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EN RESPUESTA

Nos hemos angustiado al contemplar como Gaddafi bombardeaba a su población, contagiada de la fiebre de libertad que estalló en Túnez y barrió Egipto, y ahora son imágenes de aviones militares americanos y europeos las que abren los telediarios.

Hemos visto que las palabras, las sanciones, las recomendaciones y las presiones internacionales que convencieron a Ben Alí y a Mubarak, no hicieron mella en Gaddafi quien desde el primer día se ha negado a admitir que "su pueblo" no quiere seguir viviendo bajo su bota. 

Pero en el suelo, en la oscura realidad, son las mismas personas las que sufren, las que se apretujarán asustadas al sentir la vibración de sus cristales al paso de los cazas, las que no saben si todas las bombas llegarán a su destino o les caerán encima, las que temerán la reacción de la Guardia Verde que no dudará en cobrar venganza en ellos.

¿Hay otro modo para obligar a un dictador a dejar el paraíso que se ha forjado en la tierra a despecho de unos y beneficio de otros? Parece que la ONU, no ha sabido encontrar otro.

Mientras el 41% de los egipcios han acudido a las urnas a apoyar con un 77% de los votos, los cambios constitucionales que permitirán impulsar las reformas políticas que reclamaban. Sin duda los apoya una gran mayoría, pero menos de la mitad de la población ha ejercido su derecho al voto, quizás el grado de madurez que admiramos en la plaza Thair, no sea tan amplio como pensamos, y si es así, precisarán mucho apoyo para no cumplir aquella máxima tan demoledora de "que todo cambie para que todo permanezca".

En Yemen, tras los funerales de las 50 personas abatidas en las últimas protestas, el presidente Alí Abdalá Saleh ha cesado a todo su gobierno, pero no parece que estas tímidas posturas de cambio estén conformando a nadie, del mismo modo que las propuestas del rey marroquí Mohamed VI, dispuesto a renunciar un poco a sus cuasi absolutos poderes, no evitan que la gente se siga lanzando a la calle a pedir a gritos libertad, justicia y mejores condiciones de vida; porque en todos estos países las diferencias entre los pocos poderosos y la mayoría  empobrecida, son especialmente amplias, sin sistemas de protección social alguno.

Ojalá no sean precisas más victimas, destrucción, miedo y muerte para edificar un mundo mejor, donde las diferencias se atenúen y la libertad sea algo más que una palabra en una pancarta.


19 comentarios :

  1. Ahora yo me pregunto... Vivir bajo la bota del dictador o bajo las bombas de los invasores???

    Libertad, justicia y mejores condiciones de vida???... Que desprotegidos estan algunos humanos...

    Beso Pila

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  2. Creo que estamos jodidos (¿se puede decir jodidos?). Los humanos, digo.

    GadaFIN.

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  3. Me horrorizo ante estos asuntos.
    Cualquier problema que no se puede solucionar con el diálogo, ya de antemano esta abocado al fracaso.

    Buen lunes,
    Abrazos

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  4. Es la primera guerra de Obama, premio nobel de Paz, ¿lo va a devolver?

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  5. Parece que es más fácil bombardear que romper contratos.
    Un saludo.

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  6. Tesoro no me gusta la guerra, ni los dictadores que masacran a la gente, ni la cegera de tantos, lo que se me escapa es como arreglar las cosas, en fin cuanto menos dure, menos gente morirá, es lo único que pienso, por que nos guste o no la guerra está ya.

    Un besazo.

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  7. ¿De verdad crees que no hay otra solución?, ¿sabes a cuántas personas hacen desaparecer los servicios de espionaje internacional al cabo del año?. Es muy sencillo y muy limpio ir al país en cuestión y asesinar al dictador, pero de esta manera no se hace un gran derroche de fuerza, y no se menea la industria armamentística.

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  8. Ay Pilar, qué excelente reflexión.
    Te felicito.
    Saludos desde Buenos Aires.

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  9. Que bien lo cuentas!que real y que clarito! mil besos

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  10. Es que este mundo esta loco, y los humanos más. Esto da miedo :S

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  11. Esta parte me gustó mucho que la resaltaras: "que todo cambie para que todo permanezca". Excelente!!

    Y esta también: "Ojalá no sean precisas más victimas, destrucción, miedo y muerte para edificar un mundo mejor, donde las diferencias se atenúen y la libertad sea algo más que una palabra en una pancarta".

    Me va gustanto más venir a leerte, me gustan tus escritos.

    Un abrazo y buena semana,

    Yo

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  12. La bienvenida y la declaración de que la primavera ha llegado del post anterior, son una buena forma de ver el panorama con optimismo.

    Otro abrazo,

    Yooooo

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  13. Desgraciadamente, la historia nos demuestra que, en el camino hacia la libertad quedó todo un rastro de cadáveres.
    El hombre es el único mamífero que no aprende de sus errores...

    Un abrazo solidario.

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  14. LA NOVIA; sin duda, pero ¿hacemos ahora lo correcto?
    Larisa; su puede sin duda. Gadfin, ojalá
    La Kiya; cuando ya no hay posibilidd de hablar, ¿sólo queda la violencia?
    Paco; Pues ya veráscomo no.
    maxchufa; sin duda, lamentablemente.
    ODRY; que dure poco, que Gaddafi se marche, que salga el sol.
    marikosan; ¿aprobaríamos un asesinato selectivo? Otra duda de conciencia, sin duda.
    Juanma; pero ya ves que sin respuestas,
    Uma; gracias guapa, me duelen las dudas.
    Sandra; bastante miedo, porque se sabe (más o menos) como se empieza, pero ¿y cómo se acaba?
    Andri Alba; gracias por tus palabras y tus visitas.
    Susana moo; sin duda.
    Marisa; y seguimos derramando sangre, ¿será suficiente?

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  15. Pilar, este dictador es el que no hace mucho cumplia protocolos de jefe de estado, le imponian medallas, condecoraciones y se sentaba al lado de los lideres mundiales.
    Que ha cambiado, que ahora actua con absoluta levosía, poco más.

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  16. Magnífica reflexión. Pero inevitablemente, mientras existan intereses individuales, siempre existiran las guerras. Mientras haya opresores y oprimidos, siempre, tarde o temprano, habrá una revolucion.

    Besos, guapa

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  17. Lo inconcebile es que ahora quieran derrocar al que ayer recibían como a un amigo, porque al final siempre pagan los mismos.

    Besos

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  18. Dr.Mikel; simplemente las formas.
    Mascab; esperemos que el número de bajas sea mínimo, porque cualquier baja es demasiado.
    Canoso; los mismos, nosotros.

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