de su biografia en el telediario me ha parecido interensante y del tipo de persona que me gustaría, con los fragmentos que has puesto me reafirmo!
    besos

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  7. Todavía me acuerdo de Historia de una maestra. La leí prácticamente cuando salió y todavía la tengo en la memoria. Estupendo homenaje.

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  8. Has escogido unos fragmentos muy significativos Pilar. Siempre ha habido gente con vocación, adelantada a su tiempo, con espíritu libre y llena de talento, como es el caso de Josefina.
    Ha sido un gesto magnífico resaltarlo en este post.

    Un abrazo.

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  9. Nunca leí nada de ella
    a lo mejor me animo después de leer tu post
    Besos

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  10. Ojala, Josefina, vayas a un lugar mucho mejor que éste.

    Amen.

    Marpín y La Rana

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  11. leí en su tiempo, Historia de una maestra y quedé conmovida por su narrativa sensible y que plasmaba las duras condiciones de aquellos años,
    una verdadera joya como mujer,maestra y escritora.

    magnífico homenaje, Pilar!

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  12. Se ha ido de gira, a las estrellas!
    Saludos, Pilar.

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  13. Pilar, vuelvo a comentar en esta entrada, para decirte que gracias a tí, he hablado sobre esta, ahora sé que gran mujer, con una de mis hermanas, quien precisamente me ha recomendado leer "HERMANAS" escrita por esta gran maestra. Según mi hermana, ésta obra la ayudó a comprender y aceptar a sus hermanos tal y como son. Esta tarde, cuando pase por la casa del libro, la compraré.
    Un beso más y gracias.

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  14. Que lastima que ya no este entre nosotros , ella partió antes ....

    Me tocaron estas palabras de su Padre

    -No te preocupes por la pasión -dijo mi padre-. La pasión puede llegar o no. Puede inundar tu vida y dar a tu existencia vaivenes insospechados. Puedes pasar del infierno a la gloria sin darte cuenta. Pero el amor es otra cosa. Hay muchas clases de amor. Yo creo que entre vosotros hay amor

    Yo SIEMPRE he pensado así, el AMOR es otra cosa y que Difícil es encontrar el VERDADERO AMOR

    Me ha encantado todo lo que nos compartes

    Un abrazo Pili

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  15. Para todos los que la queremos y la recordaremos siempre, sólo ha salido de viaje...sólo mueren los que ya nadie recuerda...
    Gracias, Pilar, por tu sensibilidad.

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  16. Estando de acuerdo en los libros que mencionas, personalmente, me gusta "Confesiones de una abuela". Todo ternura y plenitud.
    Las mujeres hemos perdido un gran referente.

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  17. La verdad es que no la conocía. Escuché la noticia de su muerte por televisión. Gracias por informarnos :)
    Un abrazo

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  18. Me alegra haber plantado la semilla de la curiosidad sobre su obra y tomo nota de las dos obras que recomendaís y que no conocía.

    Fué sin duda una gran mujer.

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  19. admito que no la conocía. tomo nota ;D

    como siempre muchas gracias Pilar!

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  20. Gracias Pilar.
    Pienso leerla, parece que merece muchísimo la pena.
    Lamento su pérdida.
    Besos.

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  21. Incomprendido; no requiere gran esfuerzo y ofrece una imagen que muchos desconocemos de una Esapaña rural, no tan lejana.

    Ojos negros; seguro que te gusta.

    María; nos quedan sus palabras. Un beso

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  22. Desde mi militancia pedagógica a la que he dedicado mi vida estoy de acuerdo con lo que dices y me uno al recuerdo de esta persona. De camino te mando un sentido beso a tí, amiga

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