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LAS PALABRAS DE OTROS

Entre los artículos de opinión del domingo, me gustaría recomendaros La clase media de Fernando Rivarés, en el Periódico de Aragón:


"Hace dos años casi un tercio de la población española se consideraba clase media (encuestas del CIS). Muchos, porque no se sentían clase trabajadora y no se atrevían a pronunciar algo por lo visto tan cargado de ideología y sin glamur. Hoy ya no se sienten. Pero nunca lo fueron, fueron trabajadores asalariados que vivían (algunos bien) exclusivamente de su sueldo y de las condiciones de protección que ofrecía un estado de bienestar incipiente y maltrecho que hoy camina por debajo de sus cimientos. La clase media es aquella que posee recursos para vivir sin depender de un salario a cambio de su fuerza de trabajo. Si el sueldo que recibimos es alto y nuestras exigencias básicas están más que bien cubiertas, no nos convertimos en clase media sino en trabajadores bien pagados. Porque si ese sueldo desaparece como ocurre a cada vez más gente, no comemos. Y si se reduce y vivimos sin un estado social, nuestras necesidades básicas corren peligro. (Enhorabuena, Presidenta Rudi). ¿Apocalíptico y radical? No y si. Apocalíptico no, porque tal afirmación no vislumbra el fin de la civilización sino la transformación rápida a un modelo social distinto y peor. Radical sí, porque habla de la raíz.

En Aragón apenas existe la clase media. Cuando un país es próspero y roza niveles de justicia más o menos generalizados, la mayoría de su población vive en mínimos estándares en la que tiene asegurada una vivienda digna, alimentación, cultura, transporte, educación y sanidad, además de aire respirable y un medio ambiente habitable. Pagados con recursos públicos porque la mayoría de los recursos son propiedad de la comunidad y producidos por el esfuerzo de todos para todos. Aquí no. Lo que ayer eran derechos humanos básicos a ampliar y afianzar son hoy excesos que hemos cometido nosotros.

El lenguaje utilizado para embutirnos tales ideas como carne picada en un intestino no se parece en nada a la argumentación política, no tiene ningún rasgo de lenguaje ilustrado y racional como se debe presuponer en seres alfabetizados con todo un sistema cultural (defectuoso y a la baja, sí, pero sistema cultural) a su disposición. Es lenguaje publicitario. En ese lenguaje traicionero nos dicen que hay que emprender, crear empresas y no sé qué cuentos de salidas individuales a la crisis-estafa. Lo que significa que "cualquiera pueda lograr mejorar su situación personal". Pero no se trata de que cualquiera pueda lograr sino de que todos la logren, una diferencia no sólo semántica sino económica y política. Un sistema que abrace a todos por igual y un poco más a quien más lo necesita.

Hoy hace justo cinco años de la quiebra de LehmanBrothers (15/09/08) algunos de cuyos culpables son hoy miembros del gobierno. Esa quiebra no anunció lo que llaman crisis sino que la desveló. Desde entonces, la mayoría de las personas hemos perdido derechos, oportunidades, recursos y servicios. Algunas, la vida y la dignidad. Y esas necesidades básicas de todos y para todos (vivienda, alimentación, cultura, transporte, educación y atención sanitaria) no están en la agenda del gobierno y de quienes le mandan, y no caben en su modelo. ¿Suena viejo, no? Muy viejo, eso es lo peor."

FERNANDO RIVARÉS
Periodista y activista. Blog.fernandorivares.com

5 comentarios :

  1. Lo que parece cierto es que habíamos vivido por encima de la realidad. No sólo nos habíamos creído clase media sin tener bienes para mantenernos, burguesía sin tener cultura para ser ilustrada sino, sobre todo, nos habíamos creído seres libres y resulta que éramos poco más que parias.
    ¿Y ahora qué?

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  2. Ahora, creo que tod@s sabemos qué, pero nos negamos a asumirlo.

    Besos

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  3. Metiendo el dedo en la herida. a veces hay que hacerlo para obligar a mirar
    buen post
    Besos

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  4. Lo lamento por aquellos que, teniendo que madrugar cada día, se creyeron no solo clase media, sino superior, convencidos por aquellos que les vendían ese título en cómodos plazos para sostener la mentira.

    Ahora falta el trabajo y el sistema de solidaridad que nos iba a proteger es inexistente, porque los señores de los mercados han de cobrar religiosamente la deuda, eso sí. A ellos que no les falte.

    Eso sí es clase alta, la de arriba del todo, vamos, que sin mover un dedo, cobran y todos bailan a su son.

    Más viejo imposible.

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  5. Lo de estas estadísticas, es algo que ya me había sorprendido haca seis o siete años atrás cuando se publicaban. ¿ Clase media alguien que vive de una nomina, por alta que sea ?.

    Lo poco de bueno que tiene esta situación, es que ha abierto los ojos a muchos, a veces de una manera demasiado amarga.

    Por decirlo de una manera gráfica, emplearé la definición que usaba un amigo mio algo "rojíllo" en la época de la burbuja :

    " En el día de hoy, cautivos y desarmados, las hordas proletarias pacen apaciblemente gastando su dinero en las grandes superficies. La guerra, ha terminado ".

    Ni que decir hay quién perdió esa guerra.

    Un beso.

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