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DE CHINOS Y ZAPATOS

Desde que lo escuché, no deja de darme vueltas la idea de aprender del esfuerzo y la austeridad de los chinos (Presidente de Mercadona dixit) pero lo he pensado bien y prefiero modelos más cercanos, el pluriempleo de mi suegro que sacó adelante una familia con todos y cada uno de los pequeños lujos que el progreso mostraba a la generación que pasó del transistor a la televisión de color, o la elegante austeridad de mi madre concentrada en aquellos zapatos.



Aquellos mocasines que jamás te quedaban bien, porque se compraban grandes y había que ponérselos con algodones en la punta, se guardaban para las ocasiones y con un poco de suerte (ventajas de vivir lejos de la familia) cuando tocaba volver a sacarlos de la caja, inevitablemente tus pies habían crecido y ni con calcetines finitos ni de ningún modo, pero claro con tres o cuatro puestas no se podían tirar y "para un ratito", venga con ellos. (qué recuerdo de piel tatuada, grabado a presión el dibujo de los calcetines calados)

Quizás eso explica porqué los niños nos portábamos tan bien en las reuniones familiares de postín (léase bodas, bautizos, comuniones y funerales), entre los que no podían correr porque perdían los zapatos (primera puesta) y los que no se movían por miedo a perder los dedos (última puesta) solo quedaban los afortunados que llevaban zapatos de su número, y a quien tan solo retenía el cansino, "niño/niña no te restriegues que se rayan los zapatos y son los buenos".

No se me olvida el año que mi madre decidió que no los guardaba más y me mandó el ultimo trimestre con ellos al colegio, que elegancia, que estilazo cambiar los espantosos tanques Gorila por aquellos mocasines con borlitas. Y es que aún en la austeridad, mi madre sabía como hacerte sentir especial.


Cuando nos hablan de austeridad, de recortar excesos, de ajustarse el cinturón, parecen olvidar de dónde venimos, de quienes son nuestr@s mayores, pero nosotros no.


Cuidadito con el martes y trece

37 comentarios :

  1. jajaja cómo me he reido con los zapatos de las bodas!!! qué post mas bueno Pilar! y es que tienes toda la razón. Yo tenía mis dos "conjuntos" de quita y pon para ir al cole mas el chándal para la clase de gimnasia (qué era eso de Educación física?) y luego la ropa de los domingos, punto pelota. Y tan felices oiga!!

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    1. Adaptación al medio, creo que lo llaman.
      besos

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  2. Pues no, afortunadamente no se nos olvida. A mí, que nos fuimos de vacaciones muy poquitas veces de pequeñas (más bien adolescentes) salir ahora cada año me parece...un lujo no ¡un lujazo! Así que...

    Besos Pilar, magnífico post (as usual)

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    1. Un lujo ganado con esfuerzo, así que bien disfrutadas ¿no?

      Gracias guapa

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  3. No se olvida no.
    Personalmente me siento una mujer afortunada, mis padres trabajaban los dos, que para aquella época ya era un lujo y aunque viviamos de modo semi austero, cierto es que no nos faltaba nada, pero tampoco se despilfarró.
    Mis padres como hormiguitas guardaban y recuerdo que yo siempre queria los pantalones de marca que tenian mis amigas... pero mi madre siempre tenia la misma respuesta en la boca... NO, con lo que valen esos pantalones tengo 2 para ti y otros 2 para tus hermanos...
    Ahora con el paso de los años lo comprendes y agradeces ese modo en que ellos te enseñaron a vivir...
    lo que jode, y es que verdaderamente jode, es que ahora quieren enseñarnos austeridad, cuando nosotros hemos aprendido a vivir así, desde que nacimos.
    Tal vez el ser rico, o super rico de golpe trae consigo el chip que hace olvidar a uno quien era... será por eso que quienes nos dicen ahora que seamos austeros se les borró del disco duro que han sido.
    O será que hace demasiado tiempo que viven despilfarrando lo que a nosotros, los austeros, nos están robando.

    Besitos mediterráneos.

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    1. Creo que no se puede explicar mucho mejor.
      Un beso de vuelta

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  4. Lo mío era peor tenía botas ortopédicas y una hermana mayor así que para estrenar tuve que esperar mucho tiempo
    Me ha gustado tus ejemplos
    Un beso

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    1. Pues si que pintaba mal, yo era la unica chica así que estrenaba más.
      Besos

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  5. Yo también leí la entrevista al de mercadona y me pareció muy cierto, mi mami es autonoma y mi padrefue funcionario, mi padre eligió durante años el turno de noche para ganar más y a mi madre la vacilan con que tiene "horario de chino", pero nos han sacado a todos adelante con nuestra carrera universitaria y nunca nos ha faltado de nada. (aunque para ello mi madre fuese a todas las bodas y eventos vestida igual durante años, por poner un ejemplo, cosa que pejm yo no concibo de ninguna manera)
    Sin embargo ahora ponemos el grito en el cielo (y yo la primera) por las medidas de austeridad.

