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APUNTES SOBRE UCRANIA (ampliado)

Mi ficha básica de Ucrania

Además de los débiles recuerdos de Historia y Geografía (yo estudié la EGB) sobre un antiguo pais cerca de Rusia, tengo incorporada a la ficha "Ucrania" algunos datos más debido a una amiga hija de un ucraniano (jamás se refirió a él como ucranio) que escapó en los finales de la segunda guerra mundial huyendo de los rusos y encontró (junto a un grupo, no demasiado nutrino) asilo en la España de Franco. Por Paloma sé algunos nombres de románticos ecos como Oxana o Darko, algunas de las llamativas peculiaridades de la religión ortodoxa, y poco más, porque curiosamente esta rama de su pasado nunca pareció despertar en ella esa ensoñación de estepas que me provoca su origen, así que gracias a ella, imagino a los ucranianos como gentes de elegantes rasgos, de ojos azules y cabellos claros, herederos de una raza antigua y orgullosa, pero poco más.



La revolución naranja y los juegos de espías

Tras la desintegración de la URSS, Ucrania vuelve a colarse en mi memoria a través de un color de hoy, vestido de marea, simboliza la lucha por los derechos sociales en España.

La revolución naranja de Víctor Yúshchenko, aquel hombre envenenado con dioxina por "alguien" que se opuso a Víctor Yanukóvinch, y se alzó con el poder tras unos enfrentamientos civiles de gran repercusión mediática. El telediario nos contaba una historia más propia de Le Carré que de política internacional.

El rostro destrozado de su líder, el frío y el naranja, junto a las trenzas rubias cogidas en lo alto de la cabeza de su aliada, Yulia Timoshenko se me quedaron grabadas; en la frontera de Rusia, con armas nucleares en su suelo, siendo llave del oleoducto que abastece a Alemania y integrando en su territorio la península de Crimea, aquella no parecía una ex-república soviética más. 


Fuego y nieve en las calles


Casi al mismo tiempo que en Venezuela, nos llegan las noticias y primeras imágenes de nuevos conflictos en Ucrania, al parecer la no materialización de un convenio que acerca el pais a la Unión Europea es la base del mismo. 
Más allá de los motivos, confusos e incluso opuestos según que medio te lo cuente, la fuerza de las imágenes es increíble, en medio del crudísimo inverno ciudadano ucrani(an)os resisten o toman al asalto edificios gubernamentales, las treguas se suceden hasta que finalmente el primer ministro Víctor Yanukóvinch (las fuentes son unánimes al definirlo como pro-ruso) abandona el país. 

Las imágenes del asalto a su domicilio (nada humilde para quien es proclamado por parte de los medios y las redes, como sufrido comunista) se entremezclan con las de la liberación de Yulia Timoshenko y el FMI sobrevuela como buitre el escenario.


¿Sebastopol y el frío de una guerra?

Tras la victoria de la oposición en Kiev, y mientras el huído Yanukóvinch hace declaraciones desde el extranjero, asegurando su regreso, el foco del conflicto se desplaza a Crimea, tropas no identificadas pero transportadas por medios rusos toman posiciones en los emplazamientos militares clave, empezando por la base rusa (al estilo de las americanas en España, imagino) y seguiendo por todas las demás.

De Crimea tan solo me ofrece la memoria algunos retazos, una geografía similar a Mallorca; un lugar estratégico al ser la salida al Mediterráeno de la extinta URSS; Yalta y las fotos en blanco y negro del final de la II Guerra Mundial; los tártaros como pueblo literario de leyenda; la cruenta guerra de Crimea que inspiró a Florence Nithingale a crear el cuerpo de enfermeras, la carga de la Brigada Ligera (el cine bélico es una asignatura que apruebo con notable, gracias a mi padre); escasos datos para entender la trascendencia de lo que ocurre.

La ONU, la OTAN, Obama, el Papa Francisco y tod@s los que suelen recabar para sí la voz del mundo se reunen, hacen declaraciones, amenazan soterradamente o piden a Putin que cese en lo que parece poder calificarse de incursión militar en territorio ajeno (por algo así se inició la I Guerra del Golfo), quizás estemos asistiendo al inicio de otro conflicto armado, cerca, muy cerca de nuestras fronteras si nos reconocemos europeos, demasiado cerca a pesar de que Sebastopol fuese el modo de decir de mi abuelo, lejos, muy lejos. 

Por la calle 

Aunque pueda parecer mentira, esta mañana cuando caminado de vuelta al trabajo un campañero y yo ibamos comentando este tema, una chica joven que empujaba un carrito de bebé, se ha disculpado y se ha metido en la conversación, al parecer llevaba unos metros escuchando nuestras hipótesis sobre lo que pasa en Ucrania y no ha podido resistirse, es ucraniana y quería contarnos su verdad. 

Desde su punto de vista en Ucrania no hay una pugna entre diferentes nacionalismos, se trata de un pais que desea ser libre para decidir más allá de los deseos de su poderoso vecino, libres de presidente mafioso y corrupto y aunque la oposición puede generar dudas e inquietud tanto dentro como fuera, piensa que es el pueblo quien lo ha echado.

Curiosa la pasión de sus argumentos, la convicción de que de nuevo han peleado por una oportunidad de ser simplemente un país que viva en paz y libertad, el argumento de que la caducidad del acuerdo sobre las bases rusas se extiende como telón de fondo. Ojalá tenga razón y sus esperanzas no se frusten, ojalá la convivencia que defiende sea tan real como su miedo de que los intereses de otros difumine su causa y de nuevo sean sometidos a los intereses de un mundo que no suele pensar en los pueblos.

6 comentarios :

  1. Muy buen reportaje personalizado de Ucrania. Yo también siento que quiero a este país a través de personas ucranianas que hace unos años intentaron buscar su futuro en Epaña.
    Tu relato demuestra que la realidad supera una vez más a la ficción. ¡Qué triste!
    Un beso

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  2. Obviamente los primeros afectados son los habitantes locales, pero si tenemos en cuenta y sumamos el calibre de las potencias que pueden llegar a involucrarse en esto, seria un resultado terrible para el mundo entero.

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  3. Hace muy poquito tiempo terminó otra guerra dentro de Europa, la de los Balcanes, ahí nadie hizo nada hasta que reventaron todos, evidentemente, la antigua Yugoslavia, no tenía interés económico y a los Rusos le pillaba demasiado lejos para defenderla y tanto Europa como los USA no vieron posibilidad de sacar pelas a su costa, aunque seguro que alguien se benefició, de las guerras siempre se beneficia alguien.
    Esta crisis Ucraniana tiene otro color, el más importante, Rusia perdería poder y eso no lo pueden consentir sus dirigentes, además económicamente es muy importante para los intereses rusos, pero también para los europeos especialmente para Alemania y es esto último lo que primará para que se realicen acuerdos sobre todo económicos y después de todo este barullo, no pasará nada y volverá a perder el pueblo ucraniano.

    Un abrazo.

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  4. Es que ya era raro que todo se redujera a un pueblo que gana en poco tiempo una batalla. Detrás hay otros intereses y como siempre hilos movidos por los de arriba. Me quedo con tu resumen y las ganas de seguir profundizando en el tema. La historia no ha hecho más que empezar y tengo curiosidad por ver lo que hace el gigante ruso que no quiere dejar de serlo ni mucho menos desintegrarse.

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  5. La cuestión es que la madeja no vaya creciendo.

    Besos.

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  6. Como os cuento en la ampliación, es tanto lo que no sabemos que solo nos queda desear que el pueblo ucraniano tenga la oportunidad de encontrar su camino en paz y libertad.

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