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Y ¿TÚ DE QUIEN ERES?

En 1994 visité Thailandia e Indonesia en plena polémica por las acusaciones de ONGs por el uso de mano de obra infantil (y esclava) por parte de empresas como Nike y Reebok, allí eran donde se fabricaban.


Recuerdo haber hablado el tema con alguno de los guías que nos acompañaron, que ofrecían otra luz sobre aquella realidad; era cierto que muchos menores trabajan en las fábricas y que cobraban unos sueldos que nos parecían miserables, también lo era que trabajaban muchas horas y que muchos de ell@s vivían junto a sus familias en las fábricas, pero que debíamos pararnos a pensar que sin aquellos trabajos, sin aquellos escasísimos salarios muchos de ell@s no podrían sobrevivir más.

Un cuadro propio de Dickens en un entorno maravilloso, recuerdo que pensé y ni en aquel viaje ni hasta mucho tiempo después (ambas compañías firmaron compromisos de erradicación del trabajo infantil e impulsaron campañas de formación y apoyo a las comunidades que empleaban) compré material de ninguna de esas empresas. Con el tiempo, lo olvidé.

El año pasado un abultado número de reportajes denunciaba las condiciones de vida y trabajo de los chin@s que fabrican los carísimos productos de Apple, y la empresa se apresuró a informar de sus nuevas medidas de control sobre la contratación de sus subcontratas en el gigante asiático (al que ha ido a visitar Cospedal, por cierto).

Hace apenas unos días, han muerto atrapadas en una fábrica cientos de personas en Bangladesh, algunos medios aseguran que fabricaban prendas para El Cortes Inglés, Mango, H&M y Primark, cobrando salarios de 30€ al mes. Que la ropa de Primark se debe fabricar en lugares muuuuy baratos no extraña a nadie, pero ¿cómo justifican sus precios, si es cierta la información, El Corte Inglés o Mango?

No quiero enriquecer a quienes abusan de los demás, no quiero sentir que mi ropa, mi teléfono, mis zapatillas, o las naranjas de mi desayuno llegan a mi casa con ese rastro de esclavitud. Pero, cómo evitarlo, no hay modo de saber ni siquiera dónde se fabrican las cosas (el 84 del código de barras no sirve para eso) y mucho menos si el empresario cumple las normas laborales del país donde instala la empresa que antes creaba empleo y riqueza en casa. 

Comienza una nueva semana, de esas con sorpresa en medio y si bien es cierto que el invierno ha vuelto, no es excusa para no salir a la calle con una sonrisa, porque aunque no lo veas estamos mejor que antes (Rajoy dixit) hoy puede ser un gran día.

18 comentarios :

  1. Estuve en China hace dos años. Igual que te pasó a ti, me contaban que no todo es como parece, que los salarios mínimos están bien y que las fábricas donde se trabajan 15 horas por sueldos míseros no son reales. Con mis propios ojos vi a trabajadores durmiendo en las horas de trabajo, y comiendo, y no podías molestar porque no te atendían. Me resultó curioso...
    Pero que existe la explotación es un hecho, y que el mundo se aprovecha de los más desfavorecidos, también. Hace muchos años que compro ropa fabricada en europa, pero porque me lo puedo permitir. Es imposible decirle a la gente que se conciencie con esta problemática cuando su presupuesto para comida es inferior al precio de mis camisetas.
    Mientras, a seguir sonriendo. Es lo que nos queda.
    Un beso.

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    1. Es complicado saber de donde viene lo que compras y sobre todo dificil de exigir el compromiso de pagar más a quien cada día tiene menos.
      Un abrazo

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  2. Sí, hay que sonreir aunque sólo fuera para agradecer a la vida que nos haya colocado en lugares más apacibles.
    Dicho lo cual, es verdad que tenemos un cierto poder de control: no comprar productos en cuya manufactura no se respeten los derechos laborales. De lo contrario, estamos colaborando a mantener la esclavitud en esos países. Y eso vale tanto para Zara como para Loewe.

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  3. La verdad es que es tan asqueroso y deplorable todo lo que envuelve al comercio y al consumo cuando uno contempla las imágenes de las condiciones de trabajo de muchos niños, mujeres y hombres en diferentes partes del mundo. Tememos que asumir muchas responsabilidades con nuestro consumo.
    Muchas gracias por la canción Pilar.

    Un fuerte abrazo!

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  4. ¿Yo que quiero? COMERCIO JUSTO, ¿te enteras? COMERCIO JUSTO y hacer el boicot a esas empresas.

    Discúlpame por chillar pero me he levantado mal, de nuevo frío y nieve a tiro de piedra, ya empezaba a acostumbrarme al calorcito, igualmente no podía pensar que las chorradas del Sr. Rajoy y sus muchachos estaban tan cerca de casa, casi hasta las podía escuchar sin poner la tele. Atacado estoy.

    Un saludo

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    1. Respira, respira...


      Yo tambien te quiero

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  5. He trabajado para una de las marcas quE mencionas, de hecho colabore con el departamento de política corporativa a nivel EMEA (Europa, África y Oriente próximo),
    El tema que Planteas es muy complejo... La empresa en la que yo trabaje fijaba cláusulas de sueldo mínimo, máximo de horas, edad mínima. Auditorias laborales sorpresa. Penalizaciones durisimas en caso se incumplimiento... Todo inútil, es muy difícil luchar contra las costumbres locales y controlarlo todo, todo el tiempo...
    La única solución seria dejar de producir en esos países, pero entonces no compraríamos porque nos parecería caro todo... Todos tenemos la culpa.

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    1. Compraríamos menos, pero a nuestros vecinos, apoyandonos entre todos y si que se lo lleven los intermediarios...vale, sueño despierta.

      Gracias por tu comentario, de verdad

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  6. ainsss, tienes razón, y ¿cómo saber si compramos productos de empresas que malcontratan? Todo es tan complicado. Un besazo.

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  7. Hay productos que sí que se puede identificar cual es su origen y el consumidor puede actuar en consecuencia (aunque pensemos que comprar o no un abrigo o un pantalón nada aportarán a la erradicación de esa esclavitud, nos equivocamos, hasta la más alta montaña está constituida por granitos de arena). Pero hay otros productos que, como bien dices, nos dan gato por liebre. Hasta donde podamos... debemos colaborar a esa erradicación de una esclavitud tolerada y rentabilizada.

    Saludos, Pilar.

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    1. En ello andamos, me encanta verte (leerte)

      Un beso

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  8. Porque no dar trabajo a los padres de esos niños?
    Es explotacion del hombre por hambre al dinero.
    Yo no compro nada de estas empresas.

    Besos

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    1. Si las tienes controladas, fenomenal, a mi se me escapan.

      Besos

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  9. pobre gente, cuanto sudor y sangre llevamos en nuestras ropas de marca. 30$ al mes(salario mínimo en Savar, en Bangladesh), 6 o 7 días de trabajo a la semana. Terrible. Pero mejor nos callamos que si se entera Rajoy vamos de culo. No le demos ideas.

    Besos Pili!

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