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PÁJARO EN MANO

El paraíso patrio, las Islas afortunadas, ese pedacito de trópico en casa, las Islas Canarias han conseguido convertirse en un destino turístico de calidad y referencia.


Su apuesta por la protección medioambiental, por la conservación de su patrimonio natural y cultural, no ha sido sencilla, ni alocada; la sostenibilidad de su desarrollo se ha convertido paso a paso en el eje central de sus políticas venciendo resistencias que apostaban por un proyecto de sobrexplotación y rápidos pelotazos.

Y ahora, ahora el sueño del petróleo, el cuento de la lechera que no solo pone en juego el valor de la jarra que se balancea en su cabeza, sino el eje básico de su economía.

Imagino al Ministro haciendo cuentas con los barriles y barriles que Repsol sacará de los fondos que hoy tan solo disfrutan avezados submarinistas, imagino al Ministro soñando con unas Canarias convertidas en Escocia u Holanda, de repente ricas por el toque del oro negro, imagino al Ministro obviando que los beneficios no repercutirán en los canarios sino en los accionistas de Repsol (quizás piensa en un retiro en su Consejo de Administración), imagino...

Y recordando la dura belleza de Lanzarote, imagino un futuro en el que las energías sostenibles alimentan un desarrollo compatible con un futuro en el que alguien pueda seguir estremeciéndose al contemplar la isla de La Graciosa desde el Mirador del Río.

6 comentarios :

  1. No se puede permitir que destruyan el paraíso....noooo....beessooosss

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  2. Triste y encima nos tratan de imbéciles diciéndonos que solo van a a dar permiso para el sondeo, como si no fueran a sacarlo.

    Que asco de mamoneo y Felipe hablando de rebelión bolivariana con el logo de la caixa detras.

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  3. El eterno dilema. Lo lógico seria encontrar un equilibrio entre la explotación del campo de petroleo, y la protección del medio natural. Medios y tecnologia hay para lograrlo. . . . Pero claro, eso encarece los costos de explotación.

    Me temo lo peor, como de costumbre.

    Un beso.

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  4. Que pena que oscuros intereses destruyan los paraísos.


    Beso

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  5. Y pensar que todo depende con que color de cristal mires.

    Besos

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  6. Si se destruye algo así no hay otra opción posible. El día que no queden lugares así ni aire que respirar no servirá de nada el dinero. Y ojo que no me gusta ponerme excesivamente ecologista pero es lo que hay. Buen fin de semana.

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