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CAÍDAS Y CAÍDAS

Mientras uno de cada cuatro niños españoles come una vez al día, las farmaceúticas anuncian que no van a servir medicamentos anticancerígenos a los hospitales (porque la Administración no paga), investigadores formados se recolocan de taxistas o camareros y dando gracias, familias completas viven de la exigua pensión de un jubilado… porque esto es lo que hay, porque no se puede gastar no lo que no se tiene; se nos asegura que para Bankia hay, hoy 20.000 millones, mañana lo que sea preciso, porque si cae Bankia, cae el país.  




Al parecer no es posible decir NO, y limitarnos a garantizar que los impositores recuperan las cuantías aseguradas (hasta 100.000 euros por persona y cuenta, que no parece poco y sobre lo que exceda, que asuma el riesgo); y que los responsables paguen con dinero y años de cárcel sus desmanes y abusos. No es posible porque si cae Bankia, cae el país, o eso nos dicen los unos, los otros y los de la moto.

Contemplando la realidad casi podríamos afirmar que nuestro país ya ha caído, tocamos fondo y seguimos excavando, ¿hasta dónde? Hasta que los que viven a dos metros sobre el cielo ganen lo que desean y un par de brazadas más para los imprevistos, o hasta que nos levantemos y gritemos basta!!!


Y ¿dónde queda la sonrisa? Puede que en este manifiesto que corre por la red:

"A la generación que gobierna Europa,

Nosotros la Generación Erasmus, hijos de la construcción europea, venimos a anunciaros: vuestro tiempo ha terminado.

Vuestro modelo económico basado en el acceso a fuentes de energía fósiles baratas, el crecimiento como único objetivo, el resultado financiero como única medida de éxito, la maximización del valor para el accionista como único fin y la exportación de miseria hacia nuestras antiguas colonias como mecanismo de generación de valor está agotado.


El mundo en el que crecisteis ha dejado de existir. Millones de seres humanos en países emergentes han decidido vivir dignamente y dejar de ser explotados por nosotros.

El conocimiento humano y el capital financiero especulativo viajan a la velocidad de la luz alrededor del planeta, nuestras vidas están cada vez más interconectadas. El transporte aéreo transforma rápidamente las epidemias en pandemias y genera flujos migratorios y comerciales jamás vistos en la historia humana.

Vuestras respuestas han dejado de encajar con las preguntas. Mientras ocupabais vuestros sillones el mundo cambió. Sin embargo los avances en saneamiento, la ausencia de conflictos bélicos en nuestros países y los avances de la medicina os han otorgado una inesperada longevidad.

Habéis hecho un buen trabajo. Si vuestros padres entregaron su vida por la democracia vosotros construisteis una sociedad del bienestar de la cual nosotros somos el resultado.
Somos la generación Erasmus, la generación del conocimiento. La gran mayoría hablamos varios idiomas, hemos cruzado las fronteras de nuestros países y establecido relaciones y fuertes vínculos entre distintas naciones y culturas.

Somos la generación Erasmus, la primera generación con una conciencia global.

Sin embargo vuestra incapacidad de reconocer que vuestro tiempo ha terminado os impide abandonar el poder. Os impide dar el relevo necesario para que nuestra generación resuelva los grandes problemas de nuestro tiempo. A saber, la construcción de un nuevo modelo económico global socialmente sostenible, la protección del medio ambiente y la gestión de la escasez energética y de fuentes de agua potable, la conciliación familiar en el trabajo, la incorporación efectiva de la mujer en la vida pública sin que ello signifique el sacrificio de la natalidad, el sostenimiento de una sociedad con un grado de envejecimiento jamás conocido, la creación de mecanismos de gobernanza global que permitan dar respuesta a los problemas globales de la especie humana.

Es imposible saber a priori cuales son las respuestas a estos formidables retos, pero de existir es seguro que no vendrán de vosotros. Cada época de la historia requiere de una generación armada con las herramientas necesarias y dispuesta. Nosotros lo estamos. Estamos listos. Debéis comprenderlo.

De lo contrario estaréis condenando a las generaciones futuras a una vida de sufrimiento y a vosotros mismos a una vejez miserable.

Somos la generación Erasmus. La última esperanza para Europa; esa civilización llamada a construir un lugar privilegiado de la esperanza humana.

Dadnos el relevo. No hay tiempo que perder."

