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CUÉNTAME LO BUENO

Cuando un amigo sufre, nos aprestamos a escuchar (muchas veces) el paso a paso de su desgracia, asumimos con normalidad que lo malo debe compartirse, que una de las mejores maneras de afrontar una pérdida, un dolor, una enfermedad, un problema laboral o sentimental es contarlo, hablarlo.


Entre chicas es habitual desandar cada movimiento, frase, mueca o gesto que precedió al momento terrible en que nos dejaron, o descubrimos que no era oro todo lo que relucía, incluso hemos creado rutinas específicas para ello, que pasan por reunirnos las "intimas" provistas de helado, chocolate, películas tiernas y música llorosa en casa de la "desgraciadita" si no está en condiciones de pisar la calle, y hablar, hablar, repetir lo dicho, aventurar lo que pudo ser, repasar lo que quizás debió pensar él, y acompañar el duelo; o si el dolor no ha podido con la rabia de "con lo estupenda que soy yo" vestirnos para matar y comenzar con una cena (de las que no te recomiendan en el gimnasio) y tras despellejar al "malvado", asumir una abundante ingesta alcohólica, dando tumbos por los garitos de moda.

Pero, cuando la suerte te sonríe, cuando reconocen tus méritos, cuando tu pareja se acuerda de "aquello" y se porta como un príncipe azul, cuando consigues bajar ese kilo, cuando compras aquellos zapatos a mitad de precio, cuando la mañana es limpia, la noche estrellada y parece que la vida te sonríe, ¿llamas a tus amig@s? Probablemente no, lo malo se comparte, lo bueno se descuenta como si de algún modo sólo fuese lo normal. 

Olvidamos que si bien es cierto que las penas compartidas son menos penas, la alegría compartida se multiplica.


Aunque Nelly se empeñe en lo contrario
y yo siga sin ver vuestras caritas ;(

30 comentarios :

  1. Probablemente tendría que aprender mucho de esas reuniones de "chicas".

    Mi tendencia es al revés, llamo a los amigos en las alegrías y me como sola los marrones.
    Como ahora mismo...

    Y eso no debe ser bueno, no señor.

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  2. Tendemos a hablar más de lo malo que de lo bueno, pero también para ello hay un huequito en los oídos de cada uno...^^

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  3. Tengo la necesidad de amigos a todas horas.
    Los adoro y comparto con ellos más bueno que malo aunque a veces es irremediable soltar lo que llevas dentro.
    Besos Pilar y gracias siempre por tus comentarios.

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  4. Tienes razón Pilar...las penas se comparten para alivianar la carga...y las alegrías no siempre se comparten...pero hay que hacerlo....besooosss

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  5. Hola Pilar, pues a mi me pasa que suelo hablar de lo mejor que me ha pasado, me llena tanto verme feliz que no me lo puedo calar y si no sale bien, me hago la despistada jajaj!!!
    Mira, hace 20 años que soy monja de clausura y no me dejaron renovar mi carnet de conducir porque en la vida lo iba a poder usar. Hoy que ya no soy Carmelita descalza de la más estricta observancia, sino que soy Dominica, pues resulta que no tengo mi carnet anulado, simplemente que tengo que renovarlo sin tener que volverme a examinar. Para mi comunidad y para mi es una gran alegría porque cuando tenga que llevar corriendo a alguna monja al hospital yo podré hacer este servicio.
    Pilar, te invito a alegrarte conmigo, aunque reconozco que tiene mucha verdad tu post, pero yo soy una chica la revés jaja!!!
    Te dejo un beso con ternura
    Sor. Cecilia

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  6. Tienes mucha razón, es cierto que nos acompañamos mas cuando tenemos cosas malas que contar... por sentirnos protegidas, aduladas, consentidas... que nos den la razón y de paso un hombro en el que llorar...
    La verdad es que cuando tenemos que compartir cosas buenas nos privamos mas... y se me ocurre una cosa... por qué? yo tengo mi propia teoria... las mujeres, son, aunque no me gusta generalizar por norma algo mas egoistas y sobre todo un pelin mas envidiosas..
    Te imaginas llamando a tu amiga que hace dieta como tú diciendole cada semana los kilos que se pierden y los que ella no??? creo que la amistad duraba un suspiro..

    Cruel, tal vez, pero muchas veces real...

    Triste... las amigas de verdad no deberian sentir así...lo cual nos lleva a otra teoria... como diferenciar las amigas de verdad y las que no...
    Cachis! ya me ha quedado muy largo...