    Una vez leí que cuanto más "declinadora" sea una familia en la educacion de sus hijos más paternalista tendrá que ser el estado"

    ya no se enseña austeridad en las familias.

    Yo creo que el problema actual radica en que nos hemos acostumbrado a un estado de Super-bien estar y ahora nos joroba que los mercados vengan a marcarnos el camino, ¡los odiamos!
    pero no podemos vivir sin sus inventos...

    Tengo algunos amigos sin formacion y sin trabajo, algunos ya sin paro...pero todos tienen su iphone, algunos no saben ni usarlo...aqui hay algo qe no cuadra!
    la verdad es que pienso muchas cosas, y soy la primera que no está de acuerdo con lo que está pasando y que pienso que "algo" está especulando con la población y su capacidad de aguante, pero también me da la sensación de que falta un poqito de coherencia en esta sociedad!

    no se!

    y ahora la parte nostalgica: yo tambien recuerdo el traje de los domingos (el de primavera/verano se estrenaba en semana santa, el domingo de ramos y comprarlo era una odisea!)y los zapatos de los domingos y las botas horribles de diario, "el" chandal y las deportivas "el" abrigo....

    En fin!
    Besos

    PD: cuantos niños de ahora tienen solo un chandal, unas deportivas, un abrigo....hablo de la clase media (yo nunca fui pobre ni ahora soy rica, B. tiene un montón de cada y eso que me preocupo, y mucho, de intentar trasmitir esa austeridad en la que crecí) en fin!

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    1. Creo que la auasteridad de entonces no se vivia como tal, se disfrutaba de todo lo que se podía, pero se podía menos y no por ello todo era un drama.
      Ahora si nos ajustan, pues bajaremos el nivel, el problema es aquellos que lo bajan más allá de la austeridad, porque otros gastaron lo de todos.
      Un abrazo

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  6. qué bueno hija pero qué bueno... Todos nos identificamos, cómo no, con los zapatos de salir y los de entresemanana, qué tiempos y qué recuerdos...

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    1. Y no son recuerdos tristes, ni mucho menos.
      Besos y cuídate

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  7. Hermosa , real y entrañable entrada . A mí me compraban siempre un nº de más por si crecía , mucho antes de que crecer los zapatos estaban rotos y de niño pocas veces anduve con los de mi talla.Y cuandoa mi hermana le que daba pequeña yo a andar con una gabardina grande y los botones cambiados de sitio.
    Y ya casi nadie se acuerda de donde venimos.
    Tu post magnífico.
    Un beso

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    1. Gracias, André, no quisiera yo haber pintado una entrada de pasado triste porque ni mucho menos, pero el nivel de consumo se ajustaba a lo que había y en paz.
      Un abrazo

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  8. Recuerdo llevar los zapatos hasta que se rompían, recuerdo la sensación de que te entrara agua por la suela desgastada cuando pisabas un charco.
    Últimamente veo que nos pasamos la ropa unas madres a otras para poder ahorrar y qué quieres que te diga, me gusta ese compartir que se había perdido.

    Besos

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    1. Siempre ha sido un placer pasar lo que ya se quedo chico a los tuyos para que lo aprovechen otros.
      Besos

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  9. Que entrada tan llena de ternura. Yo no tenía mocasines: mis zapatos especiales eran unas bailarinas (negras en invierno y blancas en verano). Y me acuerdo de meter algodón para que ajustasen, sí :). Y de los calcetines de los domingos con calados (que nos hacía mi madre).
    Un beso enorme!

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    1. ¿y de como se maracban en la piel?... jeje

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  10. Que post más lleno de recuerdos, Pilar.

    En mi caso, tenía suerte. al ser la mayor de seis hermanos, era la que estrenaba la ropa que luego utilizarían mis hermanas pequeñas. Y los zapatos, en ocasiones en que se podía, eran Gorilas, pero en la mayoría de los inviernos, aquí, en Madrid, eran famosos los zapatos Segarra, que eran parecidos a los gorilas pero mucho más duros. Y al decir duros, digo durísimos, autenticos tanques moledores de piedras y a prueba de agua y barrizales. Y feos como no podían ser otros. No se rompían ni apostas, así que los heredaba mi hermano siguiente en años, hasta que su pie creció más que el mío. Recuerdo una ocasión en que mi hermano estaba tan harto de aquellos zapatos, siempre heredados y superpulidos cada noche con su crema Kanford, que hay que ver lo nuevos que volvían a quedar!, pues mi hermano, como te decía, se presentó un día en casa con un solo zapato. A mi madre le dijo que el otro se le había caído a una alcantarilla...claro como le quedaban algo grandes!,

    Mi madre consiguió que el barrendero le abriera la alcantarilla y recuperó el zapato (por suerte no había lluvias en esos días), solucionando el problema con unas plantillas y un zapatillazo en el culo de mi hermano, porque en realidad no se "le había caído" el zapato, sino que en sus ansias de no ponerlos más, él lo había tirado por la alcantarilla!!

