, ,

PROBLEMAS DE ARMARIO

Tengo un problema al vestirme cada mañana y poco tiene que ver con el todavía cambiante clima de este otoño que nos cala, nos hiela y cuando ya hemos sacado botas, guantes y gorros, se apiada y saca un sol de manga corta.


Cómo no vestirme de verde, en apoyo a la escuela pública de tod@s para tod@s, al fin y al cabo tengo dos hijos y con mi sueldo de funcionaria o es público (y barato) o poca educación les podré dar. Decidido; verde.

Claro que como funcionaria que soy, me toca el negro, sobre todo si es viernes, para poder celebrar el viernes negro como corresponde, (además de lo mucho que estiliza) Bueno, me pongo la camiseta de manga larga negra y la del cole encima.

Pero sin necesidad de salir de casa, me topo con la blanca, la camiseta a favor de una Sanidad pública de calidad, gratuita y universal, aunque solo sea porque cuando las barbas de tu vecino veas pelar... Yo que he visto (demasiadas veces, vale) John Q aferrada a la caja de los kleenex idea de que en España eso no puede pasar, no seremos tan divinos como las chicas de Sexo en Nueva York, pero la sanidad la tenemos asegurada.

Ya la tengo liada, no me puedo vestir de blanco, de negro y de verde a la vez. A estas horas tengo la cama llena de camisetas y el tiempo del desayuno se acorta peligrosamente, mientras desde el armario me saluda inquieta la cuarta en discordia, mi camiseta naranja, la de la lucha por unos Servicios Sociales para todos y todas, la que se define más peleona, Recortes No, ¡No te calles! La que me duele más cerca, quizás porque hubo un día en que creí que la beneficencia y la caridad habían quedado relegadas a los libros de historia.

Mientras las contemplo, pensado en lo que hay detrás de cada una, en lo que estamos perdiendo cada día, me doy cuenta que con ellas tan solo satisfago mi necesidad de pertenecer a un grupo, al de los míos, frente a ellos, a los otros. Sin haber conseguido nada. Mis camisetas no sirven, como tampoco la asistencia a actos, sentadas o manifestaciones, a aquellos a quienes deberían interpelar ni siquiera les molestan demasiado (bueno un poco sí, pero por los problemas de tráfico más que nada), habiéndose convertido en el acto social de la semana, lugar de partida para las cañas con los amigos.

No se me ocurre apostar por la pasividad, el silencio o la resignación, pero no puedo evitar pensar que igual que otro mundo es posible, otro modo de protestar debe serlo y corre prisa inventarlo.



No os dejo sin sonrisa, hoy la que te regala el chófer del autobús cuando al verte llegar corriendo, abre las puertas  y te espera.

30 comentarios :

  1. ¡Genial!
    Un repaso muy, muy bueno para el fondo de armario de los recortes....¡¡¡Ay, cuanta mierda nos rodea!!
    (perdón)

    En fin Pilar, qué yo llevo la BLANCA.

    Besicos, amiga.

    ResponderEliminar
    Respuestas
    1. Pues motivos no te faltan, me temo.

      Un beso

      Eliminar
  2. Me ha encantado este post...yo tampoco se de que color vestirme asi q tendre q ir a li "Agata Ruiz de la Prada".
    Un beso fuerte multicolor.

    ResponderEliminar
  3. Son muchos los sectores, públicos o privados, que ya tienen los colores de las protestas. Ya hace tiempo que viene siendo así y no hay que cejar en tratar de conseguir que no se pisen los derechos de los trabajadores y de los ciudadanos en general. Hay que seguir luchando para recuperar nuestros derechos y nuestra dignidad.
    Un saludo

    ResponderEliminar
    Respuestas
    1. Hay seguir, sin duda, pero ¿no habrá un modo más efciaz?

      Un saludo

      Eliminar
  4. Habría que hacer una camiseta a rayas, cada franja con su frase.
    Somos más divinas que las de Sexo en NY, eso seguro. Sólo que somos anónimas.
    En cuanto a la sonrisa, esos gestos, poco habituales por lo que veo cada mañana, llegan.

    Un besote.

    ResponderEliminar
    Respuestas
    1. Mucho más divinas...pues tienes razón.

      Besos

      Eliminar
  5. La que veo muy a menudo por casa es la naranja.

    Te estás pasando de solidaria, con ello vas a tener un auténtico problema de fondo de armario.

    Saludos

    ResponderEliminar
  6. ¿Ves? es que mal que nos pese, sigue funcionando el "divide y vencerás"

    Tantos colores son la demostración. A ver si apostamos todos por el mismo!!!

    Besos

    Pd. Hay cosas que inmediatamente te ponen de buen humor, como lo del autobusero!

