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DOS RUEDAS

Aún recuerdo aquella mañana, la decisión, el coraje y el dolor de riñones de mis padres que se turnaron para ayudarme a vencer el miedo al equilibrio y a deshacerme de las rueditas que me calificaban como pequeña. Cierto es que mi rodilla derecha tampoco ha podido olvidarlo, dos líneas blancas que hablan de exceso de velocidad, de curva mal trazada y de sangre corriendo espinilla abajo.


Interumpen la lectura de las páginas sepia de la prensa dominical los gritos de apoyo "puedes, puedes" , las instrucciones atropelladas "mira adelante, estira el cuerpo, pedalea un poco más rápido", la mentira piadosa y necesaria "te sujeto, te sujeto" y finalmente la victoria anunciada "Vas tú solo, vas tu solo"

Me alejo de la ventana y antes de coger de nuevo el hilo de la crónica de la agonía del mundo tal y como lo conocimos, se escucha el inevitable "cuidado, cuidado...crashhh, tranquilo, tranquilo, no ha sido nada, si quieres seguimos otro día" y por vez primera, la voz tierna y húmeda del valiente que no piensa dar un paso atrás y ponerse los ruedines.

Pena que olvidemos ese valor, esa decisión, y nos dejemos asustar por otros equilibrios y velocidades.

13 comentarios :

  1. Ahora que empieza la Vuelta Ciclista a Francia aquí me encontrarás subido en la elíptica dándole al ritmo de los ciclista, uno aun sueña en que quiso ser deportista de lo que fuera.

    Un abrazo

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  2. De pequeños somos valientes porque no calculamos riesgos, sólo actuamos. No sé quién dijo que envejecer es adquirir miedos nuevos(y lo de los años no va por tí). Creo que si el país adquiriera el valor de tu niña de la bicleta, o sea de tí, dejarían de controlarnos. El miedo es como unos hilos de los que tiran los que nos quieren asustar. Por cierto, si no me ves comentarte nada esta próxima semana es que he sufrido un ataque al corazón mirando el partido de esta tarde. Suerte. Besos.

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  3. La ilusión da alas al valor y a la determinación; el miedo y los complejos abonan la desesperanza.
    Necesitamos un "subidón" y creo que esta tarde nos lo va a dar LA ROJA ;)

    Besos

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  4. Los recuerdos nos retrotraen al momento en que nos decidimos a llegar donde hoy estamos, ayer fueron la rueditas, luego muchos otros, pero llegamos.
    Un abrazo Pilar.

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  5. Jejeje, qué recuerdos. :) Mis rodillas también dan fe de aquel momento. Pero el dolor no lo recuerdo, solo recuerdo el momento feliz de conseguirlo. ;)

    Besos.

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  6. Qué manera épica de contarlo, Pilar.

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  7. NOS TIENE AMEDRENTADOS. DE NOSOTROS DEPENDE RETOMAR EL DIA A DIA CON SEGURIDAD,SIN MIEDO A LAS PROTESTAS, SIGO ECHANDO MUCHO DE MENOS LAS PROTESTAS EN LA CALLE.
    UN BESO
    MARIAN

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  8. Tal vez nos faltan esas instrucciones atropelladas, pero siempre positivas y en una sola dirección ¡adelante!
    Precioso relato. Un abrazo :)

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  9. Bienvenido fotoglam, un placer tenerte aquí.

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  10. Magnífico post Pilar, hermoso

    Besos

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  11. Pilar:
    ¡Qué hermoso post te has mandado!
    Me gustó muchísimo y deberás creerme, pues yo no miento.
    Me vino a la memoria mi experiencia y también la de mi hija; separadas por muchos años y sin embargo, tan parecidas...
    Un beso agradecido.

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