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CUATRO DÍAS

Cuatro días esquivando prensa y televisión, ocupados tan solo en ver, conocer y disfrutar, y apenas había deshecho las maletas cuando De Guindos me traía de un golpe a la realidad aventurando una profunda reforma en sanidad, y aunque el PP le desmentía a media mañana, he recogido el café con una nota de prensa sobre el ahorro de 10.000 millones de euros en sanidad y educación, qué lejos quedan ahora los appletea o el turkish coffee, rodeada de avisos a navegantes y promesas a los mercados.


Pero me niego a despedir estos días sin más, quiero retener en mi memoria la belleza de los jardines turcos engalanados para la fiesta de los tulipanes (originarios de Turquía), la elegancia de los mosaicos de Izmir, la grandiosidad de Santa Sofía que veinte años después me sigue haciéndo sentir pequeña, sorprendida, emocionada y admirada de los logros de unos hombres que contaban con poco más que sus fuerzas para crear espacios tan sublimes.

No quiero dejar marchar la serena belleza de las mezquitas de la ciudad de los mil minaretes, el juego de luces naturales que se cuelan por los cientos de ventanas junto con las lámparas circulares que humanizan el espacio increíble de las cúpulas, la calma y el sosiego que se respira en sus patios de mármol blanco adornados por elegantes fuentes, (lástima la falta de educación y respeto que manifestamos las personas convertidas en hordas de turistas)

Me cuesta dejar partir las miradas perdidas hacia el horizonte desde los privilegiados balcones de la ciudad, el café disfrutando del sol desde la terraza del Pierre Loti, la luna llena desde la Torre Gálata, la ciudad rendida a la magnificencia desde la mezquita de Solimán. Me resisto a despedirme del bullicio de los bazares, las calles y o los cafés.

Y me quedo, al menos por unos días, con la dulzura de sus delicias empolvadas de azúcar y la suavidad de la miel convertida en baklava; y espero que para siempre con la imagen de la cisterna de Yerebatán, muestra de que la belleza no siempre se encuentra prisionera de la religión o el poder; un lugar al que volver al menos con la imaginación y el recuerdo cuando la realidad sea demasiado áspera.

(Bienvenidos a l@s que en estos días de ausencia, 
se han hecho un huequito en esta su casa)

22 comentarios :

  1. Es más fuerte que yo. Cada vez que tengo conocimiento de lugares fastuosos, pasa por mi cabeza de ingeniero el enorme trabajo que debió llevarse a cabo para lograr semejantes portentos de belleza. También se hace carne en mí el pensar que esos lugares recoletos hoy se encuentran abiertos a todo aquel que pueda permitirse la molestia de trasladarse hacia esos ámbitos.
    ¡Qué extraño suena que tanta belleza hubiera sido antes refugio de un poderoso, mientras que hoy pueda uno tener la posibilidad de apreciar esas magníficas vistas. Y sin mayores restricciones.
    Debo confesar -con pesar- que el poder de los privilegiados de hoy, que me hacen renegar a diario, no tiene la magnitud del que gozaban los de antes. El problema es que la opresión de aquellos no me afecta, hoy.
    ¡Qué bien que se haya podido disfrutar el viaje!

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    1. Al contemplar las grandes obras de otras épocas siempre cabe un instante de recuerdo para quienes las hicieron realmente posibles, con su esfuerzo, demasiadas veces no valorado en su momento.
      Sin duda ha sido un viaje precioso.
      Un saludo

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  2. Que lujo de aventura a las fragancias envolvente de siglos de historia. A la luz, la arquitectura, los aromas de sus serpientosas calles, al sonido de sus gentes y a la pasión. Pasión por descubrir en primera persona, pasión impregnada en los poros de la piel, pasión por la musicalidad extraña y no tanto de sus acentos.

    He conocido tantas veces Estambul, que la amo desde Constantinopla con sueños bizantinos que algún día, espero no lejano, pueda hacer realidad.

    Mientras, sigo conociendola a través de todos aquellos que me antecedeis y pragmais en unas palabras tantos deseos de volver.

    Quédate unos días más allí, sigue soñando con todo lo que te llenó la vista, el oído, el olfato, el gusto y el tacto...quédate allí.

    Lo que encontramos aquí, no merece la pena descuidar lo vivido, al menos durante unos días más.

    Besos guapa.

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    1. Sin duda es un lugar que te encantará.

      besos

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  3. ¿Has tenido una "pasión turca" como la tuvo en su día Ana Belén en su viaje a esa maravillosa tierra?.
    Se vuelve a la cruda realidad española, con los recortes y locuras diversas de la economía y sus políticos.
    ¡¡Que pena no poder estar viajan constantemente y olvidarte del mundanal ruido!!.

    Un abrazo.

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    1. Yo la pasión ya la llevaba conmigo ;)

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  4. Bueno, aterrizar en la jodida realidad nuestra no es fácil. Siempre nos quedará Estambul, o París ( los alemanes iban de gris, y tú de azul ).

    Saludos, y bienvenida de vuelta.

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    1. Siempre nos quedará...un placer encontrarte a la vuelta.

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  5. Me alegro que lo hayas pasado bien! ahora como bien dice Rodericus, ya estamos de vuelta...

    Saludos,
    Leticia

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    1. Lo bueno termina, pero seguro que le sacamos un buen rato a la realidad cotiniana.
      Saludos

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  6. A que huele Estambul ??....ummmmmmm
    Llevaba una semana sin querer saber, ni oir, ni leer, y lo pirmero que he escuchado esta mañana cuando iba al trabajo es a dos ministros, diciendo, que España no será intervenida.
    He recordado lo que nos decia el profe de lengua, dos negaciones son una afirmación.
    Para echarse a temblar.

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    1. Pues Estambul estos días rebosaba de fragancia de jacintos.

      Temblando me he quedado y no solo por el frío.

      Besos

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  7. Estambul... Me llegó al corazón. Y en estos momentos me muero de envidia. (¡Qué bonito lo que cuentas!)

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    1. Me alegra compartir contigo estos recuerdos.

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  8. Yo también me muero de envidia, sobre todo porque he pasado la semana consolando al cielo que decidió derramar lágrimas a mares. Precioso el viaje.... eso quedará para siempre en tu recuerdo y te pertenecerá siempre.
    Un saludo.

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    1. Siempre, sin duda.

      (dicen que es bueno que llueva, para el campo, claro)

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  9. Ay qué bonitoooo
    Quiero ir a Constantinople desde hace años y al final como siempre acabo en Marruecos,
    Yo hice lo mismo desconectar pero qué vuelta, entre la prima y Sarko...
    En fin seguiremos intentando SIEMPRE
    Besos

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  10. Guapa, que suerte que te pudiste ir de vacaciones ¿¿Tengo tantas ganas de tener unas!! pero me alegro horrores que lo pasases tan bien.
    De lo demás, habrá que apretarse un poco máS EL CINTURON PARA SALIR ADELANTE, Y SE NOS VA A QUEDAR UNA CINTURITA DE AVISPA JAJA

    uN BESO

    Pilar

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    1. Lo pasamos estupendo y ahora, al cinturón, pero con una sonrisa.

      besos

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  11. que bonitos recuerdos me trae tu post y eso que nos hizo un tiempo de perros aquel enero...pero que romántico fue toda la semana abrazados bajo el mismo paraguas! tengo que volver a ver esas flores! El tulipan es mi flor favorita! no sabia que era turca...tal vez sea por eso fijate!
    Besos

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  12. Me alegro!
    Aún no me he paseado nunca por allí.

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