    Un besote Pilar..

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  7. Bueno, Pilar, las penas acompañadas no es que sean menos, lo cierto es como una terapia en grupo, lo llamaría de esa forma y cierto es, muy cierto que estando en esos momentos con amigas no es que la pena sea menos, es que sabes que te escuchan, siempre se necesita, al igual que las alegrías también se cuentan, y las buenas amigas, las comparten.
    Te estoy escribiendo sobre amigas de verdad, amigas, amigas...

    Un beso

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  8. Compartamos la felicidad que para los malos momentos ya sabes lo que dicen:
    "El buen amigo llega a tiempo y los demás cuando tengan tiempo".

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  9. ¿Y que hace un tio en una reunión de chicas?, me he fijado y todas las que comentáis sois del mismo sexo, sinceramente no lo sé,será que he sacado ese punto de cotilla que también tenemos los hombres.

    Saludos a todas.

    PD/ Una maldad, ¿De verdad Sor Cecilia que sois monja? no me lo puedo ni creer, ni las monjas son como las de antes, a donde vamos a llegar.

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  10. Yo, como me dijo Fiebre una vez, soy rajaora así que, para suerte o desgracia de mis amigas, suelo compartirlo todo. Tanto lo bueno -porque me gusta hacer partícipes a mis amigos de mis logros-, como lo malo -porque si no lo suelto, siento como que me enveneno. Y eso, nunca.

    Besos!

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  11. La verdad es que yo comparto poco. Rara vez voy a explayarme sobre mis alegrías porque no me gusta hacer ostentación ante otros que puedan estar peor que yo. Y cuando me pasan cosas malas, pues comparto con los íntimos, con el que tengo en casa y con poco más. Tampoco me gusta mostrarme mucho en esos casos, y de hecho creo que yo invierto la regla. ;)
    Pero seguro que tienes razón, la gente muchas veces "echa mano" de los amigos cuando está mal, y cuando está bien va más a lo suyo.
    Besos!

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  12. Qué gran verdad. Tengo algunas amigas que siempre se quejan de que a la que otra tiene pareja se descuida por completo de ellas. "Claro, como tiene novio ya no tiene amiga, pues cuando vuelva a estar sola que no me llame" dice alguna con rencor. Este es un tipo de egoísmo inconsciente. La felizmente emparejada ni piensa en esos "olvidos". De todos modos yo también apuesto por eso "de la alegría que se multiplica al compartirla".

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  13. los pucheros de kasiolesmartes, 12 julio, 2011

    No debería ser así, pero la experiencia que vamos sacando de la vida me lleva a darte la razón.
    En cantidad de ocasiones, te acuerdas de las personas que te quieren para compartir tus penas, sabes que siempre estarán ahí.
    Pero creo que somos demasiado agoistas y no pensamos que a esas mismas personas les encantaría compartir también nuestros momentos de felicidad.
    Para suavizar esta realidad, se me ocurre pensar que cuando uno se siente muy feliz, se sube a una nube y se olvida del mundo.
    Abrazos.
    Kasioles

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  14. ¡Hola Pilar! buen tema, es como las noticias de los periódicos, lo bueno pocas veces se publica...
    Quizás las amigas como los blogs, son un poco el confesionario para dejar salir aquello que nos lastima, pero si, estoy de acuerdo, aunque sean poquitas hay que permitir que se alegren con nosotros.
    Un abrazo

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  15. a veces no es facil, pero claro que se llama a los amigos para celebrar que las cosas van bien. Los momentos malos con los años, aprendes a sobrellevarlos y que regodearte en ellos no hace si no engrandecerlos.. cuando estas mal, lo mejor es quedar con alguien que no tenga nada que ver y te saque de tu nube negra un rato, dejar respirar a la mente y el espiritu con aire nuevo.

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  16. Pues sí Pilar, tienes razón. Las mujeres nos buscamos cuando necesitamos apoyos, pero cuando nos valemos por nosotras mismas, NO SOPORTAMOS que nadie nos venga a decir si nuestra felicidad es plena o tine alguna fisura...Esencialmente es ésta la causa de que no llamemos para compartir dichas. Por si el diablo enreda y alguien (nuestra mejor amiga, mejor que nadie, precisamente por éso, porque es amiga y se le permite todo),osa decirnos que sólo son espejismos en nuestro propio desierto...

    Bello post, inteligente tertulia.

    Besos,guapa!

