, ,

LA LETRA CON SANGRE ENTRA

Las asociaciones de consumidores nos recuerdan cada vez que tienen ocasión (y los medios les ponen la alcachofa por delante) que nadie regala duros a cuatro pesetas, que los contratos hay que leerlos enteros, letras pequeñas incluidas, pero no les hacemos caso.


¿Cuántos felices propietarios de la casa de sus sueños conocían realmente las condiciones de su hipoteca? Pocos, muy pocos. Si hace siete años hubiéramos afirmado en una charla informal que en caso de impago de la hipoteca, tras perder la casa seguiríamos debiendo dinero al banco, hubieramos hecho colección de muecas de incredulidad. Esta calamidad la teníamos mentalmente reservada para el crédito del coche que resulta siniestro total a los tres meses.

Las cosas valen lo que alguien pague por ellas, curiosamente esta realidad no se aplicaba a las casas, porque como tod@s sabemos los pisos nunca bajan.

No recuerdo ningún cuento en el que el banquero fuese el bueno, sino el avaro codicioso de todos los bienes, inflado en su necesidad de poseer más y más; pero las Cajas de siempre se convirtieron en tiendas de cacerolas primero y en hadas madrinas después (pide un poco más, total a este interés, ni te enteras y tú te mereces ese cochazo, ese crucero...)

Ahora que hasta el PSOE (que se negó cuando pudo hacerlo, al principio del drama) y el PP que todavía espera que unas recomendaciones educadas sirvan de freno a la bestia, se dan cuenta de que el drama humano amenaza seriamente la paz social, ahora que los Jueces, tan lejos del bien y del mal como se sienten, estudian el modo y piden cambios, ahora que Bruselas consultada pone en duda la legalidad del sistema, ahora quizás, aprendamos.

Solo deseo que no sea demasiado tarde para tod@s aquell@s a quienes se ha echado a la calle, sin amparo, sin opciones y con la soga al cuello de una deuda incomprensible, porque evitar el siguiente es un éxito, pero no es suficiente.

Cuesta encontrar un motivo para sonreír, si desde provincias miramos a Madrid, y menos si lo hacemos pensando en sanidad, pero hasta en el peor escenario, hay ilusión, la de la lucha por lo que es nuestro. Quizás esta vez, no pasen.


19 comentarios :

  1. Si es que los políticos del color que sean, al igual que los sindicalistas o los banqueros y bastantes jueces son el problema, no la solución.

    Saludos

    ResponderEliminar
    Respuestas
    1. Pues de pocos más instrumentos nos hemos dotado para organizarnos, me temo.

      Saludos

      Eliminar
  2. Lo que me sorprende de todo esto y de lo demás, es el hecho de que si pudimos entrar en Europa gracias a unas leyes democráticas y grandes modificaciones para equipararnos a la legislación de la UE, ¿como es que ahora Europa nos sale con estas?, ¿es que hizo la vista gorda con nuestra entrada?, ¿como nos supervisaron?, estaba claro que solo vieron tras la muerte del tirano 40 millones de consumidores, ahora resulta que somos un problemas y que nuestras leyes son de principio del siglo pasado.

    Un saludo.

    Nota/ Cuando se habla de que los sindicalistas son el problema me gustaría que se reflexionara lo que se dice, de no existir estos, seguro que nos encontrábamos todavía en la revolución industrial. Cuando han conseguido desmantelarlos, es cuando vamos camino de ello.

    ResponderEliminar
    Respuestas
    1. No cabe reprochar a Europa que no revisase todas y cada una de nuestras normas, creo que con sus defectos (muchos, muchísimos) es nuestra mejor opción, más Europa, más bienestar.

      Los sindicatos de ayer no son los de hoy y tampoco las luchas de ayer las de hoy, todo ha cambiado y quizás aún no del todo bien.
      Un saludo

      Eliminar
  3. Las condiciones de las hipotecas son "contratos" de adhesión que no están abiertos a ninguna negociación, un clausulado generalista que como mucho admite perfilar el redondeo del tipo de interés, lo tomas o lo dejas, como las lentejas que a algunos ya le empiezan a faltar. Nosotros queremos una vivienda, lo más digna posible, y ellos satisfacer su usura.
    Cuando nos vuelven a engañar con la segunda vivienda no estoy seguro de quién tiene la culpa.

    ResponderEliminar
    Respuestas
    1. Pues no lo sé, pero el sueño de un rinconcito junto al mar, me parece tan humano...

      Besos

      Eliminar
  4. Ha sido engañosa la vida que han lamentablemente ha vivido mucha gente. Les engañaron y en parte, se dejaron engañar.

    Se vio fácil y asequible la posibilidad de tener el piso, el coche y el viaje de sus sueños simplemente con una cuota fija al mes. El banquero embaucó, con su sonrisa amable, como si fuera una suerte pistonuda el que les concedieran aquel crédito, les hicieron sentir como si les hubiera tocado la lotería, era el sueño hecho realidad...Y mientras, los políticos miraban para otro lado y dejaban a los banqueros hacer a sus anchar, quizás, porque a la vez, ellos (los políticos), se nutrían de los jugosos intereses que se cobraban a tanto crédito...

