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TRIBUNA AJENA: ANA I. BERNAL

De nuevo os traigo un artículo de Ana I. Bernal Triviño, en este caso en Andaluces.es. Sobre los líquidos tiempos en los que vivimos y ese soniquete cada día más reiterativo con el que se nos quiere convencer no ya de que todos son iguales sino que no hay izquierdas ni derechas, algo así como un universo de políticos cuyo principal mérito es ser Nini.




¿no te asusta la idea de un mar con todos los peces atados con cadenitas a un solo punto sin conciencia?
F.G. Lorca

En un mundo ni izquierdas ni de derechas no sería preciso este artículo, porque ni siquiera habría diferentes partidos. Tampoco hubiese existido la necesidad de la lucha obrera, la reivindicación de los derechos sociales, ni se debatiría sobre la restricción de derechos fundamentales. En un mundo ni de izquierdas ni de derechas no se habrían producido guerras orquestadas por poderosos (incluida la Guerra Fría), ni Cazas de Brujas, ni se hubiese dirigido golpes de Estado, ni se hubiesen atacado las reivindicaciones de los pueblos, ni planificado exterminios de etnias, ni asesinatos por cuestiones ideológicas.

No es que no exista la derecha y la izquierda. Es que hicieron creer que no existían. Que, en cambio, hay un espacio neutral, sin etiquetas, que es lo que se lleva en el mundo posmodernista, globalizado y líquido, ausente de cualquier compromiso. La finalidad de usar ese lema es fácil: atraer votos. Pero posicionarse no da alergia, sino identidad. No hay peor error que no reconocer lo que somos. Y, aún peor, en qué bando nos posicionamos para enfrentarnos a las amenazas. Un adversario desorientado es un adversario débil, un punto fácil para quien ataca. De ahí, el empeño de despojar de ideas y de conciencia.

El camino es peligroso. Mucho. Camille Peugny, en un libro de 2009, alertó sobre el fenómeno de “desclasamiento”, e insistió en que los desclasados tienden a apoyar el autoritarismo y la restauración de los valores tradicionales y nacionales. ¿Exagerado? Echen un vistazo a Europa, donde cuaja cada vez más la representación de la ultraderecha. O en nuestro mismo país. Y, en un intento de control de los medios de comunicación, se pasa a presentar a fascistas como indignados y salvadores, y a indignados como agresores.

Cuando se acude a las elecciones, hay que ser consciente de que todos los partidos tienen ideología, porque no todos son iguales. Podrán tener diferentes métodos o planteamientos, pero todos tienen ideas y programa. Y esos puntos reflejan las decisiones que tomarán por nosotros y que determinarán nuestra vida en los próximos años.

En un mundo ni de izquierdas ni de derechas no haría falta aclarar que las conquistas sociales y laborales vinieron de la lucha de izquierdas; mientras que el ataque al pueblo y sus derechos estaba (y está) manejado por una derecha que nunca está dispuesta a perder su cuota de poder. De una derecha que no cuestiona principios humanos cuando su ideología neoliberal da preferencia al negocio frente a la vida, cuando lo público es un mercado de rentabilidad para lo privado. Quien representa esa ideología nunca puede ser democrático. Y, ¿por qué el mundo actual, que tanto nos desagrada, es así? Porque mientras nos hacen creer que no existe ni izquierda ni derecha, ellos saben perfectamente las reglas del juego. Ellos sí conocen los intereses de clase y miran por los suyos. ¿Qué son los recortes sino la imposición de unas normas que asfixian a la clase trabajadora para beneficiar a las clases dirigentes y obedecer a instituciones capitalistas?

Mientras gran parte de los ciudadanos navegan sin rumbo digiriendo cantidades de noticias edulcoradas y contaminadas, quienes tutelan ese control informativo saben perfectamente en qué posición están. La derecha, los neoliberales, el capitalismo…sabe que la política es una forma de organización y que la ideología es la herramienta más eficaz para sus objetivos. Más que como herramienta, como arma. Porque si con ella consiguen bajar sueldos, empobrecer, embrutecer y poner en peligro la salud de los ciudadanos, la ideología se convierte en un arma mortal.