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  17. No sé, PILAR

    ¿Sabes lo que creo? que cuando estás feliz, casi te olvidas del mundo... no es que no queramos compartir ese instante... es que lo disfrutamos tanto que ni nos damos cuenta de que fuera hay más gente...

    Por otro lado, a veces sí que necesitas imperiosamente llamar a alguien o tener a alguien cerca para contarle algo bueno... mira cuando ves tus calificaciones y a apareces como aprobad
    a... conectas el móvil y...¡¡hasta que explota!!


    Gracias bonita...¡¡ojalá no tengas más que buenas noticias que compartir PILAR!!



    Nuaaaaaaaakss y feliz tarde.

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  18. Jajaja Nuaaaaakss nooooooo besos... o sea ...

    Muaaaaaakss ¡¡ay qué desastre!!:-) sorry:))

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  19. Llevas toda la razón, pero a mi me a pasado que cuando cuentas demasiadas cosas buenas, algunas (que no suelen ser tus amigas de verdad) te empiezan a encontrar bomitiva, por que todo te va bien, creeme a veces es mejor contar sólo penas.

    Un besazo.

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  20. Estoy de acuerdo que las chicas “compartimos” más. Y que nos olvidamos de lo bueno también. Pero creo, como alguna ha dicho ya, que lo bueno se comparte menos para no hacer alarde, porque no sabemos cómo estará la persona a la que se lo vamos a contar. De todas maneras cundo tienes una amiga que te conoce bien y de eso hay poco. Nada mas verte sabe como estas, no necesita casi ni preguntar. Un bessito

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  21. Hay que ser equilibrado, y compartir los momentos buenos, por los ratillos que nos sirven de apoyo.

    Me has trasladado a mi adolescencia.jeje.

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  22. Es verdad eso que dices. A ver si aprendemos también a compartir lo bueno y no sólo lo malo.

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  23. Tienes razón en que los malos ratos se comparten y los buenos nos los callamos, nada más que añadir.
    Gracias por la canción, me ha recordado los buenos ratos que pasé en mi querido y añorado pueblecillo de Tendilla.
    Un beso.

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  24. Yo es que soy una bocachancla de mi vida y lo voy contando todo...lo bueno y lo malo. Bueno, a lo mejor lo malo, tardo un poco más

    ¡Besitos Pilar!

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  25. Hola de buenas noches...

    Siempre hay que compartir lo bueno y malo, para eso son los amigos.. ayudar cuando lo necesitan y si no lo conocer, no importa, ayudarles igual..

    Un abrazo de lindos sueños

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  26. Cuando estamos tanto felices como tristes tendemos a querer relacionarnos, cuando estamos pasar el trago llamamos y cuando queremos compartir alegría lo hacemos, pero no con los zapatos, con el kilo que bajas ni nada de eso porque sabemos que la amistad es para las cosas importantes y no las nimiedades.

    Un saludo

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  27. No esperaba crear polémica, tan solo plantear que sería estupendo compartir lo bueno, tanto como compartimos lo malo, eso y echar unas risas sobre lo que se puede conocer como "operación rescate".

    Un beso a tod@s, teneís un premio en la siguiente entrada.

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  28. Me ha gustado mucho la idea final: compartidas las penas son menos (se dividen) y las alegrías se multiplican (se replican).

    Escuchando las campanitas de tu blog me he imaginado que en esas "operación rescate" cada persona es como una campana:
    *Las penas, como una nota discordante, no se replican en las(os) amigas(os) pero si se amortigua el estridente ruido de ese dolor hasta hacerlo un "sonido" manejable.

    *Las alegrías, como notas musicales, se reproducen en los(as) amigos(as) que tañen cual campanas por el puro gusto de "sonar".

    Mmm... Creo que aluciné un poco con esa alegoría... pero me quedó con la imagen, me gustó ;)

    En todo caso, como bien dices, lo estupendo sería -es- compartir.

    Lo divertido de la "operación rescate" creo que está más en la operación misma que en el rescate; como dicen en mi tierra: "Para todo mal, mezcal. Y para todo bien, también"

    Un saludo

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  29. Yo soy un tipo raro, me gusta disfrutar de las cosas buenas que le pasan a mis amigos y con ellos las que a mi me pasan, las penas hay que sacármelas con sacacorchos...

    Besos

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  30. totalmente de acuerdo, por ahi lei q un amig no solo es amigo en las malas lo es mas en las buenas, porq en las malas siempre esta, era algo por el estilo de alli me quedo siempre grabado, y me encanta contar cuando estoy feliz

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