    Ahora es el momento de buscar culpables, de llevarnos la manos a la cabeza y aguantar el dolor en el estómago, ése que nos acongoja el corazón.

    Ahora es el momento de las lágrimas, del no entender por qué ha sucedido algo así.

    Nos engañaron a todos, a unos con las hipotecas, a otros con el trabajo (que creíamos para toda la vida).

    Nos engañaron con la sanidad y con la educación.

    Nos engañaron con las pensiones y la jubilación.

    Nos engañan con los subsidios de desempleo.

    Somos una lacra que no saben cómo quitarse de en medio. Quizás, cerrando hospitales "punteros" para abastecer a las empresas privadas de los amigos y familiares que no tardaran en cobrarnos por las citas a consultas, que no nos realizarán las pruebas que necesitemos si no es con la cartera por delante. Por esto, una solución para ellos, sea el reconvertir estos hospitales en centros para ancianos de los que quizás, no salgan nunca por su píe. Miedo me da. Mucho miedo. Me recuerda a una película que ví hace muchos años. Creo que se llamaba la fuga de Logan, en la que a los ancianos (que no lo eran tanto), se les apartaba de la sociedad a lugares de los que no regresarían jamás...

    No entiendo la razón de que si somos más de 6 millones de parados, no estemos todos en las calles pidiendo justicia a tanta barbarie colectiva. Hoy, Iberia anuncia su ere a través del cual enviará a más de 4500 trabajadores a la calle...y seguimos sumando.

    Cómo pagaran sus hipotecas? será entonces y solo entonces, cuando nos encontremos en las calles, pero ocupándolas como indigentes. Una sociedad de Zombies, éso es lo que conseguirán...

    Me caliento, y no paro...sorry!

    Besos guapa!

    ResponderEliminar
    Respuestas
    1. Comprendo que te calientes, demasiados motivos tienes y tenemos.

      Un abrazo fuerte

      Eliminar
  5. Prácticamente, todas las entidades bancarias que lanzaron los millones de hipotecas que ahora padecemos, tiene clausulas que se pueden considerar "abusivas", como el caso de mínimos de "Euribor", e incluso algunas con los seguros de "swap" que ya han sido impugnados en los tribunales.

    Lo malo, es que nadie, o casi nadie, leía la "letra pequeña" del contrato.

    Timoteo me soltó una de sus sentencias hace unos dias : "Solo hay algo peor que atracar un banco, y es haber fundado uno".

    Creo que esta vez también tiene razón.

    Un beso.

    ResponderEliminar
    Respuestas
    1. Menos mal que con Timoteo cerca, los pies no se nos despegan del suelo.

      Un beso

      Eliminar
  6. Lo de no leer la letra pequeña era algo que se daba y a veces se sigue dando por hecho. Y con eso se ha jugado. Lo de La Caixa es tan indignante y amoral que fue un atraco sin disimulos. Uno que hará que nadie mínimamente inteligente quiera tener dinero ahí. Con el PSOE ha pasado que tambnién defraudó confianzas y sigue su descenso al infierno de la política. El PP poco a poco le seguirá también. La gente es tonta pero hasta los tontos saben que un martillazo en la cabeza duele y ya desconfían cuando les van a dar otro, por mucho que les sonrías. Entre bancos y gobiernos han eliminado la confianza. Y eso es grave.

    ResponderEliminar
    Respuestas
    1. Pues me temo que no andas desencaminado, separados, cada uno por su lado, con su problema personal, con su demanda sectorial, somos presa fácil, demasiado facil.
      Necesitamos creer, ilusionarnos, confiar para poder plantarle cara a tanta desgracia y salir adelante, pero no veo a nadie capaz de ponernos en rumbo.

      Un beso

      Eliminar
  7. Pilar muy diferentes en la forma, pero esta vez hemos coincidido en el contenido de nuestras entradas respectivas, lo que indica que es un tema candente en esta sociedad.

    Un abrazo :)

    ResponderEliminar
    Respuestas
    1. Lo que nos duele, es lo que nos duele.

      Un abrazo

      Eliminar
  8. Me parece fatal que se salven a los bancos... que son los que quitan y desahucian sin piedad... y a la sanidad nos estén bombardeando, quitándonos hospitales y haciendo pagar más y más a los pensionistas que ya han pagado suficiente durante toda su vida... hablo por lo que me toca.
    Besos!

    ResponderEliminar
    Respuestas
    1. Bienvenida LaDa, nos parece fatal, pero aquí estamos. ¿vamos a dejarles pasar?

      Un saludo

      Eliminar
  9. yo no confío nada en esas nuevas leyes que van a sacar con respecto a las hipotecas, lo único que van ha hacer va a ser callar la mala conciencia respecto a Europa, a la que importamos bastante poco.
    un beso, guapa

    ResponderEliminar
  10. Yo cruzo los dedos porque sirva para algo, para alguien.

    ResponderEliminar
  11. Pilar, yo es que no sé si aunque me lo hubiera leido entero me habría enterado de algo...resulta que allí había un señor, el notario, al que pagamos una pasta (por lo visto más de la necesaria) que a lo mejor (solo digo que a lo mejor) nos tendría que haber contado algo a todos los firmantes.

    Besos

    ResponderEliminar