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NO ME PISES

Mi infancia no son recuerdos de un patio de Sevilla, o de un huerto claro donde madura el limonero, la mía es más de sol y playa; aunque entre los muchos y felices recuerdos de mi infancia había uno no tan brillante y alegre, que hasta ayer no fui capaz de vencer.



Cuando yo era niña el verano era entre otras muchas cosas tiempo de chanclas, esas azules y blancas de puro plástico (con sus rebabas y todo), una liberación para los pies acostumbrados a la jaula indeformable de aquellos gorilas con los que vivíamos el curso escolar, una alegría para los dedos que veían el sol, o un martirio para alguien como yo.

Sin mis protectores Gorilas, cada uno de mis deditos quedaba expuesto al mundo, y aunque os suene raro, estoy bastante más cerca de un pato que de un cisne, capaz de tropezar en lo más llano, de golpearme con todo y de meterme debajo de cualquier otro pie, incluso el mío.

Así que la liberación
en un instante se convertía en condena  y aunque no le poníamos nombre al arte de martirizar al débil, torpe o diferente, los niñ@s son como son y enseguida alguien se daba cuenta de mi caminar pendiente del suelo y con una habilidad que siempre me maravilló, deslizaba su pie sobre mis chanclas para que tropezase.  

Al principio del verano solo suponía un traspiés y un rasponazo entre los dedos, pero a medida que la estación avanzaba, el tope azul cogía holgura y en cada accidente se salía y nada te evitaba el suelo.

No creáis que no busqué una solución, pero elegir entre chanclas y cangrejeras es como entre yuyu o muerte. Ya adivinaba yo que se podía ser estilosa con chanclas (Gisele Bündchen, vino a demostrarlo más tarde) pero con cangrejeras, jamás.

Por años he esquivado cuidadosamente las chanclas y desde que las sandalias de dedo escaparon de su hábitat natural de playas y piscinas, cualquier calzado que supusiera meter algo entre mis dedos, hasta ayer, frente a ellas simplemente despedí a aquella niña y caí en la tentación; serpientes tenían que ser. 

 

Camino luchando por no perder las bolas chinas más tensa que si fuese al patíbulo, pero tan "mona" y sonriente.

18 comentarios :

  1. Qué maravillosos esos largos veranos de cangrejeras en los que acababas con un bonito dibujo de esqueleto en cada pie.
    :)

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  2. Que estupénda estarás. Seguro que solo es cuestión de acostumbrarte.
    Tu dominas a las serpientes, pues no es nadie mi niña...
    ¡¡¡SEGURO QUE SI!!!
    Besitos mil con todo cariño.

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  3. Que bonitas Pilar, y además "cerradas" en el sentido en que si por suerte o desgracia se te rompe el "pichorro" que se mete entre los dedos, podrás seguir caminando. No te cuento nada raro! A
    mi me ha pasado en dos ocasiones y no veas para llegar a casa qué odisea Jajajajajaja

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  4. Se por propia experiencia lo que son "los gorila", me los ponía hasta cuando regalaban con su compra una pequeña pelota de goma verde marca de la casa, conozco lo que son unas chanclas, pero ¿que coño son una cangrejeras?.

    Un abrazo.

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    1. Unos zapatos de plástico transparente, con aberturas a los lados que te servían para ir la playa, o al menos eso se hacía en mi entorno.
      Aquí te dejo una foto:
      https://encrypted-tbn3.gstatic.com/images?q=tbn:ANd9GcQ09IT5qpCQUqiyYjn3GKc_ObqKvES968lfGpeEoLrzKZpw-uT1

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  5. Compartimos lo de asemejarnos más al pato que al cisne(y a mí hasta me gusta así, como el Lucas de la Warner o mi querido Donald por siempre, que simpáticos son un rato). Y también la infancia playera aunque yo sí tuve un limonero y hasta un naranjo en el patio de la casa de mi abuela materna. No soporto nada entre el dedo gordo de mis pies y el siguiente. Ni entre ninguno de mis dedos. Está claro entonces que no tengo qué decidir sobre qué ponerme en los pies. Cualquier cosa que no incluya esa incomodidad.

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    1. Ten cuidado unas serpientes pueden esperarte a la vuelta de casa...

      Besos

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  6. Menos mal que alguien lo ha preguntado antes que yo. ¿Qué son las cangrejeras?
    Lo de las bolas chinas mejor ni lo pregunto, no sea lo que me imagino.
    Que disfrutes el verano y, aprovechando tu introducción, te recuerdo Colliure. Bonita excusión.

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    1. Como este es un blog sin rombos no puedo contestarte alo segundo, que ya lo sabes malosa, y a lo primero, te dejo el enlace a una foto, que fina hija, tú que ni las conoces.

      (Colliure está en la agenda)

      Besos

      https://encrypted-tbn3.gstatic.com/images?q=tbn:ANd9GcQ09IT5qpCQUqiyYjn3GKc_ObqKvES968lfGpeEoLrzKZpw-uT1

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  7. Preciosas....así que no te queda otra que acostumbrarte a ellas....besoooosss

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  8. Parecen una tortura eh?

    Ánimo.

    Besos.

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  9. antes muerta que sin sandalias...

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    1. O que sencilla, jeje.

      me encanta tenerte de vuelta.

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