Sí, el panorama es desalentador. Pero ¿saben que les digo? No me dan tanto miedo ellos, porque los conozco, y sé cómo juegan. No se ocultan. Lo que me asusta es que existan ciudadanos como si fuesen peces atados con cadenitas al pensamiento único, ciegos, sin despertar y sin conciencia.
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Siempre pensé que al igual que las modas, las tecnologías e incluso los focos de interés evolucionan, las corrientes políticas se iban redefiniendo para dar respuesta a la realidad a la que se enfrentan. 

No me parecería coherente defender hoy el régimen comunista ruso (porque sería una falta de memoria y de respeto a quienes fueron sacrificados por él) ni por similares motivos la revolución de Mao, como me parecería aberrante plantear posiciones cercanas al nazismo, como si de repente la historia pudiese ser borrada. Pero del mismo modo que el sueño de volar fue perseguido una y otra vez a pesar de los fracasos de Ícaro o Leonardo, hasta ser alcanzado (incluso por Ryanair) ¿No deberíamos seguir intentando encontrar el modo de vivir en paz y prosperidad en este hermoso planeta?

14 comentarios :

  1. Bueno.... Podríamos imaginar un mundo sin izquierda ni derecha en el que no hubiese ni arriba ni abajo, en el que no hubiese delante ni detrás.
    Me temo que el argumento de la derecha y la izquierda no es más que una cortina de humo tras la que ocultar que hay un arriba y un abajo y, lo que es peor, un delante y un detrás.

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    1. Podríamos imaginar un mundo, pero si ni peleamos por él, solo será un sueño.

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  2. Si, hay muchos peces dormidos y sin conciencia, y lo que es peor, si ganas de despertarse y pensar.
    Me pongo de los nervios cuando aún leo comentarios del tipo "no soy ni de izquierdas ni de derechas...." a las entradas más o menos comprometidas que hacemos.

    Saludos

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    1. Nini...quizás los términos están obsoletos pero los principios son los que son, lo extraño es como "los de abajo" se apuntan a estos carros.

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  3. pues parece que hoy en día, teniendo en cuenta la actual crisis política que padecemos, los nuevos partidos que surgen tienen en boca constante el no ser de izquierda ni derecha, sólo partidarios de llevar a cabo una serie de reformas para una supuesta mejora, o al menos esto le oía yo decir la semana pasada a Rosa Díez en una entrevista. Un argumento que también me ha sonado en boca de Albert Rivera de Ciutadants, o Marine Le pen, con esta última las tendencias parecen claras. Estoy contigo en lo de que nos hemos de ir reinventado de acuerdo a los tiempos y a las necesidades, para mí siempre estará por delante el bien común, dejando de lado el comunismo de Lenin que se convirtió en un totalitarismo o otros regímenes que han tendido al fracaso, quizás se trata de matices, de tener en cuanto que tal vez haya cosas de lo que hemos defendido que ya no nos sirven, aunque la esencia siga siendo la misma.

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    1. La defensa de lo común, de lo público, de la redistribución, del equilibrio, eso se puede vestir de colores diversos y bajo siglas distintas pero siempre será izquierda, que no deja de ser el modo de decir "a favor de los de abajo" ¿no te parece?

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  4. Tengo un amigo que dice que el comunismo era una buena idea pero se hizo mal. Tal vez. Como saber que el sistema no funciona no significa tener que destruirlo sino mejorarlo. Lo de izquierdas y derechas viene de que actualmente ya no gustan las etiquetas. Cada vez somos más individuos y los matices y el etiquetado único se nos queda pequeño. De todos modos el PP por ejemplo y diga lo que diga es derecha pura. Otra cosa es que se maquillen(pero poco). Besos.

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    1. Tal vez las viejas ideas merezcan un nuevo enfoque, pero que no nos engañene mientras unos tengan derecho a todo y otros a nada, habrá clases y con ellas izquierdas y derechas.

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  5. Estas entradas tuyas me parecen muy interesantes. Y la de hoy que leí hace rato ha dado para conversar largo y tendido delante de un café,
    Gracias y besos

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  6. Cuba es un ejemplo de comunismo, nunca defenderé una dictadura, pero sin el bloqueo, las cosas allí serían diferentes.

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    1. Y quizás el regimen hubiese podido evolucionar...quizás

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  7. Interesante, claramente en este mundo que vivimos por más que se empeñen si existen...

    Un besote cielo y buena semana

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