18 comentarios :

  1. Pilar:
    Durante 1980 andaba yo de financiera en financiera en busca de la mejor tasa. Estaba sin trabajo y en un país con alta inflación. Los pocos ahorros, que depositaba a plazo, provenían de la venta de un automóvil Peugeot 404, modelo 1967. Con esos intereses trataba de cubrir los gastos más acuciantes de entonces. Esas financieras quebraban y el Banco Central se hacía cargo de reintegrarme capital más intereses. Al quebrar el banco más grande, el Estado devolvió (con nuestro dinero) hasta el último centavo (eran tiempos de los Chicago Boys).
    Cuando observo las preocupaciones de los españoles no puedo menos que observar a mi Argentina al inicio de su decadencia: 1975; una feroz devaluación de un 100%, creo (porque han habido tantas que ya me olvidé). En ese entonces la desocupación rondaba el 4 o 5%, poco a poco, caímos en el precipicio hoy se habla de 25% (nadie conoce la cifra real), y una informalidad laboral (clandestinidad total) de cerca de la mitad de los que trabajan.
    Sin embargo, la concentración de la riqueza se ha hecho brutal, lo que disimula con su fastuosidad la pobreza generalizada.
    Los Erasmus pueden tener razón, pero pareciera que quieren hacer tortilla sin romper los huevos.
    Lo que dicen es cierto; ojalá tengan su oportunidad y no defrauden.
    Como se ve, no tengo un día demasiado optimista.
    Pero no es mi culpa.
    Por eso: Un saludo optimista.

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    1. Qué triste resulta comprobar lo poco que se aprende de los demás, aunque hablen el mismo idioma.
      Otro saludo con sonrisa de vuelta.

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  2. ¿Qué vamos a hacer? y peor ¿por qué les dejamos hacer?

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    1. No me quedan respuestas, tan solo una rabia que hierve a fuego lento.

      Besos

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  3. No puede faltar mucho para ese "basta". Yo creo que estamos todos hasta los mismísimos cojones de que nos tomen el pelo.

    Besos

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    1. Eso parece, pero no sabemos cuanto somos capaces de aguantar...

      Besos

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  4. Generación totalmente perdida, y unos cuantos bribones que están dejando un magnífico futuro para ellos y sus proles.

    Saludos

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    1. Y nosotros ¿mirando?

      Que mal cuerpo, de verdad, que mal cuerpo.

      Un saludo

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  5. en fin serafin! a perro flaco todo son pulgas! pero saldremos! acabaremos saliendo!
    BEsos

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    1. Me apunto a ese rayo de optimismo.

      Besos

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  6. Cierto,muy cierto.Bankia a caído aunque nos digan lo contrario la clase política de este país.Todos tienen las manos sucias en este monumental fraude financiero por eso lo intentan esconder como pueden pero los escombros son cada vez más pesados.El derribo de Bankia y de España tiene nombres y apellidos.Espero que paguen por ello.

    Abrazos y saludos afectuosos!

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  7. Mira que ayer fui a la Caixa, la siguiente amenazada tras Bankia, la gente está tan asustada que ha empezado a retirar sus ahorros. Lo que nos falta es un buen liderazgo, alguien que nos devuelva la esperanza, alguien que nos explique de verdad porque hay que rescatar a Bankia mientras la sociedad se muere de hambre. Leo todo eso de la generación Erasmus y me acuerdo de mi hermano que dentro de un mes se marcha a Suecia.

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    1. Un lider o una masa que ya no aguanta más. Entre una y otra opción me gustaría más la primera, pero quizás está haciendo las maletas para Alemania o Suecia...

      Un abrazo

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  8. "...eso nos dicen los unos, los otros y los de la moto" :)

    No creo que sea un problema generacional, en todas las generaciones hay gente que no traga con este sistema, las soluciones hay que buscarlas en los encuentros libres y sin jerarquías entre un@s y otr@s, no hacen falta nuevos líderes. Hace falta que cada un@ de nosotr@s asumamos nuestra responsabilidad, y echar de sus poltronas a los que nos miran desde arriba sin enterarse de qué va la película.

    Besos

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    1. Quizás tengas razón, pero ¿que estamos haciendo además de indignarnos, cabrearnos y sentirnos absolutamente dolidos?

      besos con o sin moto ;)

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  9. Si la gente retira los ahorros subirán los robos en interior de domicilio. En Grecia ya ocurre, entran en las viviendas y destrozan todo hasta dar con el dinero, rajan colchones y si haca falta apalizan a la familia.
    Contratar una caja de alquiler en un banco es jugar a la ruleta rusa con el tambor lleno de balas.
    Estamos pillados por todas partes.
    En cuanto a los Erasmus que vayan esperando... nadie entregar el poder, el poder se arrebata, tanto estudiar y parecen tontos joder.

    Besos.

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    1. Tontos vamos pareciendo todos, me temo.
      Y seguro que no se puede dejar caer la banca, pero que a ELLLOS les salga gratis!!!!!!!!!!!!

      En fin, que pinta la cosa muy malita, me temo.

      Un abrazo

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