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LOS SABIOS CIEGOS

Escucho hablar de regeneración democrática, palabra fetiche de la nueva temporada otoño/invierno o mejor dicho, preelectoral, en boca todos los políticos, pero dependiendo a quien atiendas parece que hablaran de cosas diferentes, como en la parábola de los sabios ciegos y el elefante.

Buscando un punto de partida me he acercado al DRAE que ofrece tres acepciones al término regenerar:

1. Dar nuevo ser a algo que degeneró, restablecerlo o mejorarlo.
2. Hacer que alguien abandone una conducta o unos hábitos reprobables para llevar una vida moral y físicamente ordenada.
3. Someter las materias desechadas a determinados tratamientos para su reutilización.

La primera y la segunda parecen tener más que ver con la idea que nos venden, así regenerar la democracia sería reestablecerla, mejorarla, abandonando conductas o hábitos que la perjudican, aunque me temo que el proceso de tintorería tampoco se aleja de algunas intenciones, ¿cómo sino defender que todo cambie para que permanezca?

A pesar de lo maravilloso que sería creer que nuestr@s polític@s se afanan en pos del bien común, no se nos escapa que si esta panacea universal ha venido para quedarse se debe tanto al sentimiento de distancia cuando no de vergüenza y asco que provoca en una amplia mayoría de ciudadanos el actual panorama de corrupción y saqueo al que nos vemos sometidos (quien sabe desde cuando) y que ahora se percibe como especialmente sangrante al encontrarnos inmersos en una situación económica y social bien poco halagüeña, como a la aparición de nuevos “fenómenos sociales” capaces de aglutinar a no pocos votantes hartos de ser tratados como niños pequeños incapaces de entender que la medicina es amarga pero cura. (sobre todo cuando no cura al que sufre y engorda al ya saciado)

Creo que no se equivocan en el diagnóstico “algo huele a podrido en Dinamarca”, pero los veo lejos de acertar en las soluciones. Y quizás porque no pueden, el poder que detentan, la insalvable distancia entre su mundo y la realidad, la inercia de sus aparatos y su anclaje en los modos de principios del siglo veinte se convierten en un punto negro imposible de solventar.
 

Pero esta vez parece que no servirán los eslóganes ni los maquillajes, puede que ni siquiera las operaciones de cirugía estética, el mundo en el nos encontramos requiere modos nuevos de organización, de toma de decisiones, de reparto de poderes y quien sabe si de modos de vida, y ellos, como los ciegos, quizás fueron sabios (pensando en algun@ se me hace difícil) pero ignoran que el elefante que pretenden definir aún está eligiendo su forma.

Se presentan meses interesantes, lo viejo se niega a morir dispuesto a retocar cada una de las reglas del juego para seguir repartiendo las cartas y lo nuevo apenas es capaz de balbucear propuestas. Las nuevas tecnologías, los sistemas de información, los procesos en red, la inteligencia cooperativa y la loca ilusión de quienes no se conforman con buscar la playa bajo los adoquines un par de semanas al año son las herramientas de los nuevos partidos  modelos, ¿será suficiente?

5 comentarios :

  1. Tú lo ahs dicho, la película de este curso promete. Tenemso España contra Cataluña o al revés. Tenemos Podemos y otros luchando contra el bipartidismo. Tenemos las nuevas medidas de la CE contra la crisis que nunca acaba... Eso sí, lo que dudo que tengamos es regeneración. No lo veo tan fácil. Sería un cambio histórico nunca visto. Besos.

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    1. Espero que el partido nacionalista se resuelva sin excesivos dramas, pero las nuevas medidas...eso me preocupa más.
      Me queda ilusión para desear un cambio del que tod@s salgamos ganando (vale todos no, pero la mayoría)

      Besos

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  2. Todavía crees.
    Bueno.... quizás de aquí un tiempo ya no creas.
    Disfruta de la ilusión.

    Besos.

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  3. Quiero que me dure, y ser capaz de trasmitirla como una pequeña llama que acabe prendiendo toda la basura que nos ahoga.

    Un beso

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  4. Me ha gustado mucho la entrada, Pilar. Bien escrita y, jejeje, dices lo mismo que creo yo. Que va a haber cambios lo saben los chinos (a la fuerza ahorcan y estos ya han cogido suficiente cuerda y dinero para hacerlo ellos mismos). Si oigo a uno sólo más que vende propaganda en vez de sincera opinión o ideas, mevoyacagarentó. Si veo a otro negando la mayor, noséloquedaríayo (como Becquer, pero al revés).
    Quiero un Podemos de centro-derecha, moderado, liberal con punto anarca, europeo del Est del Bienestar, español al completo, para seguir jugando, que estoy hasta los mismísimos de tahúres y tramposos. En su defecto votaré a Rosa Díez o Ciudadanos o ... incluso a Podemos, si sólo ellos hablan con sinceridad y buen propósito.
    un besote gordo y keep the hope

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