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CONCORDIA EN SEPIA

Agotados ya los fastos del entierro de Suárez, con las ponzoñosas palabras de Rouco, os resumo lo leído, sentido y recordado estos días inaugurados por su hijo, con el aviso previo de su agonía, que abrió la veda al no por conocido menos curioso proceso de "elevación a los altares" mediante la emisión de especiales en TV y prensa. 
Viendo uno de tantos donde se recorría la transición, mi hijo, demasiado joven para haberlo vivido, me sorprendió preguntando ¿y los franquistas dónde se fueron?. Salí del paso con aquella lapidaria explicación de se levantaron franquistas y se acostaron demócratas "de toda la vida", en buena medida, la raíz de nuestros problemas.

Una de esas noches, Madrid se llenó de gente, unos hacían paciente fila para, disfrutando el privilegio de entrar en el Congreso por la puerta de los leones, despedir a Suárez, mientras otros, apenas ya rescoldos de las manifestaciones por la Dignidad, gritaban al cielo de Madrid que cada día parece estar más lejos y la prensa apostó por los primeros. 

En cada tertulia se ha hablado de Adolfo Suárez, de su valentía personal y política y se le ha ensalzado como el hombre que trajo la democracia a España, sin duda algo muy exagerado pero propio de los balances póstumos, sobre de quienes alardean de mala memoria y se saben capaces de decir primero digo y después Diego. Pero sobre todo se ha hablado de nosotr@s, de dónde estábamos, de que hacíamos, de nuestros recuerdos teñidos de sepia, pero adornados con la pátina que el tiempo pasado utiliza para bruñir los recuerdos de juventud. 

No hemos llorado a Suárez más de lo que nos hemos llorado a nosotr@s mism@s, a aquella década que saltando del Dúo Dinámico a la movida madrileña nos sacó del franquismo y nos depositó en una democracia en construcción de la que dejamos de ocuparnos demasiado pronto, entregados al razonable objetivo de modernizarnos, crecer económicamente y disfrutar de una vida por fin en color.

Del mismo modo que mi hijo pregunta ¿dónde fueron a parar los franquistas? pregunto yo hoy ¿dónde l@s demócratas?, los primeros se camuflaron para seguir siendo los mismos y nosotr@s nos dejamos atrapar por la luz como simples polillas, olvidando que los leones vigilan fuera pero, si nos relajamos, nadie dentro.

12 comentarios :

  1. Como tu hijo, tampoco he vivido esa época aquí porque no estaba, pero viví algo similar en Uruguay y más recientemente pero por suerte sin guerra civil...y me pregunto lo mismo que tú...dónde están los demócratas??...o qué estamos haciendo para revertir esta situación??...beessooosss...me alegra tenerte por aquí y poder leerte de nuevo

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  2. Totalmente de acuerdo con lo que planteas, Pilar. A mí me pilló muy pequeña para tener conciencia, pero no entiendo la habitual e"elevación a los altares" que dices que se hace de aquel que muere. ¿Y antes, qué? No tiene nada que ver, pero ojo al dato: los actores de doblaje sólo recibimos reconocimiento al morir, como homenaje póstumo en los "in memoriam" de los premios Goya. En fin..
    Y sí, rabia absoluta porque ningún medio se libra de ser tendencioso, y que fijen sus objetivos en unas cosas y no en otras. Sientes que el esfuerzo es en vano, que no se escucha, y dan ganas de tirar la toalla.

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  3. Hummm. Ha sido todo un ejercicio de memoria recordar a todos aquellos que defenestraron en mayor o menor medida a Suárez, y escucharlos ahora recitando elegías en su funeral.

    Bueno, ya tenemos el primer "santo mártir laico" de la democracia.

    Y que alguien haga el favor de explicarle a Rouco Varela que los jubilados van al parque a dar de comer a las palomas, y no a soltar "catilinarias".

    Un beso.

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  4. Tus análisis son tan certeros que mi cabeza asiente ante cada línea. Quizás por éso nunca olvido que aquí, tengo una amiga que piensa como muchas españolas y españoles que vivimos una época de gloria y existimos en otra desahuciada.

    No culpo a nadie, salvo a nuestros políticos y esta generación de mucha "movida" y poca "revolución".

    Un abrazo, guapa!!

