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CON LOS DEDOS CRUZADOS

Desde hace algún tiempo me los voy encontrando por las calles, suelen ser de mediano o pequeño tamaño, muy diferentes entre sí pero con mucho en común; el olor a nuevo, su cuidado diseño, la originalidad y las toneladas de ilusión.


Me suelo acercar despacio, como quien acecha una presa; valorando la ubicación, calculando la inversión, con una sonrisa en la cara y los dedos cruzados.




Algunos son producto de un estudio profesional, con todos los detalles controlados, determinados y decididos por el "dueño" de la idea, pero son nuevos en la plaza y esa es su oportunidad.



Pero la mayoría defienden la factura artesana de su nacimiento, cada detalle pensado y repensado, unos se han atrevido de la mano de modas que quizás consigan quedarse, como hacer pasteles de colorines y formas diferentes.


 

Otros, ya maestros en las artes de moda, dan el salto de la cocina doméstica y la página web, al riesgo de subir una persiana cada día, y conseguir que la novedad se convierta en tradición, poco a poco van consiguiendo que encargar unas galletas especiales sea un detalle valorado, y que para tomar un café con un croissant no sea preciso escapar a París. 

Quizás salgamos menos y no tengamos para grandes cenas, pero en pequeños platos la belleza se está haciendo un sitio.




Mención aparte merecen los que se atreven a darle la vuelta a lo tradicional, incorporando servicio, diseño y valor añadido, las nuevas fruterías capaces de lo más sencillo y de las cestas más preciosas conviven con las pescaderías a la antigua pero otro aire.





Nuevos locales que buscan la complicidad del cliente tratando de crear ese espacio a mitad de camino entre el salón de casa y el bar de la esquina en el que sentirte cómodo y bienvenido, junto a otros que proponen nuevos sabores que lejos de lo globalizado quieren mostrar como sería si pudieras marcharte lejos y disfrutar de otras culturas, pero con ese cuidado detalle de quien valora lo que ofrece, porque es su propia historia





Y loc@s maravillos@s que se atreven a apostar por la cultura y el futuro, incluso con una taza de té. De  todos estos "brotes verdes", de este sarpulido de nuevos locales que proclaman su pasión para salir adelante, el que más ternura me produce es una libroteca/tetería que dos mujeres valientes acaban de abrir convencidas de que en este mundo digital, un buen libro sigue teniendo un hueco.

Seguro que muchos de estos nuevos comercios son la última apuesta de quienes creen que mercado ya los ha descartado, y que mientras unos abren, otros a tan solo un par de calles cierran la persiana aún nueva, pero dejad que sea optimista, como ell@s.

Y en vuestro entorno ¿abren nuevos comercios? ¿a qué se dedican?

(Todas las fotos son de establecimientos de Zaragoza)

12 comentarios :

  1. Aquí lo único que se abren son restaurantes encarados al turismo.
    Al menos en el barrio donde yo vivo.
    Más hoteles, más restaurantes con menús para guiris, y también más apartamentos turísticos.
    Las tiendas han desaparecido.
    Los bancos casi también.
    Estoy por disfrazarme de flamenca y salir a pedir a la callle.

    Besos.

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    1. El turismo es una opción dónde es una opción, En el interior hay que buscar otras opciones, las que se basan en que tus clientes vuelvan.

      De flamemca estarías precioso.

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  2. Me ha encantado.... Tenía alguno fichado... pero la verdad es que está relindo y lleno de esperanza. Qué bueno de vez en cuando...

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    1. No podemos dejar que nos roben tambien la esperanza

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  3. Sólo de leerlo, de ver esas fotos y del amor con que hablas de ellos, me están dando ganas de agarrar y marcharme el fin de semana a hacer una ruta por todos ellos, terminando en la libroteca/tetería, aún leo los libros sólo en papel y me encanta el té. En mi entorno abren nuevos comercios, también pasamos mirando y apostando si serán de los que duran o de los que no tienen la suerte. Demasiadas franquicias y pocas apuestas originales. La verdad es que vivo en un sitio pequeño y tampoco hay demasiado donde elegir. Me ha encantado tu entrada. Encantadora. Un abrazo

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    1. Gracias. Las franquicias son una opción algo más cara pero más segura, o al menos así se promocionan. Me gusta más lo original, lo personal, pero apuestemos por tod@s los que lo intentan.

      Un saludo

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  4. A mi Pilar lo que me gusta son las tiendas de manduca: sobre todo las pastelerías. Mira mucho pero gasta poco.

    Besos.

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  5. Aquí casi no abren comercios nuevos, los que están son antiguos y ya muy conocidos, no hay mucho que ver.

    Un abrazo

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  6. Como ex-comerciante, cada vez que veo que se abre un nuevo local, o más aún, cuando simplemente veo uno abierto, me entran unas ganas terribles de gritar ¡MILAGRO!

    Hoy, más que nunca, es una auténtica aventura de incierto final abrir un comercio. Si encima es de calidad, cuidado y hecho con cariño, pues... aún más. Mi experiencia cercana es que solo bares y comercios dedicados a la "estética" como peluquerías, tiendas de uñas (o como se llamen), etc. es lo que más tienta al personal para intentarlo de nuevo. Hay ideas muy buenas que no llegan, las más, pero merece la pena intentarlo.

    Saludos!

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    1. Tambien por aquí los establecimientos del sector belleza están apareciendo mucho, la mayoria via franquicia...

      Ojalá triunfen ;)

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