, ,

¿DÓNDE METO MI DINERO?

Aunque lo parezca, no ando pensando dónde invertir mis ahorros, ni quiero darle otra vuelta de tuerca a las preferentes (no me cabe duda alguna de que fueron una estafa, en la que demasiadas personas (desde Blesa y sus equivalentes en las otras cajas, a cada emplead@ que más o menos forzado abusó de la confianza en ell@s depositada y colocó el producto) tuvieron una activa participación y que no creo que se pueda resolver salvo pagando nosotros, de nuevo, lo que otros robaron y que nunca aparecerá) 

Se trata de algo mucho más sencillo y cotidiano, con cada compra que realizo, desde las verduras a los electrodomésticos pasando por los refrescos, tomo una decisión que va más allá del desplazamiento del dinero de mi cartera al bolsillo del dueño de la empresa productora (cientos de intermediarios mediante) y que afecta directamente a sus empleados y familias.

Cuando decido NO comprar Coca-Cola, por su estrategia empresarial de ganar aun más a costa del despido de muchos de sus empleados, mientras en sus páginas web (Coca-Cola España) (Coca-cola Iberian Parthers) siguen llenándose la boca de palabras tan elevadas como felicidad, compromiso, sostenibilidad, capital humano o responsabilidad social, estoy arriesgando el puesto de trabajo de aquell@s a los que el ERE no afecta. (por cierto las movilizaciones y el rechazo al consumo, están torciendo el brazo de la empresa que ofrece ahora mejores condiciones que al principio, aunque no cede en el cierre)

Del mismo modo cuando compro algo más caro el pescado en PesCarlos, apuesto a que este joven mantenga su tienda, su empleo y su futuro, pero quizás arriesgo el puesto de trabajo de los empleados de la pescadería de la gran superficie a la que dejo de comprar.

Mi limitada capacidad de compra influye en el mundo que me rodea, cuando me paro a pensarlo casi me da miedo. Tú ¿cómo lo resuelves? 

10 comentarios :

  1. No tengo muchos quebraderos de cabeza sobre cómo invertir mis ahorros, sencillamente porque no los tengo; no derrocho, compro música y libros físicos, sin descargar, comemos fuera en ocasiones cuando nos lo podemos permitir y ojalá viajáramos lo que quisiéramos o soñamos, la carne en la carnicería, el pescado a veces en el mercado, horno tradicional. ¿Para qué morir rico?.

    Un abrazo y otro gratis.

    ResponderEliminar
  2. Como bien dices, detrás de cada producto que compramos hay puestos de trabajo. Te puedes volver loca si te lo planteas así. Yo simplemente compro lo que me gusta y hasta donde me llega el bolsillo y lo único que procuro es consumir en tiendas de barrio. Pero no por boicotear a las grandes superficies (que muchas veces vienen muy bien), si no porque me gusta más el trato más cercano y el ambiente que se respira.

    ResponderEliminar
  3. Al leer el titular pensé que tenías dudas metafísicas sobre donde guardar tus posibles. Ya veo.
    Las pensionistas tenemos muchas dudas resueltas en materia inversora con las "subidas" de la ministra Báñez pero en el estrecho margen que me queda, yo apuesto por el comercio de proximidad, sobre todo por la calidad de trato. Hago alguna excepción con Elcortinglés.
    Yendo a la filosofía vital, creo que hay que vivir el instante de la mejor y más decente manera posible. Estoy segura de que no voy a figurar en el ranking de los diez más ricos del cementerio. Segurísima.

    ResponderEliminar
  4. Ahorro cuando puedo, gasto lo que me puedo permitir...compro en tiendas de barrio o en supermercados (los horarios los tengo bastante ajustados)...pero también disfruto lo que gano....porque como decía mi padre...la mortaja no tiene bolsillo....y el día que me vaya de este mundo, diré...he disfrutado y nadie me puede quitar lo bailado....besoooosss

    ResponderEliminar
  5. Vivir en medio del campo tiene sus ventajas y sus peros, que no inconvenientes. por ahora, de ahí que tenga que desplazarme para las compras. Aún así, trato de gastar en las tiendas tradicionales y en la cooperativa agrícola. Si tengo/tenemops que ir al super. trato de saber lo que compro; atún que no hayan robado del banco saharaui, verduras y carnes que no hayan sido importadas, y que sean de temporada ... No siempre se consigue.

    Saludos!

    ResponderEliminar
  6. En un mundo donde el consumo se ha consolidado como un dios, no merece la pena pensar mucho sobre ello; si, ya se que eso que digo va contra mi propia manera de pensar, pero el tinglado capitalista se ha montado de tal modo que si queremos joder a una empresa jodemos a mucha gente de forma colateral.
    Para hacer daño a estas multinacionales habría que cambiar el sistema económico mundial y no creo que podamos cuando no podemos ni cambiar a un simple político de mierda en nuestro país.

    Un abrazo.

    ResponderEliminar
  7. Pues yo creo que si se hace sabotaje temporal a dicha empresa puede ser peligroso a la corta pero beneficioso a la larga para todos. Cualquier empresa que tema sabotaje de los consumidores real se lo pensará antes de hacer esos ERE. Es de las pocas rebeliones efectivas. Ten en cuenta que los que ahora no están en un ERE lo estarán más tarde o más temprano aunque compres Coca Cola. si estuviéramos más unidos en estos asuntos y menos ofuscados nos iría mejor. Pero aquí las rebeliones sólo se hacen cuando ya no se tiene nada que perder, de manera desordenada y cada uno a la suya.

    ResponderEliminar
  8. Lo que pasa es que cada vez podemos comprar menos en las tradicionales tiendas de barrio de toda la vida, porque las grandes superficies se las han comido, y ya cuanto apenas quedan tiendas de este tipo. En cuanto a los ahorros, un problema. Los bancos porque son unos mangantes, y si tienes dos perras y las metes debajo del colchón como se hacía antiguamente, y entran en casa y te roban; "Adiós muy buenas ".

    Besos Pilar.

    ResponderEliminar
  9. Ya me gustaría tener que preocuparme por dónde colocar mis ahorros, lo mío es el gasto, y hasta eso se me hace complicado cuando lo pienso despacio...
    En todo caso me quedo con el consejo repetido de vivir ahora que mañana ¿quien sabe?

    Besos

    ResponderEliminar
  10. Difícil tema el que planteas Pilar. El otro día dije a una conocida: en casa hemos decidido no comprar coca-cola. Me contesta: es el único ingreso que tiene ahora mi marido. (Les está haciendo unos pabellones, antes era un gran empresario constructor) Es un ejemplo, pero está todo tan enmarañado que no llegamos a aclararnos.
    Un abrazo

    ResponderEliminar