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OBERTURA (Estado de la Nación I)

"No he cumplido con mi programa, sino con mi deber"

Este argumento sólo puede defenderse ante quienes no tienen la consideración de iguales, carecen de capacidad, entendimiento, o resultan de todo modo inaccesibles.   


El deber entendido como aquello a que está obligado el hombre por los preceptos religiosos o por las leyes naturales o positivas, de acuerdo con la RAE, ¿puede ser argumento suficiente?  Para Rajoy sí y debemos entender que también para quienes le apoyan, ya que le aplauden y jalean. Sostener que tan solo una respuesta es posible, es la base de este argumento falaz.  

Y hasta aquí no podía llegar solo Rajoy, necesitó  la inestimable ayuda del PSOE (y de UPN), que dejaron la pieza sujeta, amarrada e impedida para defenderse, al elevar a categoría de dogma la estabilidad presupuestaria y la prioridad absoluta de los créditos destinados al pago de intereses y capitales generados por la deuda pública. La defensa del sistema bancario por encima de la defensa de las personas, es de este modo tan solo una conclusión lógica.  

El capital anónimo (peor es verles la cara y mantener la educación) va así siempre, por delante del ciudadano contemplado como proveedor de ingresos vía impuestos (si tiene aún una nómina, porque le resulta difícil escapar, como a los otr@s) y como nefasto agujero negro que consume muchos más recursos de los que aporta, pretendiendo entre otros excesos, acceso a la sanidad, la ecuación o los servicios sociales.  

Rajoy plantea esta falsa disyuntiva; o lo que yo he hecho o nada. 

Tras escuchar cómo ha rescatado a Europa de su propia ceguera, que la transparencia (en sus labios suena Rosebud) es la solución para el futuro (del pasado no hablamos, que agua pasada no mueve molino ni obliga a dimisión), que la corrupción no es para tanto (este es un país limpio, lavado con perlán, o es que no sois viajados?) y que ante todo hay que atenerse a las formas sea para protestar o para separarse, quizás no sea preciso escuchar más, al fin y al cabo, esto no es Bulgaria y a él le quedan tres años, y se compromete a no moverse un ápice de su deber (del programa ya ni hablamos, aunque a lo mejor antes del fin, los autónomos no pagan el IVA que no cobran)


Si este es el capitán, y el triunfo es que somos capaces de castigarnos solos sin precisar que sea otro el que nos purgue, me apunto al irresponsable grito de Mafalda.


(vale, soy incapaz de dejar de seguir el debate, a falta de otras sustancias, la información política me "pone")

3 comentarios :

  1. Esta frase que la dijo hace unos cuantos días en una entrevista, es una auténtica desvergüenza, denota la ausencia total de carácter democrático. ¿Cual es su deber?, salvar a España, que diga cual es la clase de España que quiere, este claro que la que quiere es aquella que está cubriendo sus expectativas especulativas y de robo sistemático de lo privado.

    Su obligación era cumplir con el programa por el que le votaron los millones de votantes (yo no), acepto la mayoría, su deber, me la suda.

    Saludos

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  2. Mendacidad : Habito o costumbre de mentir. ( Definición según el diccionario de la RAE ).

    E invocar el cumplimiento del deber, es peligroso. Fue lo que alegaron en su defensa aquella banda de criminales que fueron juzgados en Nuremberg, fue lo que alegaron en su defensa los militares golpistas argentinos, y ha sido siempre lo que han alegado una multitud de criminales e incompetentes.

    Pásate a un buen programa de música, y deja el debate, porque de la palabrería hueca, nunca ha surgido ninguna solución a nada.

    Un beso.

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  3. jajaja, su deber es que volvamos a la edad media? tiene narices. Un besazo.

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