,

EL CIELO BARRUNTA VERANO

Recuerdo aquellas noches, el calor nos había tenido prisioneros del agua todo el día, y el sol había conseguido retostarnos los cuerpos más allá del moreno, recuerdo el olor de la nivea en la nariz, y las rebeldes gotas de agua  que calaban la espalda del pijama, la cena medio atontados, aquel gazpacho que siempre me habla de tí (y que mi chico replica como nadie, que me hablen de romanticismo, aprender la receta de la suegra, eso, eso es amor) y los filetes rusos, pocas protestas camino de la cama, el cuerpo agotado y los ojos llenos de sol.


De repente, una luz quebraba la oscuridad y esa cuenta (01, 02, 03, tratando inútilmente de no correr) para calcular la distancia de la tormenta que ahora sí atronaba el cielo, un par de relámpagos y de truenos no eran excusa para levantarse, pero algunas veces era tan majestuosa que bajábamos de la cama para contemplarla con los mayores. Nunca he temido su fuerza, quizás porque nos enseñasteis a disfrutar de su furia, de su belleza, de ese rugir desde lejos y ese regalo de gotas repicando en el techo. 

Esta noche cuento la distancia y disfruto de la noche iluminada, la primera tormenta que llega anunciando el verano.

22 comentarios :

  1. No, no hay que temerle a las tormentas, yo tampoco le tuve miedo, aunque no me enseñaran a no temerle. Esos ojos llenos de sol, qué maravilla.

    Sigamos, pues, con soles y nubes, con días de todo tipo, polares y hasta bipolares en este hermoso camino, acompañándonos siempre que podamos.

    Un abrazo Pilar.

    Andri

    ResponderEliminar
  2. buff y vaya truenos que hubo eh?? entre los truenos y los gritos de mi hijo cuando caía un rayo, anoche no gané para sustos jajajaja...llegó a llover? me parece que no...

    ResponderEliminar
  3. Yo también disfruto de la tormenta, Pilar: el retronar, el cielo iluminándose, el repiqueteo de la lluvia...

    Me encanta!

    Besos.

    ResponderEliminar
  4. Después de la tormenta siempre viene la calma.

    Feliz verano Pilar, creo que nos merecemos un verano al menos tranquilo, el curso ha sido largo, demasiado largo.

    Un abrazo

    ResponderEliminar
  5. LINDOS RECUERDO PILAR,
    ME ENCANTA UNA TARDE DE TORMENTA JUNTO AL SER AMADO NO HAY NADA MAS DULCE UN BESO TALIÁ.

    ResponderEliminar
  6. ¡¡uff!! que tiempos aquellos en los que hasta las tormentas eran mejores que las de hoy.

    Un abrazo

    Emilio

    ResponderEliminar
  7. Vaya, tuviste tormentas. A mí no me asustan más que por la posibilidad de que haya inundaciones o algo así si descargan mucha agua. Pero lo que me gusta son las imágenes que transmites. Preciosas. Mucho.

    ResponderEliminar
  8. ¡Me has hecho recordar tantas cosas...! La nivea, el gazpacho, el contar para ver como de lejos estaba la tormenta, el levantarte y mirar la fuerza con la que caía el agua al lado de mamá...

    Gracias por traerme esos recuerdos tan bonitos, Carmen.

    Brisas y besos.

    Malena

    ResponderEliminar
  9. Pilar, cuando te pones nostágica nos haces ponernos a todos!!
    mira que nombrar la nivea, los filetes rusos y el gazpacho de mamá!
    Este finde corro de nuevo al Mar Menor, para que mi mamá me mime y me dé calor, que las tormentas en sus brazos son más cálidas y luminosas de resplandor!!
    Precioso homenaje al verano y a tú madre, espero que ella lo lea y te abrace. Lo estás pidiendo a gritos!!!

    Besos, guapa!

    ResponderEliminar
  10. HUELE A VERANITO!! Merecido la verdad ;D Imposible plasmar las ganas en el teclado y que mejor forma de empezarlo que con unas cervecitas!

    ahora toca disfrutar!

    p.d.: las notas al final muy buenas, gracias.

