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AGRIDULCE

Yo quería reservar como  sonrisa  el Premio Ciudadano Europeo del Año, concedido a la PAH, porque a pesar de todo, una parte de mí quiere seguir pensando que otra Europa es posible, quizás por los muchos años de pelear con "bruselianos" o por haber leído con admiración a europeístas convencidos como Jaques Delors, por haber tenido envidia de los Erasmus o por pensar que juntos somos más.


Pero la realidad es tozuda y se hace difícil felicitar a Ada Colau, sin hacer referencia a la rabia, la indignación y la violencia verbal con la que han reaccionado demasiados miembros de la clase política, ciertamente destacadas las declaraciones de Esperanza Aguirre (ella siempre sabe destacar), o de buena parte de la prensa. 

Es cierto que no he oído a miembros del PSOE criticar el premio, pero no olvido su defensa cerrada de sus compañeros del PP, presuntamente amenazados por los escraches, olvidando, en un típico cierre de filas entre iguales (como hacen para reconocerse a sí mismos derechos inconcebibles como las dietas de alojamiento y manutención, prebendas como los Iphones, los Ipads o los gintónics a precio de saldo), que "les va en el sueldo" escuchar lo que los ciudadanos tengan que decirle a pesar sobre todo cuando no les guste.

Que el Parlamento Europeo, única institución directamente democrática de la Unión (aunque sea casi imposible recordar a quien votaste para ir a allí y que los partidos usan Europa como cementerio de elefantes) valore la iniciativa ciudadana de lucha contra la situación de abandono y miseria de quienes no pueden conservar su casa, es motivo de orgullo, porque esa barricada, aunque no les guste es "marca España".

La ausencia de los príncipes de la última boda sueca quizás también lo sea, antes no se perdía la ocasión de copar las portadas del cuché asistiendo a un evento elegante, donde se observaba con naturalidad que en buena parte de Europa existen monarquías, aunque quizás en este caso alguien hubiera comparado no ya vestidos y aderezos sino aspectos más sutiles como que el marido de la princesa ha tenido que optar entre la realeza fraternal y sus negocios, renunciando a un título real, ¡cuánto saben los suecos! Y qué de cuento la boda.

6 comentarios :

  1. Con lo que le está cayendo a la pobre Ada Colau, como te atreves ni tan siquiera a nombrarla. Lo que manifiestas sobre el PSOE, llevas toda la razón y he de decir que me avergüenzo de ese partido al que pertenecí, un partido sin ideas, sin lideres y vendido a la banca de tal manera que se confunde con el otro.

    Saludos, estoy muy pero que muy cabreado.

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  2. Cierto Pilar. por desgracia nacional propia hay que felicitar y quitarse el sombrero ante todos los miembros de la PAH con Ada Colau al frente de ella.
    Que poco me gustan la bodas :-)

    Un fuerte abrazo!

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  3. Hoy he oido al principe alabar a su homólogo de Japón echando por tierra la política europea para levantarnos de la crisis. Quizás haya alguien inteligente en la zarzuela.

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  4. Durísima lucha la que sigue manteniendo Ada Colau y parece que va a peor. Este tipo de premio fuera de tus fronteras a Colau me recuerda a cuando en el franquismo premiaban a Buñuel fuera pero lo prohibían dentro. Salvando las distancias, claro, pero no demasiado. Saludos.

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  5. Y el mentado parlamento europeo, ¿sirve a los europeos? o es otro saludo a la bandera.

    Besos

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  6. Esto ya es una merienda de negros y perdón por la expresión, pero lo del parlamento europeo me parece otra castaña y una tomadura de pelo. Las bodas también me van poco. Y en cuanto a lo del PSOE actual poco se diferencia de los peperos.

    Besos Pilar.

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