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DÓNDE QUEDA LA BASTILLA?


Cuando en 1789 el pueblo de París, se lanzó contra la fortaleza de la Bastilla, convertida en prisión del estado, no sabía qué estaba haciendo.  A pesar de la idea romántica de que liberaron a los presos políticos, en aquel momento a penas se encontraban en su interior siete prisioneros; cuatro falsificadores, un enfermo mental, un noble condenado por incesto y un cómplice de uno de los muchos atentados fallidos contra el monarca.


El pueblo buscaba aprovisionarse de pólvora con la que alimentar las armas que habían "tomado" de los Inválidos para defenderse de un rey que planeaba tomar una ciudad demasiado alterada tras el cese de Necker, el ministro de finanzas en el que el pueblo había depositado su confianza.

Al llegar las noticias de la rendición de la Bastilla a Versalles, Luis XVI preguntó si se trataba de una revuelta, recibiendo una respuesta que navegaba entre el miedo y la esperanza, "No Sire, una revolución".

Con el tiempo se identificó a los cabecillas del asalto y se les reconoció como héroes, con más tiempo, aquel acto ha pasado a significar el principio de un nuevo modo de vivir y de pensar, el principio de un tiempo en el que no caben siervos y señores.  

Lo que no cuentan los libros de historia, es dónde se edificó la nueva bastilla, ese altar en el que nuestros gobernantes sacrifican el presente y el futuro de los pueblos a los que representan.

10 comentarios :

  1. Pilar, lo malo del caso, es que como ya no quedan apenas militares, no podemos asaltar los arsenales y robar fusiles y munición.

    Y como intentemos hacer al revolución a pedradas, nos masacran.

    Un beso.

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    1. Tiene que haber otro modo, la historia está para aprender de ella ¿no?

      Quizás con piedras virtuales, con clamorosos silencios, con atenta vigilancia....

      Un beso

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  2. Ahora muchos ven en un alzamiento contra el poder la solución a todos sus males... no sé, creo que es peligroso pensar en algo así como solución...

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    1. La violencia, ni de lejos, pero bajar los brazos tampoco.

      Un abrazo

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  3. Ahora las protestas son a base de huelgas generales, manifestaciones o protestando en los medios. Qué hacemos??? volvemos a coger las armas??? A luchar contra mi hermano???

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    1. Nunca, debemos encontrar otro modo, demostrar que hemos aprendido de la historia, que somos mejores.

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  4. Me ha gustado mucho la entrada, muy propia para los tiempos que vivimos, solo que... no hay unidad.
    Besos

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    1. Ni unidad, ni objetivo...vamos que no salimos del NO y mal nos está funcionando, me temo.

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  5. Me encanta el episodio de la Revolución Francesa. Uno de los liberados era el Marqués de Sade, un noble al que hubiesen guillotinado de no confundirlo con un preso. Creo que seguimos equivocándonos mucho porque olvidamos casi todo. O no llegamos a aprenderlo o nos lo enseñan sesgado, con tufo a política del momento, romántico, edulcorado... Con los recortes en educación se sabrá todavía menos.

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    1. Olvidamos todo, nos quedamos con las letras gordas, o lo que nos cuentan las películas...pero seguro que encontramos un modo.

      Besos de domingo

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