    ResponderEliminar
  11. Desde siempre me han gustado. De niña y ahora que soy adulta...las considero como una epifanía de la Naturaleza. Abro las ventanas y me quedo fascinada...no puedo evitarlo.
    Un beso, Pilar.

    ResponderEliminar
  12. Pues ya podría caer una por aquí y refrescar un poco, porque menudo caloooooorrrrr.

    ResponderEliminar
  13. Me encanta las tormentas de verano.me quedo embelesada, es un espectaculo especial.

    El olor que queda en el ambiente después es unico; el olor a tierra mojada en verano es mágico.

    Besos.

    ResponderEliminar
  14. Yo también soy tormentera, de las de salir a bailar y cantar bajo la lluvia. Que delicia.

    Besos.

    ResponderEliminar
  15. Todo huele a verano, y los bloggers lo notan, se nota en nuestras actualizaciones :)

    Genial como siempre Pilar! Me encanta que describas recuerdos.

    ResponderEliminar
  16. Pilar, que coincidencia, en este mismo momento que leo tu post, está descargando una gran tormenta que viene de arriba, de los Pirineos.....
    Me gusta oir el chasquido de las primeras gotas gordas sobre el invernadero y como progresivamente aumentan su ritmo, su sonido y su fuerza.

    ResponderEliminar
  17. Me encantan las tormentas y en especial las de verano, son un desahogo, un alivio y anuncian un mañana maravilloso. ¿Por qué se temerá a las tormentas?

    ResponderEliminar
  18. Andri Alba; vamos con ellos, que todos los dáis tienen su minuto hermoso.

    M Luz; ni gota, pero quizás lo haga hoy.

    Ebony; hoy repetimos. Un beso


    marikosan; largo, muuuuy largo.

    TALIÁ; un beso guapa y si toca, disfruta ;)

    Emilio Manuel; ya será menos ¿no?

    Houellebecq ; gracias guapo.

    Nacida en África; de nada Malena, por favor guapa, me llamo PILAR.

    Mascab; en el Mar Menor aprendimos a adorar las tormentas, que curiosa casualidad.


    I.;felicidades estudiante, ahora a vivir!!!!

    Marián; fascinada es la palabra.

    David; no llegó a llover, pero hoy repite, ya veremos si refresca.

    La Kiya; totalmente de acuerdo.

    Neuriwoman; bailar bajo la lluvia, Sí!!!

    Lexy; gracias guapa, ahora a difrutar del verano.

    Dr.Mikel; aquí mucho ruido, pero ni gotica de agua. Un beso.

    Sergio; supongo que el ruido y las luces son pelín exageradas.

    ResponderEliminar
  19. Qué hermoso recuerdo Pilar!! Las tormentas de verano me fascinan, y el olor a tierra mojada me trae tantos recuerdos de la infancia! qué bello lo que escribiste, me encantó y brindo por esos merecidos premios. Besos!

    ResponderEliminar
  20. He de confesar que las tormentas me dan un pelín de miedo, aunque desde que soy madre he tenido que “crecer” y hacerme la valiente delante de mis hijas para que ellas no lo tuviesen … creo que lo he conseguido. Me encanta la lluvia eso sí. Tu tormenta me ha traído recuerdos parecidos y una sonrisa. Gracias Pilar. Un bessito guapa

    ResponderEliminar
  21. Hola Pilar: Ya supondrás que últimamente toco poco el ordenador, pero esta noche me dió por perder algo más de sueño y me encontré con esta entrada.
    Es bueno para el alma, leer que tienes bonitos recuerdos de esa para mí, magnífica etapa de nuestras vidas.
    Me siguen gustando evidentemente las tormentas y más las de verano y a pesar de los años, me levanto de la cama para verlas.....
    Gracias por tus palabras.
    Un besito

    ResponderEliminar
  22. Nueva Luna; muchas gracias.

    MEN; sientate y mírala de frente, hermosa en su violencia, seguro que descubres su magia y no tienes que fingir nada.

    Natibel; me ilusiona leerte aquí, cómo no recordar con cariño aquellos años. Un beso gordo. Este verano, seguro que tenemos ocasión de disfrutar alguna juntas.

    ResponderEliminar