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  5. Yo nací en España, pero desde los tres años viví en una democracia y a mi llegada no entendía porque tenía que hablar bajito para expresar lo que pensaba, no entendía porqué tenía que correr si unos grises venían a caballo a deshacer una reunión de universitarios, no entendía que muchos compañeros no pudieran leer ciertos libros y me preguntaran en murmullos, y hablaran de una azaña por haber ido a Francia a ver el último tango en París y para que seguir contando... Me alegré que el dictador estirara la pata a los dos meses de mi llegada y cuando se legalizó el partido comunista les dije a mis compañeros: ahora si llegó la democracia, sino votar no serviría para nada. Por lo tanto yo admiré aquel encantador de serpientes que con diálogo ponía la cara para modernizar una Nación gris.
    Ojalá hoy se utilizara el diálogo y pusieran todos los políticos de su parte para luchar por quienes les votamos (los españoles) y no sus correligionarios.
    No me gustó la crónica de una muerte anunciada, seguramente él no lo hubiera querido, como tampoco quiso un sueldo a cargo del estado y tuvo que hipotecar su casa y vender su rolex, por cierto lo tiene un vecino mío. Así que se merece un homenaje y con sus luces y sombras y aunque yo voté a Carrillo en mi corazón le guardaré siempre admiración.
    Un abrazo Pilar

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  6. Era muy jovencita entonces, y ya luego enseguida en el 84 estuve viviendo en Roma y de ahí a París...
    Antes de salir sólo sé que aquello iba muy deprisa... política, social, y culturalmente.
    Que fueron años de mucha tensión política y desmadre, destape y una libertad que ojalá nos hubiésemos todos tomado con más calma.
    Besos, Pilar.

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  7. Yo si viví los años 60 y 70, especialmente mis recuerdos están en esta última, por ello me jode el olvido de tanta gente que luchó y murió en las calle por conseguir una democracia,;cuando murió el tirano no quedó más remedio que hacer lo que se hizo, le toco a Suarez como pudo ser otro, ellos lo eligieron, el franquismo y su capital económico tenía que adoptar otra cara y lo hizo, por ello hoy tenemos un franquismo-democrático que es como mezclar las churras y las merinas.

    A la pregunta ¿donde están los demócratas?, eso me gustaría saber, los que tenemos unos años, estamos cansados y desilusionados; nuestros hijos están acomodados al sistema, los educamos así; nuestros nietos, son los únicos que podrían hacer algo, tienen miedo, o se marcha buscando otros vientos mas favorables, aquí está quedando lo peor. Como en Grecia, en Alemania, en Francia o el Norte de Europa, la ultraderecha está abriéndose camino, ¿por qué será?, no es difícil la respuesta, por todo lo anterior.

    Saludos

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  8. Hay ciertas épocas que cuesta explicar sin vergüenza, tristeza o sentimientos así. Pero luego estamos viviendo unos tiempos no menos interesantes y no tengo claro que estemos actuando mejor. Yo viví aquellos años entre comics y dibujos animados(pocos con dos canales de televisión). No es que no me enterase, es que ni me importaba porque no era mi momento para hacerlo. Actualmente me preocupa más mirar hacia dónde vamos.
    Besos.

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  9. Para mí Suárez fue un hombre débil zarandeado por todas partes y apaleado por sus mismos correligionarios.

    Me sorprendieron las palabras de Fernando Ónega en una reciente entrevista: Suárez se descomponía ante una mala mirada en el coche de al lado, o ante algún maleducado que le negaba la mano en misa. Todo su aparato externo era debilidad interna. No estuvo a la altura del momento histórico y tuvo la Transición que ser parcheada con Calvo-Sotelo, justo en el momento en el que todo el Estado se le caía encima con tricornio y pistolón en mano. Fue un precursor de Zapatero en su trayectoria errática, en su escasa formación de base y en su continua improvisación, aunque a diferencia del leonés creo que Suárez era un hombre intrínsecamente bueno que quería al pueblo español.

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  10. Hablar de Franco todavía me produce sarpullidos, es como el Dúo Dinámico, para mi solo cabe en "Cuéntame".

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  11. Creo que en todas partes se tuestan las habas, por aca los militares golpistas tambien se transformaron en democratas y cuando uno de estos clavo el pico, la prensa "libre" se olvido de sus crimenes durante la dictadura y "alabo" su gestion como democrata.
    Paciencia y buen humor
    Besos

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  12. Nací en el 67, así que más que recuerdos en primera persona tengo reelaboraciones de lo vivido unidas a lo estudiado, leído y visto después, pero más allá de unos años más o menos, la pregunta se sostiene. ¿dónde estamos los que nos sentimos demócratas? Facil respuesta, tratando de sobrevivir, que no es poco.

    Un abrazo y gracias por estar aquí.

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