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TRES TRISTES TIGRES


Resulta curioso analizar como ante el evidente fracaso de la intervención de la troika ("los hombres de negro") en Grecia, cada uno de los integrantes de este poderoso y escasamente democrático grupo han reaccionado.

Recuerdan a unos adolescentes explicando cómo les ha ido en los finales; el que parece más serio, aquel a quien se le presumía una mayor preparación, da un paso al frente expone la enorme diferencia entre su objetivo y sus resultados y asume el error (no quiere decir con esto, que proponga un modo eficaz de resolver el desastre económico y el terrible sufrimiento que han causado y siguen causando a la sociedad griega), avanza alguna explicación contextual pero agacha la cabeza y pone carita de lamentarlo.

El más democrático (aunque sea con minúsculas), el que parecía más preocupado por impacto social de sus decisiones, el que era juez y parte, despliega un mundo de justificaciones e incluso defiende el conocido como escenario 0 "¿que hubiera pasado si no actuamos?" respondiéndose de inmediato que la situación sería peor (creo que los griegos no son capaces de imaginar cómo y eso que ellos inventaron la tragedia).

Y el tercero, el que tiene la capacidad de actuar directamente, el que no precisa ni acuerdo internacional, legitimidad democrática, o antecedentes históricos de experiencia probada (mala pero experiencia, y si hay dudas que se les pregunte a los países sudamericanos, acostumbrados a padecer las directrices del FMI) para hacer lo que le parece oportuno con la moneda que se ha convertido en nuestro carcelero; el tercero, simplemente mira de reojo y se calla, quién se creerán los griegos (y de paso todos los demás) para poner en duda su actuación.

Tres organismos, Fondo Monetario Internacional, Comisión Europea y Banco Central Europeo, tres pésimos estudiantes que en vez de calabazas presentan como resultados un país arrasado, una población depauperada, un futuro hipotecado, y tras su breve comparecencia se marchan a otra cosa, porque por supuesto de asumir responsabilidades nada, y de reparar el daño causado menos.

¿En manos que quien estamos? No, no contestéis que sois tod@s demasiado correct@s para mancharos las manos tecleando los apelativos que los califican, así que dejémoslo en "aprendices de brujo" y "monos de titiritero".

Hoy la sonrisa es para la memoria de un inglés afincado en España junto a un abrazo para Wilt que ya no tiene quien le escriba, gracias Tom Sharpe, tanto por tu valentía personal como por todas esas horas de sonrisas (y hasta carcajadas) que tu humor siempre disparatado e inteligente nos ha regalado. 

Os dejo un breve ejemplo:
(...) Durante toda esta controversia, Wilt permaneció sentado, sumido en silenciosa ensoñación como hacía en eso momento, meditando sobre la curiosa suposición moderna de que uno puede alterar los hechos utilizando las palabras de manera diferente. Un cocinero era un cocinero, por mucho que se le llamase Científico Culinario. Y llamar a un instalador de gas  Ingeniero de Gases y Licuefacción no alteraba el hecho de que estaba siguiendo un curso de instalación de gas. 

Esta justamente considerando cuánto tardarían en llamarle a él Científico Educacional o incluso Funcionario de Procesos Mentales, cuando fue arrancado de sus meditaciones por una cuestión de "horas de contacto".

- Si pudiera conseguir una interrupción del horario departamental, sobre la base de una hora de contacto en tiempo real- dijo el doctor Mayfiel-, podríamos computerizar esas horas de solapamiento que, en las presentes circunstancias, hacen inviables nuestros niveles de dotación personal según un análisis de coste efectivo. (...) 

Fragmento de ¡Ánimo, Wilt! de Tom Sharpe.

10 comentarios :

  1. Pilar:
    Allá por 1990, un compañero de oficina pontificaba así: "vos los ves haciendo las cosas mal y decís: ¡qué inútiles!; no, no son inútiles, lo hacen así porque de ese modo les conviene".
    Sabias palabras.
    Un gran abrazo.

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  2. Un magnífico título que define muy bien a esos personajes.

    Saludos

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  3. Por el título pensé que nos ibas a hablar de Cuba.
    Bueno, el problema de esta gente es que nos han dejado el trigal hecho un asco.

    Esa sonrisa que nos dejas es una joyita...

    Besos, Pilar.

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  4. Cualquier personaje de Sharpe gestionaría mejor nuestros destinos!

    Saludos!

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  5. No tenía claro cómo definir a esos tres cuando leí las noticias pero me has sacado de dudas. Aplaudo la imagen de los adolescentes dando explicaciones. Son un insulto para los griegos. Especialmente porque los griegos ya sabían que su actuación iba por mal camino. Y cualquiera con sentido común. Y porque los errores, eso también lo sabemos, siempre los pagan los mismos.
    Sobre Sharpe pues eso, un autor que lees durante años y luego lo recuerdas y se puede volver a leer porque me hacía reír. Me recuerdo soltando incluso carcajadas con alguno de sus Wilt. Descanse en paz.
    Buen fin de semana.

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  6. A ese trío habría que regalarles un monopoly, para que hagan experimentos en casa, sin reventar la vida de millones de personas.

    Por cierto, Christine Lagarde tiene abierta una investigación en Francia por favorecer económicamente a un amiguete, con cargo a los contribuyentes, claro.

    En todas partes se cuecen habas.

    Un beso.

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    PD No es spam, así que borra el comentario, no es necesario que sea publicado, solo queríamos informarte.

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    1. SI saco un rato (que no está fácil) me paso. Muchas gracias por acordaros de mí.

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  8. con un miau, miau, miau deberíamos tenerlo todo resuelto ¿no?

    besos a tod@s.

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