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FUNDIDO EN NEGRO

No sería sincera si afirmase ahora ser una gran admiradora de Sara Montiel, seguramente porque la ya inmortal manchega ha ido envejeciendo malamente ante mis ojos, arrastrada por platós televisivos para sustento de sus hijos (qué no haría una madre por un hijo, después de bautizarlo como Zeus?) y perdiendo ese aire de diva lejana e increíblemente hermosa que nos regala el cine, donde nadie envejece, engorda, se arruga y desarruga.


Pero no deben ni el presente ni la realidad restar un ápice a la biografía de una mujer que salió de la España profunda, triunfó en Mexico y Hollywood y volvió a conquistar al mundo desde un cine español rodado frente a todas las dificultades. Sensual, racial, valiente, distinta y sorprendentemente libre, Saritísima se ha ido, para alcanzar la gloria que la retendrá siempre en la memoria como la María Luján de El último cuplé (cuando fumar aún era atractivo) o la india impresionante de Veracruz.

Tampoco sería cierto decir que la obra cinematográfica de Bigas Luna sea una de mis favoritas, demasiadas veces el exceso de pasión de sus películas, raramente sujeta a criterios de sutileza, discreción o elegancia se me han hecho duros y pesados.

Un hombre al que recordar con aprecio, por su obra, sus batallas (reconozco que me encanta encontrar la silueta del toro en las carreteras), sus ideas geniales (Zaragoza le debe la nueva escenografía de la ofrenda de flores, mucho más hermosa que la traicional) y su valentía al apostar por actores nuev@s actores y al que debo la escena erótica más intensa que jamás he visto, sin duda la causa de mi eterna adoración por Javier Bardem. Él no quería homenajes públicos, bien sabía que no hay como morirse para que te declaren santo.

De la Dama de Hierro ya hablaremos otro día, que se me pone difícil encontrar una sonrisa si me detengo a pensar en lo profundo de su obra y la cohorte de herederos que actualmente ejercen su labor, quizás con menos gracia pero con la misma intensidad.


Dejemos que Sara nos pinte una sonrisa,  

10 comentarios :

  1. Qué bella fue, qué ecléctico él, que X eso.

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  2. Esta semana ha sido super trágica... se han ido muchos buenos.

    Besos!

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  3. Nunca he sido admirador de ella ni de sus películas, salvo alguna que hizo del oeste como fue "Veracruz" bajo dirección de Robert Aldrich.
    Hay que reconocer que en los años 60, uno estaba en sus primeras etapas juveniles y con mucha imaginación, Sara era una mujer muy guapa y a pesar de que según la iglesia de la época decía que el onanismo producía meningitis, sin embargo los hombres de hoy, niños en aquella época, solo tenemos algunas goteras por lo demás estamos bien, gracias Sara.

    Sobre Margaret Thatcher solo decir que, junto con la amiga Alemana que hoy rige los designios de Europa, son dos claros ejemplos de que no se cumple en dicho de que si nos gobernaran mujeres iríamos mejor.

    Saludos

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  4. Por desgracia me quedo con la admiración "libertaria" de nuestros artistas.

    Un fuerte abrazo Pilar!

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  5. "La muerte nos iguala a todos. Es la misma para un hombre rico que para un animal salvaje." Es una frase del Dalai Lama. En un mismo día abandonan este mundo seres tan dispares. Sara fue guapísima y una "rara avis" en la España que vivió. De las películas de Bigas Luna, tengo una opinión desigual, las primeras peliculas fueron extrañas y rompedoras y para mi su obra es desigual. De todas las vistas (diría que las he visto todas) destaco "Son de mar" por encima de todas.
    La otra muerte ... no sé, todos se mueren no?

    Saludos!

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  6. No hace falta que hables de la Thatcher porque a lo mejor no pasas ni un buen rato haciéndolo. Y total, ahora ya da igual. Mientras no me la santifiquen sólo por haber hecho lo que haremos todos que es morirnos ya me va bien. Legendaria su frase de el que no trabaje que no coma (incluso aquellos que no pudieran trabajar). Y legendaria su afición a personajillos como Pinochet. Hoy se les ve el plumero a los que la defienden o la elogian.
    Bigas Luna me gustaba a ratos y tenía algunas películas muy originales. Su "Angustia" filmada en un cine me impresionó hace muchos años.
    De Sara ni bien ni mal. Ni la seguía ni la odiaba. A esta la dejo en el purgatorio.
    Y por eso de que escribo once horas más tarde que tú añado a José Luis San Pedro.
    Esta Primavera está verdaderamente asesina.
    Besos.

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  7. De la Thatcher me quedo con su demostración de que las mujeres podían llegar al poder incluso en el corazón del imperio, incluso sin pertenecer a una saga de políticos que legan a sus hijas el poder como herencia. De su gestión política no me gusta nada y cuando digo nada quiero decir nada.
    De Bigas me gusta su manera de desvincularse de la uniformidad: en los temas que elegía, en los actores, en la forma de filmar. Del producto final, me gustan unos más que otros.
    Sara Montiel fue una actriz mediocre pero una mujer libre. Su mediocridad se superaba con una tele-fotogenia que saltaba de las pantallas y hacía de ella una diva, una estrella. De su Último cuplé me gustaba Raf Vallone, que estaba buenísimo entonces. Sara se puso por montera todas las normas de un tiempo que se regía sólo por las apariencias. Eso es lo que me gustaba de ella.

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  8. Por aca siempre nos deleitamos mirando la pelis de Sarita.


    Besos

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  9. Viene la primavera algo más que loca o demasiados han descubierto el botón de para el mundo para bajarse...

    Besos a tod@s

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  10. Yo tampoco la admiraba la verdad, pero... que DEP. Un besazo.

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