    ...Y nos piden austeridad precisamente quienes han vivido la misma época y han salido a flote con las mismas ilusiones y circunstancias.

    Porque yo entendería que se permitieran hablarnos de austeridad quienes nunca lo han sido y por consiguiente nunca han sabido lo que es austeridad. Pero alguien que ha crecido en barriadas similares, usando los mismos zapatos "heredados" posiblemente, comiendo lentejas con chorizo y patatas fritas con huevo por las noches (manjares que ahora cuando lo comemos raras veces, saboreamos con ése regusto de aquellos años), alguien así, si se permite así mismo hablar de austeridad a quienes hemos crecido con ella, es que ha perdido su norte totalmente.

    Digo yo, este hombre que ha demostrado su valía y que ha conseguido tener tanto éxito con su esfuerzo...¿qué hace jugando a ser político? ¿de verdad que el éxito te borra la salud mental?

    Besos guapa.

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    1. Me gusta que cada un@ haya querido compartir un trozo de recuerdos, todos llenos de cariño, porque aunque suene raro, eramos tan felices como ahora.
      Un beso

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  11. Yo también he recordado con los tuyos los recuerdos propios de austeridad en mi casa y ahora los he visto hasta con cariño, así es la memoria de ñoña. Cuando nos hablan de recortes nos quieren hacer recordar esa austeridad pero olvidan la propia. Ellos no sé de dónde han venido pero parecen de otra raza bastante insensible. Saludos.

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    1. Ellos no tienen nada que recortar, me temo, que esa es la diferencia.

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  12. Seguro que tu no recordarás cuando, junto con los zapatos gorila, regalaban una pelota de goma como el puño y de un color verde oliva.

    Saludos

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    1. Me cachis, pues eso de la pelota me lo perdí.

      Besos

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    2. YO sí me acuerdo de ello, Emilio, y sabes? era lo único bueno de aquellos zapatos!! ah! en segarra, nos regalaban globos...

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  13. Efectivamente. No olvidamos. Y podemos con todo, Pilar. Eso está claro

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    1. Y sonriedno que la vida es muuucho más que poder comprar; el problema es para quienes el ajsute les lleva a la axfisia

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  14. Ja ja ja!! Así era la historia de los zapatos.
    Eres grande, Pilar.

    Un beso.

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    1. Ni mucho menos, que ando adelganzado ¿eh?
      Gracias guapa y felicidades por el libro.

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  15. Será que no queremos madurar y hacernos cargo de la realidad.Aquellas actitudes comunes, no solo eran austeras, sino que eran una enorme muestra de Amor, ya que enseñaban la solidaridad de conservar los zapatos en muy buen estado, porque había que pasárselos al hermano que seguía.
    http://enfugayremolino.blogspot.com

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    1. Yo creo que si hubiera habido para zapatos nuevos de tu número los hubieras tenido, pero como no había (ojo, que se ahorraba para un por si acaso, que ahora tampoco) pues con algodones....

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  16. Muy bien dicho Pilar. Yo también tengo recuerdos de ese estilo, cuando uno no está acostumbrado a los lujos cualquier detalle (como por ejemplo un AirgamBoys de aquellos que regalaban cuando juntabas no sé cuantas tapas de Yoplait) se celebra como si fuera fiesta mayor... :)

    Un abrazo

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    1. Las cosas que teníamos eran estupendas ¿que hubieramos querido más? Pues claro, pero no era un problema, como no lo será ahora, aunque es más duro perder que ir ganando poco a poco como nos pasó a nosotros.
      Un abrazo

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  17. Me ha traido muchos recuerdos tu escrito, ¡¡Dichosos zapatos gorila! y en el fondo, eran estupendos jaja.

    Un abrazo

    Pilar!

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    1. Pero muy en el fondo ¿no? Porque feos, un ratazo.

      Un beso Mª Pilar me alegra saludarte

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  18. Entrañables recuerdos para los que ya tenemos algunos años, yo, si recuerdo la pelota verde que te regalaban con los zapatos "gorila" botaba de miedo y se te escapaba más de una vez.....
    Aprendimos a valorar las cosas, a disfrutar de pequeños detalles y ni en casa de mis padres ni en la mía despues, nos faltó nada nunca, bueno algo sí "las marcas", pero que felíces eramos los niños cuando nos regalaban "eso" que tanto deseábamos...una muñeca, un balón.....
    Sin embargo, pienso, que algo no hicimos bien, pues perdimos un tanto el norte con lo "que hay que tener", ese afán de comprar, gastar, presumir, viajar, ser más que el de al lado.....
    Enhorabuena como siempre y perdón por alargarme.
    Besitos

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    1. Quizás no se trata de perder el norte, si no de adaptar los usos y consumos a un nivel de vida más alto, que fuimos adquiriendo con trabajo (no como los de los pelotazos, sin Gorila, y otras pinflas), y si ahora toca recorte, pues nos adaptaremos, seguro.

      Gracias a tí.

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