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UN DOODLE CON HISTORIA

Quizás valga como excusa que soy de letras (puras con griego) pero sin el doodle de Google nunca hubiera sabido quien fue Dorothy Crowfoot-Hodgkin, y nunca es tarde si la dicha es buena, así que os propongo descubrir a esta impresionante mujer, que influye en tu vida mucho más de lo que crees.
 

Dorothy Crowfoot nació en 1910 en El Cairo y pasó parte de su infancia en Sudán, de aquella época son las aficiones que compartía con su madre; el coleccionismo, el dibujo de flores, las expediciones arqueológicas, la pasión por los textiles antiguos (llegaría a ser una experta internacional en la materia) y un profundo amor por el arte. 

Con quince años, un regalo de su madre cambiaría la vida no ya de Dorothy sino de millones de personas, se trata del “Concerning the Nature of Things” un homenaje al “De la naturaleza de las cosas” que describe en verso la visión atomista de Demócrito, escrito por uno de los padres de la cristalografía Willian Henrry Braga.

Atrapada por la idea de ‘ver’ átomos y moléculas en su disposición de cristales, Dorothy monta un pequeño laboratorio en el desván de casa y decide añadir física, química y cristalografía a los estudios de arquelogía, que inicia en 1928 en Oxford donde se habitúa a ser parte de una minoría (menos del 10% del alumnado son mujeres)

Tras finalizar su tesis doctoral en Harvard en 1934 vuelve a la Universidad de Oxford, como profesora del Somerville Collage donde permanecerá el resto de su vida, creando una escuela de investigadores en cristalografía con intereses multidisciplinares y en la que además de los trascendentales descubrimientos concretos desarrolla nuevos sistemas y procedimientos que en una época de cálculos manuales y estimaciones a ojo, suponen un enorme avance.

En 1935 pone por primera vez un cristal de insulina frente a un haz de rayos X capturando el resultado en una fotografía de baja resolución. De su patrón complejo pero ordenado dedujo que su estructura atómica era descifrable, aunque no adivinó que determinar la posición de los 777 átomos de su estructura iba costarle 34 años.

Mientras desarrolla su carrera científica, se casa con el historiador Thomas Hodgkin y a pesar del reumatismo articular que contrae tras el nacimiento de su primer hijo, es madre en tres ocasiones provocando la curiosa circunstancia de ser la primera mujer de Oxford que recibió un salario de 100 libras al trimestre durante su baja por maternidad a raíz del nacimiento de su primer hijo, a pesar que la legislación británica no aprobó esta prestación hasta 1975.

Su valía profesional quiebra uno a uno los techos de cristal del universo científico; en 1947 se convierte en la tercera mujer en la historia en ser miembro de la exclusiva Royal Society, en 1948 es premiada con la Orden del Mérito, el más importante honor civil de Inglaterra, siendo la segunda mujer en la historia en recibirlo, tras Florence Nightingale, en 1956 entra en la Royal Netherlands Academy of Sciences y obtiene una cátedra en Oxford, dos años después la invitan a pertencer a la Boston American Academy of Arts and Sciences. 

En 1964 Dorothy Crowfoot Hodgkin eleva a tres el número de mujeres premiadas con el Nobel (Marie Curie e Irène Joliot-Curie) al recibir el Nobel de Química por sus determinaciones con técnicas de difracción de rayos X, de la estructura de la vitamina B12 y de la molécula de la penicilina, valorándose su ampliación de los límites de la química, la cristalografía y de la misma ciencia. En una entrevista antes de conocer la noticia, una jocosa Dorothy comentaba:

Pensé que si recibiera el premio Nobel, los diarios anunciarían en primera plana "Abuela recibe el premio Nobel" y no pude evitarlas carcajadas. 
 
Cinco años después le gana la batalla a la insulina, desentrañando completamente su estructura y sus secretos, lo que permite el desarrollo de múltiples fármacos.

Pero Dorothy no se limita a los laboratorios, las clases y la esfera familiar, preocupada por el uso de los descubrimientos científicos despliega una intensa actividad como activista por la paz, intentando establecer lazos científicos y sociales y promoviendo el papel de la mujer en la ciencia, mediante las Conferencias Pugwash sobre Ciencia y Asuntos Sociales, que preside de 1976 a 1988, lo que le fue reconocido con el Premio Lenin por la Paz concedido por el Gobierno Soviético:

Como científica me siento responsable. Las organizaciones científicas deberían oponerse al uso de la investigación científica para el desarrollo de las armas. Tener enemigos es una pérdida de tiempo y energía.
 
Formalmente jubilada desde 1977, falleció en su casa de Shipston on Stour en 1994.
 
Ojalá mis niet@s conozcan su nombre.

3 comentarios :

  1. Impresionante mujer!!!!...mi ídolo desde siempre ha sido Marie Curie (soy de ciencias)...pero Dorothy Crowfoot me ha sorprendido...ese tesón en su trabajo, esa vitalidad en todo, me ha encantado...gracias por haberla traído aquí...estoy de auditoria y eso me desconecta de estos lares....beessooos

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  2. Pues mira que me asomo a libros de ciencia por placer y afición y no me había salido. Cómo se disipan los talentos femeninos solo por ser eso, femeninos. Hay que reconocer por l omenos a los de Google que van enseñandonos unos cuantos(sigo los Dooddles y veo que al menos el intento es mayor que en otros lugares aunque les pierde más lo friki que lo femenino salvo en casos científicos, claro).

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