    ResponderEliminar
    Respuestas
    1. Un autobusero amable, vale por medio telediario o más.

      Un besote

      Eliminar
  7. Yo soy asiduo al verde y al negro.

    Estoy de acuerdo, empezamos a desfallecer, que no a desistir, pero hace falta algo.

    ResponderEliminar
    Respuestas
    1. Seguro que lo encontramos, como en las peliculas de aventuras, solo un instante antes...

      Un beso

      Eliminar
  8. Yo las camisetas me las hago espirituales y depende como me levante así salgo al mundo. Creo que has descubierto que las manifestaciones pacíficas no sirven para nada. La alternativa que cambiaría el mundo es ilegal y no se puede escribir pero oigo cómo todo el mundo la menciona a diario en todos los lugares por los que me muevo. No la quiero comentar demasiado pero si escuchas en las cafeterías con atención y poca vergüenza(el cotilleo es lo que tiene) te sorprenderán las medidas de los rebeldes que no creen en camisetas y pancartas. Dan miedo. Aunque tampoco podría poner objeciones a lo que dicen. Me quedo con ese autobusero que se merece un aplauso.

    ResponderEliminar
    Respuestas
    1. No sabes hasta que punto entiendo lo que cuentas, y me gustaría tener más argumentos para ponerle objeciones. Como bien has detectado, me flaquea la fé.

      Un beso

      Eliminar
  9. Las tres camisetas son preciosas por lo que representan.
    P.

    ResponderEliminar
  10. Cierto, que a veces pensamos que este modo de protestar, con colores, con camisetas, con manifestaciones no lleva a ningún lado, quien tiene que escuchar hace oídos sordos a nuestros gritos por un estado social que nos están robando.
    Algo debemos hacer mal. Pero desde luego no podemos quedar con los brazos cruzados. Seguro que hay otro modo de protestar, pero me temo que es jurídicamente ilegal.
    O nos liamos a hostias, o hacemos algo drástico o nadie nos escuchará. El problema es que aquí el palo sólo pueden darlo los que están protegiendo a esos, que justamente no tienen problemas con la educación pública, ni con la sanidad pública ni con el estado de bienestar.
    Esos, ya lo tienen garantizado, y además se alían con la policía para que les proteja de nuestros gritos.

    Me temo, que tendremos que inventar algo más que una protesta en la calle. Y si paralizamos el país? Todos a una!
    Y más drástico si cabe... con servicios mínimos incluidos. Nada. cero. Todos en huelga. Si, suena inconstitucional, pero también lo es lo que están haciendo y no parece que les importe un pimiento.
    A ver que pasa!

    Besos mediterráneos.

    ResponderEliminar
    Respuestas
    1. Mucho me temo que por ahí va el camino, pero las consecuencias pueden ser terribles.

      Un beso, verde?

      Eliminar
  11. Hay tesoro no sabes como te entiendo.

    Un besote.

    ResponderEliminar
    Respuestas
    1. Pues me haces sentir mejor, será por tonta, pero consuela.

      Besos mil

      Eliminar
  12. Sean camisetas, colores u otro tipo de expresion, el chiste es no dejar de alzar la voz, tarde o temprano servirá de algo bueno.

    ResponderEliminar
    Respuestas
    1. Quiero creerte, pero hay días que cuesta mucho.

      Un abrazo

      Eliminar
  13. Cuando te quieras poner una camiseta morada, yo te dejo la mía de ALADA (asociación de Lupus de Aragón) Jajajajajaja

    ResponderEliminar
    Respuestas
    1. Morada!!!

      Me la apunto ;), me temo que hasta para lo básico va a faltarnos y a quienes además peleais a diario con un bicho feo, las cosas se ponen más complicadas.

      Un beso

      Eliminar
  14. ¡Qué agobio con los colores! pero creo que cuando hay cientos de personas con un mismo color parece un mar dirigiendo su fuerza en una sola dirección. Lo entendí con el color blanco de las manos hace ya algunos años. Los símbolos también importan, pero pocos y muy claros para que sean significativos.

    Un abrazo:)

    ResponderEliminar
    Respuestas
    1. Quizás esa sea parte de la clave, nos dividen, nos entretenemos con lo más cercano y perdemos de vista el objetivo global, volver a ser libres y asumir las consecuencias.

      Un abrazo, gracias.

      Eliminar
  15. Oye. Te puedo mandar una bandera de Extremadura (Veeeerde, blanca y neeeegra).
    Y no te olvides del los lacitos de colores, uno para cada conmemoración.
    Con esta inflacción de colores, no puede venir sino la devaluación de los símbolos.

    ResponderEliminar